La tuberculosis mantiene su impacto mundial pese a tener cura: México explora el veneno de alacrán como posible tratamiento

Durante 2025 se registraron alrededor de 10 millones 700 mil personas con esta enfermedad

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Día Mundial de la Tuberculosis – Tuberculosis – Perú -noticias – 22 marzo
Tuberculosis (Freepik)

La tuberculosis continúa siendo una de las enfermedades infecciosas más letales del mundo, pese a que existen tratamientos para combatirla. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), durante 2025 se registraron alrededor de 10 millones 700 mil personas con este padecimiento y aproximadamente un millón 200 mil fallecimientos. Uno de los principales desafíos es el aumento de cepas bacterianas resistentes a los antibióticos convencionales, lo que ha impulsado la búsqueda de nuevas alternativas terapéuticas.

Aunque la infección es causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis y puede curarse con antibióticos, los esquemas terapéuticos actuales son prolongados y complejos. En la mayoría de los casos, los pacientes deben seguir durante al menos seis meses una combinación de cuatro medicamentos, cuyos efectos secundarios suelen provocar el abandono del procedimiento médico antes de concluirlo, favoreciendo la aparición de bacterias resistentes.

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Frente a este panorama, investigadores del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desarrollan nuevas estrategias para enfrentar la enfermedad. Entre ellas destaca el estudio de compuestos obtenidos del veneno de alacrán, así como el uso de inmunoterapia para reforzar la respuesta del organismo.

La resistencia a los antibióticos complica el combate contra la tuberculosis

El doctor Rogelio Enrique Hernández Pando, investigador del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, explicó que la interrupción prematura de los tratamientos facilita la aparición de mutaciones genéticas en la bacteria, lo que deriva en microorganismos resistentes y hace más difícil su eliminación.

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En los últimos años se han desarrollado nuevos antibióticos para atender estos casos. Uno de ellos es la Bedaquilina, medicamento que generó expectativas por su capacidad para atacar mecanismos esenciales de supervivencia del patógeno. Sin embargo, el especialista advirtió que ya existen evidencias de resistencia también frente a este fármaco.

Asimismo, señaló que únicamente alrededor del 5% de las personas infectadas desarrolla tuberculosis progresiva con manifestaciones clínicas. En contraste, una gran parte logra controlarla gracias a su sistema inmunológico, aunque cerca del 30% mantiene una infección latente, en la que el microorganismo permanece vivo sin causar síntomas ni contagiar, pero con la posibilidad de reactivarse años después si las defensas disminuyen.

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La infografía ilustra el impacto mundial de la tuberculosis, la resistencia bacteriana y las nuevas estrategias científicas de México para combatir la enfermedad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Se estima que una cuarta parte de la población mundial, equivalente a cerca de dos mil millones de personas, vive con la enfermedad latente. De ese grupo, alrededor del 10% desarrollará tuberculosis activa por reactivación a lo largo de su vida.

Otro fenómeno que preocupa a la comunidad médica es la tuberculosis subclínica. En estos casos, los pacientes presentan lesiones pulmonares e infección activa, pero carecen de síntomas evidentes, por lo que pueden transmitir la bacteria al hablar, respirar o toser sin saber que están enfermos. Según le investigador, esta condición representa un importante reto para la salud pública porque muchas personas no buscan atención médica y continúan propagando el padecimiento.

Veneno de alacrán abre una nueva línea de investigación

Con el objetivo de desarrollar tratamientos más eficaces, el grupo encabezado por Hernández Pando estudia los mecanismos inmunológicos que permiten controlar la infección y aquellos que favorecen el daño pulmonar. A partir de estos hallazgos, buscan combinar antibióticos tradicionales con inmunoterapia para reducir la duración de los tratamientos y disminuir sus efectos adversos.

Una de las investigaciones más prometedoras se desarrolla en colaboración con el doctor Lourival Domingos Possani, investigador emérito del Instituto de Biotecnología de la UNAM, quien identificó dos moléculas con actividad antibiótica en el veneno de una especie de alacrán.

Las pruebas preclínicas mostraron que estos compuestos presentan una actividad contra Mycobacterium tuberculosis cercana a la del antibiótico más eficaz disponible y resultados favorables frente a bacterias sensibles y resistentes. Posteriormente, con apoyo del investigador Richard Zare, de Stanford University, se desarrollaron métodos para sintetizar estas moléculas en laboratorio, trabajo que dio origen a publicaciones científicas y una patente.

Actualmente, los especialistas colaboran con investigadores del Instituto de Biotecnología y del Instituto de Química de la UNAM para estabilizar el compuesto y combinarlo con Isoniazida, con el propósito de crear un antibiótico híbrido más efectivo contra cepas resistentes. Aunque los estudios permanecen en fase preclínica y aún deberán superar ensayos, los especialistas consideran que estas estrategias representan una alternativa prometedora para enfrentar una enfermedad que sigue siendo un desafío mundial.

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