Esta es la historia de casi 500 años de la UNAM: de la Real y Pontificia Universidad a la máxima casa de estudios de México

La Universidad Nacional Autónoma de México tiene sus raíces en el siglo XVI, cuando surgió el proyecto de crear una institución de educación superior en la Nueva España; desde entonces, ha atravesado cierres, transformaciones y distintos nombres hasta convertirse en una de las instituciones educativas más importantes del país

Guardar
Google icon
UNAM
La Universidad Nacional Autónoma de México tiene sus antecedentes en la Real y Pontificia Universidad de México, creada mediante una cédula expedida en 1551. FOTO: ROGELIO MORALES /CUARTOSCURO.COM

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) atraviesa actualmente una situación inédita en su historia reciente luego de suspender provisionalmente los trámites de entrega documental e inscripción para el ciclo escolar 2026-2027/1, tras la polémica generada por versiones sobre posibles trampas durante el examen de ingreso en línea a licenciatura.

La decisión fue anunciada por la institución mientras una comisión técnica de expertas y expertos, convocada por el rector Leonardo Lomelí Vanegas, revisa el desarrollo del Concurso de Selección de Ingreso a Licenciatura 2026. La UNAM señaló que busca garantizar certeza para quienes participaron en el proceso y que las decisiones se tomen con apego a la legislación universitaria.

PUBLICIDAD

El episodio ocurre en una institución cuya historia se remonta a casi cinco siglos, marcada por profundas transformaciones políticas, sociales y educativas. Mucho antes de convertirse en la máxima casa de estudios del país, la universidad tuvo sus orígenes en un proyecto impulsado durante el periodo colonial y atravesó diversas etapas antes de consolidarse como la institución que actualmente conocemos.

El sueño de crear una universidad en la Nueva España

Las primeras noticias sobre el interés de fray Juan de Zumárraga, arzobispo de México, por establecer una universidad en la Nueva España datan de 1536. A esta iniciativa se sumó posteriormente el virrey Antonio de Mendoza, mientras que la Corona española dio una respuesta positiva al proyecto en 1547.

PUBLICIDAD

Sin embargo, fue hasta el 21 de septiembre de 1551 cuando se expidió la Cédula de creación de la Real y Pontificia Universidad de México.

Laptop abierta en una mesa de madera. En la pantalla, resultados de examen de la UNAM con mensaje "NO SELECCIONADO". Una persona con mano en la cabeza, edificio al fondo.
La UNAM enfrenta una polémica por su examen de ingreso en línea, un nuevo episodio en los casi 500 años de historia de la institución. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La institución abrió sus puertas el 25 de enero de 1553 y fue organizada siguiendo el modelo de las universidades europeas de tradición escolástica, particularmente el de la Universidad de Salamanca.

Su desarrollo se produjo en un contexto en el que la educación superior estaba estrechamente ligada a las estructuras políticas y religiosas de la época. Con el paso de los siglos, alrededor de esta tradición educativa surgieron también instituciones especializadas que contribuyeron a formar el sistema de enseñanza superior mexicano.

En 1778 abrió sus puertas la Real Escuela de Cirugía y en 1792 se estableció el Real Colegio de Minería. Dos años después fue creada la Academia de San Carlos, dedicada al estudio de las Bellas Artes.

Con la Independencia de México desapareció el título de “Real”, debido a que el monarca español dejó de tener soberanía sobre el país. La institución pasó a llamarse Universidad Nacional y Pontificia y posteriormente adoptó el nombre de Universidad de México.

Una institución marcada por cierres y transformaciones

La historia de la universidad también estuvo marcada por periodos de inestabilidad. Fue cerrada en 1833, 1857, 1861 y 1865, en medio de los conflictos políticos e ideológicos que atravesaba el país.

Los sectores liberales no veían con buenos ojos a la institución y la consideraban un símbolo del retroceso frente a las nuevas ideas educativas y políticas. Incluso el emperador Maximiliano ordenó su reapertura para posteriormente clausurarla.

Mientras la antigua universidad enfrentaba estos cambios, México desarrolló establecimientos especializados para la enseñanza de la medicina, ingeniería, teneduría de libros, arquitectura y jurisprudencia, a los que más adelante se sumó la Escuela de Agricultura.

En 1867, el doctor Gabino Barreda estableció la Escuela Nacional Preparatoria, cuyo plan de estudios estuvo inspirado en el pensamiento del filósofo francés Augusto Comte. Su creación representó un paso decisivo para sustituir los últimos vestigios de la educación colonial que habían sobrevivido durante el siglo XIX.

Los antecedentes inmediatos de la universidad mexicana moderna comenzaron a tomar forma con el proyecto presentado por Justo Sierra ante la Cámara de Diputados el 11 de febrero de 1881.

Sierra defendió nuevamente su propuesta el 7 de abril de ese mismo año, con el respaldo de las diputaciones de Aguascalientes, Jalisco, Puebla y Veracruz. Aunque el proyecto no prosperó, el político y educador mantuvo su intención de establecer una Universidad Nacional.

Mano de persona sosteniendo una tableta con pantalla en blanco sobre un escritorio de madera. Hay un cartel con el escudo de la UNAM y símbolos de alerta rojos.
La mano de un estudiante sujeta una tableta con una interfaz de examen en línea, junto a un cartel de la UNAM con símbolos de alerta. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Su propuesta contemplaba integrar instituciones dedicadas a las Bellas Artes, Comercio y Ciencias Políticas, Jurisprudencia, Ingeniería y Medicina, además de la Escuela Normal, la Escuela de Altos Estudios, la Escuela Nacional Preparatoria y la Secundaria de Mujeres.

La iniciativa fue retomada por Sierra en 1902 y nuevamente en 1905. Ese año, el proyecto cobró mayor fuerza con la creación de la Secretaría de Instrucción Pública, dependencia de la que Sierra se convirtió en titular.

El 30 de marzo de 1907, en el marco de los preparativos por el centenario de la Independencia, anunció que el presidente de la República estaba de acuerdo con la apertura de la Universidad Nacional.

Para avanzar en el proyecto, la Secretaría envió al pedagogo Ezequiel A. Chávez a Europa y Estados Unidos en tres ocasiones, con el objetivo de analizar el funcionamiento de distintas universidades.

Los estudios realizados por Chávez sirvieron como base para elaborar el proyecto definitivo de la Universidad Nacional de México, antecedente directo de la institución que, casi cinco siglos después de aquellos primeros intentos de establecer una universidad en la Nueva España, continúa siendo un referente central de la educación superior mexicana.

Ahora, la UNAM enfrenta un nuevo episodio de su larga historia. La polémica por el examen de admisión en línea y las versiones sobre posibles mecanismos para evadir los sistemas de vigilancia llevaron a la institución a suspender temporalmente las inscripciones mientras una comisión analiza lo ocurrido.

Entre las supuestas prácticas difundidas en redes sociales se mencionaron el uso de un segundo teléfono oculto, salir de la cámara durante la prueba o utilizar aplicaciones para recibir ayuda externa. Ante ello, la universidad aseguró que su objetivo es proteger la certeza del proceso y el derecho de acceso a la educación en condiciones de igualdad.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD