Asfixia entre multitudes: la tragedia en Reforma revive el riesgo mortal de los festejos masivos en CDMX y zona metropolitana

La muerte de tres personas durante las celebraciones por el triunfo de México sobre Ecuador recordó casos como el New’s Divine y la estampida de Ecatepec, donde las aglomeraciones también terminaron en tragedia

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Cuando la densidad alcanza niveles críticos, el tórax pierde capacidad para expandirse con normalidad. La persona deja de recibir suficiente oxígeno y puede perder el conocimiento en pocos minutos. (Imagen con fines ilustrativos | Infobae México)
Cuando la densidad alcanza niveles críticos, el tórax pierde capacidad para expandirse con normalidad. La persona deja de recibir suficiente oxígeno y puede perder el conocimiento en pocos minutos. (Imagen con fines ilustrativos | Infobae México)

Las celebraciones por la victoria de la selección mexicana frente a Ecuador dejaron una de las imágenes más contrastantes del Mundial 2026. Mientras cientos de miles de aficionados inundaron Paseo de la Reforma y las inmediaciones del Ángel de la Independencia para festejar el pase del equipo tricolor a la siguiente ronda, tres personas murieron por asfixia en medio de la multitud.

La tragedia convirtió una noche de euforia colectiva en un recordatorio de uno de los riesgos menos visibles de las concentraciones masivas: la compresión humana. Aunque los festejos deportivos suelen asociarse con incidentes menores, especialistas advierten que cuando la densidad de personas alcanza niveles críticos, la presión ejercida por la multitud puede impedir la respiración y provocar la muerte en cuestión de minutos.

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Las víctimas fueron un hombre de 44 años y dos mujeres de 19 y 48 años. Autoridades capitalinas informaron que fueron localizadas inconscientes en distintos puntos de la zona de festejos y que, pese a los intentos de reanimación realizados por personal de emergencia, fallecieron por asfixia. Los hechos ocurrieron después del triunfo de México por 2-0 sobre Ecuador, resultado que desató celebraciones masivas en distintos puntos de la capital.

Vista panorámica de los aficionados que llegaron a Paseo de la Reforma para disfrutar del partido. (Gobierno de la Ciudad de México)
Vista panorámica de los aficionados que llegaron a Paseo de la Reforma para disfrutar del partido. (Gobierno de la Ciudad de México)

Del <i>New’s Divine</i> a Ecatepec, los antecedentes de las aglomeraciones fatales

El antecedente más conocido en la Ciudad de México ocurrió el 20 de junio de 2008 en el New’s Divine, una discoteca ubicada en la entonces delegación Gustavo A. Madero. Durante un operativo policial, cientos de jóvenes intentaron abandonar el inmueble al mismo tiempo, lo que provocó una concentración extrema en accesos y salidas.

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La presión ejercida por la multitud terminó con la muerte de 12 personas, entre ellas varios menores de edad. El caso derivó en investigaciones, procesos judiciales y cambios en protocolos de actuación, además de convertirse en una referencia obligada cuando se analizan riesgos asociados a espacios saturados y evacuaciones fallidas.

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Un operativo mal ejecutado de la policía capitalina provocó una estampida en la que murieron 12 personas el 20 de junio de 2008. (Crédito: especial)

Años después, en julio de 2014, otra tragedia relacionada con una multitud ocurrió en Ecatepec, Estado de México, uno de los municipios más poblados de la zona metropolitana. Al término de un baile masivo realizado en la zona conocida popularmente como la 30-30, miles de asistentes intentaron abandonar el lugar por los mismos accesos.

La aglomeración derivó en una estampida que dejó tres personas fallecidas y varios lesionados. Las autoridades atribuyeron el incidente al exceso de asistentes y a las dificultades para desalojar el recinto de manera ordenada.

Cómo ocurre una muerte por asfixia entre multitudes

Los especialistas distinguen entre una estampida y un fenómeno de compresión de multitudes. Aunque ambos conceptos suelen confundirse, no son exactamente lo mismo.

En una estampida, el movimiento repentino de cientos o miles de personas provoca caídas y aplastamientos. En cambio, en los eventos de compresión humana las víctimas pueden permanecer de pie mientras son empujadas desde distintos puntos por la masa.

Cuando la densidad alcanza niveles críticos, el tórax pierde capacidad para expandirse con normalidad. La persona deja de recibir suficiente oxígeno y puede perder el conocimiento en pocos minutos. En situaciones extremas, la asfixia mecánica derivada de esa presión termina causando la muerte.

Los expertos señalan que este tipo de tragedias no necesariamente ocurren en espacios cerrados. También pueden registrarse en avenidas, plazas públicas o recintos abiertos cuando el número de asistentes supera la capacidad de movimiento de la multitud.

La clasificación de México a la siguiente ronda del Mundial representó uno de los momentos de mayor entusiasmo colectivo registrados en el país durante el torneo. Sin embargo, estas tres muertes convirtieron la celebración en un episodio que también será recordado por sus consecuencias.

El Túnel 29 de CU, una tragedia que marcó al futbol mexicano

Mucho antes del New’s Divine y de la estampida registrada en Ecatepec, la Ciudad de México vivió uno de los episodios más graves relacionados con aglomeraciones durante un evento deportivo. Ocurrió el 26 de mayo de 1985, cuando Pumas y América disputaban la final de la liga mexicana en el Estadio Olímpico Universitario.

Aunque el inmueble contaba con capacidad para aproximadamente 72 mil espectadores, reportes de la época señalaron que cerca de 120 mil aficionados acudieron a las inmediaciones del estadio con la intención de presenciar el encuentro. La diferencia entre el aforo disponible y la cantidad de asistentes generó una fuerte presión en los accesos cuando el inmueble ya se encontraba lleno.

La situación se concentró en el llamado Túnel 29, una de las entradas al estadio, donde miles de personas intentaron ingresar de manera simultánea. La presión de la multitud provocó una avalancha que dejó ocho personas muertas y 51 lesionadas, en una tragedia que se convirtió en uno de los episodios más graves registrados en un recinto deportivo mexicano.

Cuatro décadas después, el caso continúa siendo una referencia sobre los riesgos del sobrecupo y las aglomeraciones, particularmente cuando la cantidad de asistentes rebasa la capacidad de control y movilidad de un espacio diseñado para recibir a muchas menos personas.

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