“¡Bájate del auto!”: fotógrafo se resiste a un asalto y recibe un balazo en la pierna en Puebla

Arturo García Martínez regresaba del invernadero familiar cuando un hombre armado le exigió bajar de su vehículo; al intentar escapar recibió un disparo que le fracturó la pierna

Un joven con cabello oscuro y barba es captado dentro de un vehículo durante la noche. Las imágenes muestran al hombre con una camiseta oscura y un cinturón de seguridad abrochado. Su rostro presenta diversas expresiones, incluyendo miradas hacia la cámara, la boca abierta y los dientes apretados en un punto. Al fondo, se observan luces nocturnas de la calle. El material visual documenta los gestos de un pasajero durante un recorrido nocturno.

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“¡Bájate del auto!”.

Esa fue la orden que Arturo García Martínez, de 27 años, escuchó antes de que una bala atravesara su pierna izquierda durante un intento de asalto en el bulevar Aeropuerto, en Huejotzingo, Puebla.

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Arturo acababa de salir del invernadero de su familia y se dirigía a casa. En la cajuela llevaba frambuesas que había ayudado a cosechar cuando un hombre armado y encapuchado apareció entre los terrenos de cultivo y le exigió que descendiera de su automóvil.

El joven decidió acelerar para escapar.

Entonces escuchó el disparo.

La bala, de calibre nueve milímetros, atravesó la puerta del lado del conductor y terminó impactando en su pierna izquierda, a la altura de la tibia.

“Pensé que eran seis, pero no, solo era uno”, relató el fotógrafo a El Sol de Puebla, medio al que narró los detalles del ataque.

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Una mano sostiene una pistola semiautomática negra que dispara, con humo y chispas visibles en la boca del cañón. Se observa parte de una manga oscura.
Arturo García Martínez recibió un disparo en la pierna durante un intento de asalto en el bulevar Aeropuerto de Huejotzingo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una bala le cambió los siguientes tres meses

El intento de asalto ocurrió la noche del martes 8 de septiembre, alrededor de las 20:00 horas, cuando Arturo abandonaba el invernadero familiar ubicado sobre el bulevar Aeropuerto.

Después de recibir el impacto, el joven decidió conducir hasta el aeropuerto de Huejotzingo en lugar de detenerse en el sitio del ataque.

Ahí recibió ayuda y se solicitó una ambulancia para trasladarlo al Hospital de Traumatología y Ortopedia Rafael Moreno Valle, donde los médicos realizaron diversos estudios para determinar el alcance de la lesión.

El proyectil entró por la pantorrilla y salió por la zona de la tibia, pero el impacto también afectó el hueso.

Arturo terminó con un yeso en la pierna y una estimación médica de aproximadamente tres meses de recuperación, además de terapias posteriores.

Para el joven, la lesión no sólo representa un problema físico.

Vista de un asalto en carretera, donde tres figuras encapuchadas rodean un coche oscuro en una vía mojada al anochecer.
El fotógrafo de 27 años deberá permanecer en recuperación durante aproximadamente tres meses debido a la lesión que sufrió. (Imagen Ilustrativa Infobae)

También amenaza directamente su fuente de ingresos.

Arturo trabaja como fotógrafo profesional y tenía varios eventos programados para las próximas semanas. Debido a la movilidad limitada que tendrá durante su recuperación, ahora deberá buscar a otros fotógrafos que puedan cubrir los compromisos que ya había adquirido.

A la par de su actividad profesional, el joven ayuda a su familia en el cultivo y cosecha de frambuesa.

“Ya habíamos sufrido robos”: la inseguridad llegó al negocio familiar

El ataque, aseguró Arturo, no es el primer episodio de inseguridad que afecta a su familia.

En ocasiones anteriores, personas desconocidas han ingresado al invernadero para robar herramientas, mangueras y parte de la cosecha.

El fotógrafo incluso sospecha que los responsables podrían estar relacionados con otros robos registrados en la zona, incluido el ingreso de delincuentes a un corralón donde, según su relato, varios vehículos han sido desmantelados.

Un hombre pasa de ser el acusado a víctima tras recibir dos disparos horas antes de un juicio por asesinato en Pizarra (Málaga)
Arturo aseguró que su familia ya había sufrido robos en el invernadero antes del ataque armado. (Canva)

Para Arturo, el problema es que esos primeros delitos no recibieron la atención necesaria.

Consideró que la falta de respuesta permitió que la situación escalara hasta llegar a un ataque armado en el que él terminó herido.

“Realmente ya habíamos sufrido robos anteriormente, pero pues ni la policía local ni la Fiscalía hacen nada al respecto”, señaló.

El joven cuestionó que los delitos cometidos contra campesinos o pequeños productores puedan ser considerados de menor importancia y pidió que las autoridades atiendan las denuncias antes de que la violencia llegue a consecuencias mayores.

Ahora, además de enfrentar tres meses de recuperación, Arturo deberá continuar con el proceso legal para intentar encontrar al hombre que lo atacó.

Personal de la Fiscalía General del Estado de Puebla ya tomó su declaración y el fotógrafo aseguró que dará seguimiento a la investigación para que las autoridades ubiquen al responsable.

Mientras tanto, su rutina cambió por completo: el fotógrafo que salió del invernadero con una cosecha de frambuesas regresó de aquella noche con una bala en la pierna, un yeso y tres meses de trabajo en pausa.

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