Los estados con menor actividad sísmica y por qué

Estos lugares se clasifican dentro de la zona A, donde se registran menos sismos en el país debido a que están lejos de las placas tectónicas, según el Servicio Sismológico Nacional

Los estados alejados de las placas tectónicas corren menor riesgo de que sean perisbidos sismos de menor intensidad y tener menos afectaciones en los de mayor magnitud Foto: Infobae
Los estados alejados de las placas tectónicas corren menor riesgo de que sean perisbidos sismos de menor intensidad y tener menos afectaciones en los de mayor magnitud Foto: Infobae
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México se ubica entre cinco placas tectónicas y forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, pero entidades como Yucatán, Campeche, Tabasco, Chihuahua, Coahuila, Durango, Nuevo León, Tamaulipas, Zacatecas, Aguascalientes y San Luis Potosí se clasifican dentro de la zona A, la de menor actividad sísmica del país, según el Servicio Sismológico Nacional.

La clasificación del SSN divide al territorio nacional en cuatro franjas: A, B, C y D. Esta distribución toma en cuenta los registros históricos de sismos y la aceleración máxima esperada del suelo, un factor utilizado para planear construcciones y evaluar los riesgos en cada región.

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La zona A concentra áreas donde no existen registros históricos de movimientos telúricos de gran magnitud durante los últimos 80 años. En estas regiones, la aceleración del terreno es inferior a 10% de la gravedad, de acuerdo con los criterios descritos para esta clasificación.

La menor frecuencia de sismos no significa que estas entidades estén completamente libres de actividad tectónica, sino que los movimientos suelen ser poco perceptibles o ocurren con una intensidad menor respecto de las zonas costeras del Pacífico y el sur del país.

(Captura de pantalla: DGCS)
(Captura de pantalla: DGCS)

La zona A reúne regiones alejadas de los límites entre placas

Los estados señalados dentro de la zona A tienen condiciones geológicas más estables y se encuentran lejos de los principales contactos entre placas tectónicas. También carecen de fallas geológicas activas comparables con las que atraviesan partes de Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Michoacán, Colima, Jalisco y Baja California.

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La velocidad del desplazamiento tectónico también cambia según la región. En el norte del país, el movimiento se estima en alrededor de 3 cm al año, mientras que en el sur alcanza cerca de 7 cm al año, una diferencia asociada con la mayor actividad sísmica en las costas del Pacífico.

Otra relación incluida en la información disponible amplía la lista de entidades donde los sismos casi no se registran o se perciben con poca frecuencia. Además de Chihuahua, Durango, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Zacatecas, Aguascalientes, San Luis Potosí, Campeche y Yucatán, se mencionan Sinaloa, Guanajuato, Querétaro, Hidalgo y Quintana Roo.

México se localiza sobre las placas de Norteamérica, Cocos, Pacífico, Rivera y Caribe. La mayor parte del territorio continental descansa sobre la placa de Norteamérica, mientras que la península de Baja California se ubica en la placa del Pacífico.

(Crédito: X/@UniversumMuseo)
Estas son las placas tectónicas en México (Crédito: X/@UniversumMuseo)

Frente al litoral del Pacífico se localizan la microplaca de Rivera, la placa de Cocos y la del Caribe. El movimiento constante entre estas estructuras explica que el país tenga una mayor propensión a temblores y terremotos que otros territorios.

La zona D concentra los sismos más frecuentes e intensos

La zona D agrupa a Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Michoacán, Colima, Jalisco y Baja California. En estas entidades se han registrado algunos de los sismos más intensos de la historia reciente debido a su contacto directo con placas activas y fallas geológicas profundas.

En esta franja, la actividad sísmica es frecuente y las aceleraciones del suelo pueden superar el 70% de la gravedad. La cercanía con las zonas de subducción incrementa la posibilidad de movimientos de mayor magnitud.

La subducción ocurre cuando una placa tectónica se hunde debajo de otra. En México, gran parte de los sismos se vincula con el deslizamiento de la placa de Cocos bajo la placa Norteamericana, un proceso que también está relacionado con la presencia de volcanes en la costa del Pacífico.

La placa del Pacífico se mueve hacia el noreste, donde se encuentra la superficie de Baja California norte y sur. (Captura de pantalla/ Servicio Sismológico Nacional).
La placa del Pacífico se mueve hacia el noreste, donde se encuentra la superficie de Baja California norte y sur. (Captura de pantalla/ Servicio Sismológico Nacional).

Las zonas B y C representan áreas intermedias. En ellas, los sismos son menos frecuentes que en la zona D o sus aceleraciones no superan el 70% de la gravedad, de acuerdo con la clasificación usada para el diseño estructural.

El Centro Nacional de Prevención de Desastres utiliza otra división territorial que considera zonas de actividad alta, media y baja. La zona alta incluye la costa del Pacífico, con Oaxaca, Guerrero, Chiapas, Michoacán, Jalisco y Colima; la media abarca áreas como Ciudad de México, Puebla y Estado de México.

La clasificación de actividad baja se concentra en el norte y noreste. Aunque estas regiones presentan menor frecuencia de sismos, Baja California puede verse afectada por la interacción con la placa del Pacífico.

El Cinturón de Fuego concentra 90% de los terremotos globales

El Cinturón de Fuego del Pacífico es una franja sísmica y volcánica que rodea el océano Pacífico en forma de herradura. Se extiende por más de 40,000 kilómetros desde América del Sur hasta Asia y Oceanía.

Mapa físico de América Latina con el Cinturón de Fuego del Pacífico resaltado, que recorre desde México hasta Chile con iconos de volcanes y ondas sísmicas.
Un mapa físico de América Latina resalta la franja del Cinturón de Fuego del Pacífico, que indica volcanes y zonas sísmicas que atraviesan desde México hasta Chile. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En esta región se concentra más de 75% de los volcanes activos e inactivos del planeta y alrededor de 90% de los terremotos globales. También se encuentran las principales zonas de subducción, donde las placas chocan y una se introduce debajo de otra.

La ubicación de México dentro de este cinturón explica la actividad sísmica del sur y occidente, pero no modifica las diferencias geológicas entre entidades. La distancia respecto de los bordes de placas y la ausencia de fallas activas ayudan a explicar por qué en la península de Yucatán y varias zonas del norte los sismos son escasos.

El conocimiento de las zonas sísmicas sirve para la planeación urbana, la protección civil y el diseño de inmuebles. La clasificación del SSN se utiliza para determinar las condiciones que deben resistir las construcciones según la actividad esperada en cada zona.

Los sismos de 1985 y 2017 impulsaron modificaciones a los reglamentos de construcción y reforzaron la atención sobre la infraestructura resistente a movimientos telúricos. La Ciudad de México y otras entidades con mayor exposición requieren medidas más estrictas para reducir daños en edificios y proteger a sus ocupantes.

El gobierno federal recomienda realizar simulacros de manera regular, incluido el ejercicio nacional que se lleva a cabo cada 19 de septiembre. También plantea identificar rutas de evacuación, áreas de menor riesgo y medidas de protección para actuar durante un sismo.

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