Por qué consumir alimentos fermentados es pieza clave para lograr una buena salud

Durante el proceso de fermentación los microorganismos se transforman e incrementan su valor nutricional

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Botella de kéfir, cuenco de yogur, chucrut, kimchi, dos cuencos de miso, pan, tempeh en tabla, botella grande y jarra de kombucha sobre madera.
Una mesa de madera exhibe una colección de alimentos fermentados, incluyendo lácteos, verduras, derivados de soya, pan y bebidas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los alimentos fermentados son aquellos que se obtienen mediante la acción controlada de microorganismos como bacterias, levaduras o mohos.

Durante el proceso de fermentación, estos microorganismos transforman los componentes naturales del alimento, como azúcares o almidones, en otros compuestos, lo que da lugar a cambios en el sabor, la textura y el valor nutricional.

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Algunos ejemplos comunes de alimentos fermentados incluyen:

  • Yogur y kéfir (lácteos fermentados)
  • Chucrut y kimchi (verduras fermentadas)
  • Miso y tempeh (a base de soya)
  • Pan de masa madre
  • Kombucha (bebida fermentada a base de té)

La fermentación no solo mejora la conservación de los alimentos, sino que también puede aumentar su digestibilidad y aportar microorganismos beneficiosos para la salud intestinal.

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Mesa de madera con yogur y bayas, kéfir, chucrut, kimchi, miso, tempeh, pan de masa madre y kombucha con trozos de fruta.
La fermentación no solo mejora la conservación de los alimentos y aumenta sus beneficios a la salud. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuáles son los beneficios para la salud de consumir alimentos fermentados

Como mencionamos antes, y de acuerdo con información de la Universidad Complutense, los alimentos fermentados como el yogur, el kéfir, el chucrut, el kimchi y otros, aportan varios beneficios para la salud respaldados entre los que destacan los siguientes:

  • Favorecen la diversidad de la microbiota intestinal. Esto se relaciona con mejor salud digestiva y un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2.
  • Mejoran indicadores de salud como niveles de glucosa, colesterol HDL y presión arterial.
  • El kéfir, en particular, ofrece una mayor riqueza probiótica que el yogur, compite contra patógenos intestinales y refuerza la barrera inmunológica de la mucosa. Además, contiene menos lactosa residual y aporta vitaminas como la K2, útil para salud ósea y cardiovascular.
  • Los alimentos lácteos fermentados, como el yogur y el kéfir, ayudan a reducir la inflamación intestinal, facilitan la absorción de calcio y proteínas, y pueden contribuir a moderar las variaciones de glucosa tras las comidas.
  • Consumir regularmente estos alimentos se asocia con menor presencia de obesidad abdominal y mejor composición del microbioma intestinal.
Infografía de Infobae sobre beneficios de alimentos fermentados, con ilustraciones de microbiota, sistema digestivo y ejemplos de comidas.
Una infografía de Infobae detalla los beneficios de los alimentos fermentados para la salud intestinal, la microbiota, la digestión y la regulación metabólica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Es importante señalar que el consumo de fermentados debe ser parte de una dieta equilibrada, ya que en ciertas condiciones clínicas (como sobrecrecimiento bacteriano o infecciones fúngicas activas) puede ser necesario supervisar o evitar su ingesta.

Los alimentos fermentados que aportan más beneficios a la salud

Los alimentos fermentados que aportan más beneficios a la salud, según estudios recientes y la opinión de especialistas, son principalmente los siguientes:

  • Yogur: Es uno de los fermentados más recomendados por su valor nutricional, accesibilidad y la presencia de microorganismos vivos que favorecen la diversidad del microbioma intestinal. Su consumo habitual se asocia con mejor salud digestiva, menor riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2, así como menor obesidad abdominal. Se recomienda también para niños, ya que no contiene alcohol ni compuestos indeseables para la infancia.
  • Kéfir: Destaca por su riqueza probiótica superior al yogur, su capacidad para reforzar la barrera intestinal, estimular la inmunidad local y facilitar la digestión de la lactosa. El kéfir aporta vitaminas como la K2 y mejora la absorción de minerales como el calcio. Es especialmente beneficioso para optimizar la microbiota y mejorar la digestión, aunque no es adecuado en ciertas condiciones clínicas específicas.
  • Verduras fermentadas (como el chucrut y el kimchi): Aunque no son tan mencionadas como el yogur y el kéfir, forman parte de una dieta antiinflamatoria y ayudan a reducir marcadores de inflamación, gracias a su fibra fermentable y compuestos bioactivos.
  • Productos lácteos fermentados en general (como el yogur griego): Aportan probióticos, proteínas de alta calidad y minerales esenciales. Sus beneficios incluyen mejor salud cerebral, cardiovascular e intestinal, así como protección frente a trastornos del ánimo y enfermedades neurodegenerativas.
Un bote de kéfir con una cuchara de madera y un bol de yogur griego con miel, nueces y frutos rojos descansan sobre una mesa de madera.
Un bote de kéfir con una cuchara de madera y un plato hondo de yogur griego con miel, nueces y frutos rojos se exhiben sobre una mesa de madera en una cocina, destacando una opción nutritiva. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En resumen, el yogur y el kéfir encabezan la lista de alimentos fermentados con mayores beneficios comprobados para la salud intestinal, metabólica, inmunológica y cardiovascular. Se recomienda elegir versiones sin azúcares añadidos y con cultivos vivos para aprovechar al máximo sus propiedades.

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