El lago mexicano que científicos de la NASA estudian por su color y que recibe menos visitantes que cualquier playa de Cancún

En un cráter volcánico, este cuerpo de agua cambia de tono hasta cuatro veces al año por floraciones algales y una mezcla natural que científicos observan con satélites desde 2003

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Vista aérea de una laguna azul rodeada de montañas oscuras y vegetación. El horizonte muestra tonos anaranjados y azules, con pequeñas construcciones en la orilla
La Laguna de Santa María del Oro se observa rodeada de montañas y vegetación, con un cielo en tonos anaranjados y azules durante el atardecer. (Visit México/ Gobierno de México)

La laguna volcánica de Nayarit que la NASA monitorea desde el espacio cambia de color hasta cuatro veces al año, pero recibe una fracción de los turistas que llegan a las playas de Cancún. El fenómeno que transforma sus aguas de azul turquesa a verde esmeralda —o incluso marrón chocolate— lleva más de dos décadas bajo la lupa de satélites espaciales.

La laguna de Santa María del Oro, enclavada en el cráter de un volcán extinto de la Sierra Madre Occidental, en el estado de Nayarit, es uno de los cuerpos de agua más estudiados de México por su comportamiento cromático. A unos 50 kilómetros de Tepic, la capital estatal, sus aguas alcanzan hasta 60 metros de profundidad en un cráter de aproximadamente 2 kilómetros de diámetro.

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Por qué la NASA rastrea este lago mexicano

Lago, lancha motora con personas, dos personas en el agua con estela de espuma, montaña cubierta de árboles, vegetación en la orilla y casas
Una lancha remolca a dos personas para practicar deportes acuáticos en la Laguna de Santa María del Oro, con una montaña cubierta de vegetación al fondo. (Visit México/ Gobierno de México)

Desde 2003, investigadores utilizan datos del sensor MODIS —a bordo de los satélites Terra y Aqua de la NASA— para analizar los florecimientos algales que desencadenan los cambios de color. El sensor registra información espectral diaria en 36 bandas y con una resolución espacial de 250 metros, lo que permite detectar variaciones en la superficie del lago con precisión.

Un estudio que abarca el período 2003-2020 identificó que marzo, abril y mayo son los meses con mayor presencia de cambios de color. El análisis también determinó que los eventos más intensos ocurrieron en los años 2011, 2008 y 2012, y que existe una correlación con las fases frías del fenómeno de El Niño-Oscilación del Sur (ENSO).

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Qué provoca que el agua cambie de color

Piscina infinita reflejando cielo azul y palmeras, con tres personas sentadas y una persona saltando, frente a una laguna y montañas con sol
Cuatro personas disfrutan del atardecer con vista a la Laguna de Santa María del Oro desde el borde de una piscina con palmeras. (Visit México/ Gobierno de México)

El mecanismo está ligado a la temperatura. En invierno, el enfriamiento de la capa superficial iguala su densidad con la del agua profunda, lo que desencadena una mezcla entre ambas columnas.

Ese proceso arrastra hacia la superficie microorganismos, nutrientes y materia orgánica que normalmente permanecen atrapados a entre 20 y 25 metros de profundidad. “Ese color que estás viendo es el agua del fondo con todo su contenido de microorganismos”, explicó el doctor en Ciencias Marinas Óscar Ubisha Hernández Almeida, de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), institución que lleva más de siete años monitoreando el lago.

El especialista descartó que los cambios de color tengan relación con contaminación o descargas de aguas residuales. Se trata, precisó, de un fenómeno estrictamente natural vinculado a las condiciones físicas y químicas del propio cuerpo de agua.

Un lago volcánico con turismo de baja densidad

Dos personas con chalecos salvavidas naranjas reman en un kayak naranja en un lago. El fondo muestra montañas verdes cubiertas de árboles y cielo azul
Una pareja rema en un kayak por las aguas de la Laguna de Santa María del Oro, con montañas boscosas al fondo. (Visit México/ Gobierno de México)

La laguna ocupa el cráter de un volcán extinto de la Faja Volcánica Transmexicana. Tiene una superficie de 3,7 km², una temperatura media del agua de 25 °C y sus tonalidades varían entre azul profundo, azul cobalto, verde jade y turquesa, según la hora del día y la época del año.

A diferencia de los grandes polos turísticos del litoral mexicano, el destino atrae principalmente a visitantes de Tepic y Guadalajara durante los fines de semana. Las actividades disponibles incluyen kayak, paddleboard, natación y recorridos en lancha.

El lugar no cuenta con la infraestructura ni el flujo de visitantes de destinos como Cancún, lo que lo mantiene como un punto de turismo local y de bajo impacto en la Riviera Nayarit.

Cómo visitar la laguna de Santa María del Oro

Mujer recostada en el césped leyendo un libro junto a una tienda de campaña naranja y azul, con árboles y una laguna al fondo bajo cielo azul
Una mujer lee un libro recostada en el césped frente a una tienda de campaña en las orillas de la Laguna de Santa María del Oro. (Visit México/ Gobierno de México)

El acceso a la laguna no tiene costo de entrada. Desde Tepic, el trayecto en automóvil toma unos 40 minutos por la autopista hacia Santa María del Oro; desde Guadalajara, el recorrido es de aproximadamente dos horas por la autopista Guadalajara-Tepic hasta la desviación al municipio.

Para quienes no viajan en vehículo propio, existen tours organizados desde distintos puntos de la Riviera Nayarit. Los paquetes desde Tepic parten desde $1,058 pesos mexicanos por adulto e incluyen alimentos y transporte; los que salen desde Puerto Vallarta arrancan en $1,892 pesos por persona.

Las actividades acuáticas se contratan directamente en la orilla. El alquiler de kayak cuesta $200 pesos mexicanos por hora, las clases de paddleboard con instructor tienen un precio de $350 pesos, y los paseos en lancha para recorrer la laguna se ofrecen a $150 pesos por persona.

La zona cuenta con hospedaje para distintos presupuestos: desde hoteles boutique con vista directa al cráter hasta bungalows, villas y sitios para acampar. Los fines de semana el lugar recibe visitantes de Tepic y Guadalajara, por lo que se recomienda reservar con anticipación.

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