La cascada mexicana de agua azul turquesa que viajeros asiáticos comparan con las Maldivas, y está en un estado que nadie imagina

El tono turquesa nace del carbonato de calcio en el río Xanil y se intensifica entre noviembre y mayo, cuando baja el caudal y aumenta la concentración mineral en Chiapas

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Cascadas de agua blanca sobre rocas claras, pozas de agua turquesa, densa vegetación verde, árboles en primer plano y un cielo nublado
Durante la temporada seca, de noviembre a mayo, esa concentración mineral se eleva y el azul se vuelve más vívido. (CONANP)

Las Cascadas de Agua Azul, en el corazón de la selva chiapaneca, concentran uno de los fenómenos naturales más llamativos de México: un sistema de más de 500 caídas escalonadas cuyas aguas adquieren un tono turquesa intenso visible desde las orillas. El color no es un efecto de la luz ni un truco fotográfico, sino el resultado directo de la alta concentración de carbonato de calcio disuelto en el río Xanil al circular sobre un lecho de rocas calizas.

Durante la temporada seca, de noviembre a mayo, esa concentración mineral se eleva y el azul se vuelve más vívido. En la temporada de lluvias, de junio a octubre, el caudal crece, la corriente se intensifica y las tonalidades pueden oscurecerse hasta el verde profundo.

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Dónde están y cómo llegar

Las cascadas se ubican en el municipio de Chilón, estado de Chiapas, a unos 70 kilómetros de Palenque y a aproximadamente 215 kilómetros de San Cristóbal de las Casas por la carretera México 199. Desde Tuxtla Gutiérrez, el trayecto en autobús o taxi colectivo toma alrededor de tres horas.

El sitio abre todos los días de 8:00 a 17:00 horas. La entrada cuesta MXN $100 por persona, más MXN $40 por vehículo. Las actividades guiadas parten desde MXN $200.

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El área forma parte de la Reserva de la Biósfera de Montes Azules y opera como Área Natural Protegida: las actividades turísticas están permitidas pero reguladas por el Gobierno de México. Dentro del recinto hay senderos con miradores, zonas habilitadas para nadar en las pozas superiores y puestos de artesanías y gastronomía local.

Conanp/ Cascada Agua azul Chiapas

La crisis que casi la borra del mapa

El 7 de septiembre de 2017, un sismo de magnitud 8,2 —el más potente registrado en México en un siglo— sacudió Chiapas y Oaxaca. Semanas después, los habitantes de la zona notaron que el agua de la cascada principal, conocida como La Golondrina, dejaba de fluir. El nivel cayó un 85%, según informó en ese momento Luis Manuel García, director de Protección Civil de Chiapas, a BBC Mundo.

La causa fue un colapso de rocas en el subsuelo que desvió el cauce del río Xanil hacia un ramal secundario. A eso se sumó otro factor: 14 kilómetros río arriba, las autoridades detectaron una zona de deforestación acelerada que ya alteraba el ciclo hídrico del afluente.

La economía local, articulada casi por completo en torno al turismo, quedó paralizada. Cada año, el sitio recibe alrededor de 200.000 visitantes. Fueron los propios pobladores del ejido Agua Azul —cerca de 200 personas— quienes retiraron manualmente las rocas y escombros que bloqueaban el cauce, sin esperar la intervención gubernamental. La Comisión Nacional del Agua (Conagua) realizó después trabajos de excavación para restituir el bordo colapsado y reorientar el flujo a su condición original.

Señales de fragilidad que persisten

Cascada de agua blanca y espumosa cayendo sobre rocas, con vegetación verde frondosa a la derecha y árboles oscuros al fondo
En mayo de 2026, la Cascada de Tamul, en la Huasteca Potosina —otro de los grandes referentes de agua turquesa en México (CONANP)

En abril de 2026, un nuevo episodio encendió las alertas: se desprendió una sección de las cascadas. Las autoridades realizaron una inspección en la zona y mantienen monitoreo para garantizar la seguridad de los visitantes ante posibles riesgos, según informó Milenio.

En mayo de 2026, la Cascada de Tamul, en la Huasteca Potosina —otro de los grandes referentes de agua turquesa en México—, quedó reducida a un hilo de agua por la disminución del caudal del río Tampaón. Operadores turísticos y ambientalistas de Aquismón, San Luis Potosí, alertaron sobre el impacto económico y ambiental. La Conagua atribuyó la situación a un esquema de regulación hídrica coordinado con productores cañeros y ejidos de la región, e indicó que el caudal se restablecería paulatinamente.

Ambos episodios reflejan la vulnerabilidad de los grandes destinos acuáticos mexicanos frente a la deforestación, la gestión del agua y los fenómenos geológicos.

El turismo asiático pone los ojos en Chiapas

Una vista panorámica de una cascada de agua sobre rocas escalonadas, con agua de tono turquesa en la base y vegetación frondosa en los laterales bajo un cielo azul
Chiapas figura entre los destinos más visitados por ese segmento, junto con Ciudad de México, Jalisco, Quintana Roo y Chihuahua. (Visit México (Turismo)

En 2025, México recibió 107.000 turistas chinos, un aumento anual del 8,2%, según datos de la Secretaría de Turismo presentados en mayo de 2026 por la titular Josefina Rodríguez Zamora. China se ubica dentro del top 9 de mercados emisores hacia México, y el objetivo oficial es que escale al puesto 10 para 2029.

Chiapas figura entre los destinos más visitados por ese segmento, junto con Ciudad de México, Jalisco, Quintana Roo y Chihuahua. El gobierno mexicano participará por primera vez en la Feria Internacional de Turismo de Shanghái y prepara un “sello de China” para hoteles y restaurantes que adapten sus servicios a ese mercado.

En el primer trimestre de 2026, México recibió más de 26 millones de visitantes internacionales, un 10,2% más que en el mismo periodo de 2025, cifra que las autoridades describen como la más alta en una década.

Qué tener en cuenta antes de ir

Una vista aérea de cascadas con múltiples pozas de agua turquesa y formaciones rocosas de color ocre, rodeadas por una densa selva verde
Las Cascadas de Agua Azul exhiben sus pozas de agua turquesa escalonadas entre la vegetación de la selva y el flujo constante del río. (Visit México (Turismo)

La temporada óptima para apreciar el color turquesa en su mayor intensidad va de noviembre a abril. En época de lluvias, el acceso a algunas zonas puede verse restringido por deslaves o desbordamientos.

Las autoridades recomiendan usar protector solar sin compuestos químicos para no alterar la concentración mineral del agua, revisar el pronóstico meteorológico antes de la visita y respetar las zonas de conservación donde no está permitido nadar.

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