Carlos Slim se niega a aceptar la reforma laboral de 40 horas: pide que empleados trabajen 12 horas y hasta los 75 años

El empresario contempla concentrar entre 33 y 36 horas semanales y reorganizar turnos para abrir vacantes con esquemas rotativos

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Carlos Slim planteó una semana laboral de tres días con sueldos intactos como vía para duplicar el empleo formal en México. REUTERS/Daniel Becerril
Carlos Slim planteó una semana laboral de tres días con sueldos intactos como vía para duplicar el empleo formal en México. REUTERS/Daniel Becerril

Carlos Slim planteó una semana laboral de tres días con sueldos intactos como una vía para duplicar el empleo formal en México, a partir de un esquema de jornadas de 11 o 12 horas y una jubilación hasta los 75 años.

La hipótesis del fundador de Grupo Carso no se limita a recortar días de trabajo. Su planteamiento suma entre 33 y 36 horas semanales y parte de que las empresas podrían reorganizar turnos, abrir nuevas plazas y conservar su productividad sin reducir ingresos.

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Slim expuso esta idea en una conferencia de finales del 2025, donde sostuvo que el modelo tradicional de cinco o seis días ya está agotado. Según su explicación, si se reducen los días laborales, más personas podrían tener empleo sin afectar el ingreso de quienes ya trabajan.

La propuesta combina jornadas de 11 o 12 horas con retiro a los 75 años

El esquema contempló jornadas de 11 o 12 horas por día para concentrar el trabajo en solo tres días a la semana. REUTERS/Gustavo Graf
El esquema contempló jornadas de 11 o 12 horas por día para concentrar el trabajo en solo tres días a la semana. REUTERS/Gustavo Graf

El empresario propuso que los empleados trabajen solo tres días por semana, pero con jornadas más largas. En su razonamiento, esa redistribución del tiempo permitiría a las compañías usar esquemas rotativos para contratar a más personas.

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También aseguró que no habría una baja salarial. Para Slim, el equilibrio saldría de una mejor distribución de horas y del aprovechamiento de los recursos humanos dentro de las empresas.

El planteamiento, según dijo, beneficiaría en especial a los jóvenes, que enfrentan más dificultades para entrar al empleo formal. La lógica de su hipótesis es que, al dividirse de otra forma la carga de trabajo, habría espacio para incorporar nuevos trabajadores.

Slim añadió otra condición para que ese modelo funcione: subir la edad de jubilación a 75 años. Su argumento es que la mayor esperanza de vida vuelve insostenible el sistema actual de retiro.

De acuerdo con su visión, si las personas trabajan menos días por semana, también podrían mantenerse activas durante más años. Eso, a su vez, ayudaría a sostener el equilibrio financiero de los sistemas de pensiones.

Esquema de cuatro días, según Slim, no alcanza para crear nuevas plazas

En México la jornada actual es de 48 horas
Slim descartó la semana laboral de cuatro días al considerar que no crea nuevas plazas y solo favorece a quienes ya tienen empleo. (Graciela López/ Cuartoscuro)

El empresario rechazó además las propuestas de una semana laboral de cuatro días. Consideró que ese ajuste no sería suficiente para generar nuevos empleos y que solo favorecería a quienes ya cuentan con uno.

La discusión abrió reacciones divididas entre especialistas, sindicatos y trabajadores. Algunos economistas vieron posible que una redistribución del trabajo incentive la contratación, aunque advierten que jornadas más extensas podrían elevar la fatiga y los riesgos para la salud laboral.

En el caso de los sindicatos, el reparo se concentra en otro punto: la reducción de días no bastaría por sí sola si no viene acompañada de condiciones dignas, salarios justos y acceso a seguridad social.

Slim sostiene que el comercio con Estados Unidos seguirá aun si cambia el T-MEC

Slim sostuvo que la integración industrial entre México y Estados Unidos reduce la competencia directa en sectores estratégicos y beneficia a ambos mercados. REUTERS/Raquel Cunha
Slim sostuvo que la integración industrial entre México y Estados Unidos reduce la competencia directa en sectores estratégicos y beneficia a ambos mercados. REUTERS/Raquel Cunha

Carlos Slim afirmó que el comercio entre México y Estados Unidos seguirá aun si cambia el T-MEC, porque ambas economías operan con cadenas de producción compartidas y Washington necesita la capacidad manufacturera instalada en territorio mexicano para reducir su dependencia de China.

Durante un acto conmemorativo de la Unión Mexicana de Asociaciones de Ingenieros, A. C., donde recibió un reconocimiento, Slim sostuvo que la relación económica entre ambos países hace difícil pensar en una ruptura del intercambio comercial. Según el empresario, no existe una competencia directa en la mayoría de los sectores estratégicos, sino una integración industrial que beneficia a ambos mercados.

La declaración del presidente de Grupo Carso ocurrió el día siguiente en que concluyó la primera revisión conjunta del tratado comercial. Al cierre del encuentro, se confirmó que el acuerdo permanecerá vigente por al menos 10 años más, de acuerdo con el mecanismo previsto en el propio convenio.

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