El principal error que cometes al cuidar tus suculentas y que puede secarlas por completo

Pequeños descuidos pueden afectar su desarrollo o incluso matarlas

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Ilustración fotorrealista de varias suculentas marchitas, incluyendo echeverias, sedums y aloe vera, en macetas de terracota y madera junto a una ventana.
Varias suculentas, incluyendo echeverias, sedums y aloe vera, muestran signos de marchitamiento con hojas caídas y pálidas, dispuestas en macetas de terracota y un macetero de madera cerca de una ventana. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las suculentas se han vuelto populares en casas y oficinas por su apariencia atractiva y la fama de ser plantas fáciles de cuidar.

Sin embargo, pequeños descuidos pueden afectar su desarrollo o incluso matarlas.

Desde el exceso de agua hasta la falta de luz, identificar los errores más comunes es clave para mantenerlas sanas y lograr que prosperen.

Primer plano de un arreglo de suculentas en una maceta de cerámica con diseño, musgo, piedras pulidas y una casita en miniatura sobre madera clara bajo luz solar.
Un hermoso arreglo de suculentas variadas en una maceta de cerámica decorada, con musgo, pequeñas piedras y una casita en miniatura, se ilumina con luz natural sobre una superficie de madera. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los principales errores que se cometen en el cuidado de suculentas y que puede matarlas

Entre los principales errores que se cometen en el cuidado de suculentas y que pueden matarlas están:

  • Riego excesivo: Es la causa más común de muerte. Las suculentas almacenan agua en sus hojas y tallos, por lo que requieren menos riego que otras plantas. El exceso de humedad pudre las raíces.
  • Macetas sin drenaje: Usar macetas que no tienen orificios para drenar el agua hace que el sustrato se mantenga húmedo por mucho tiempo, favoreciendo la pudrición de raíces.
  • Sustrato inadecuado: Utilizar tierra común de jardín o sustratos que retienen mucha agua impide que las raíces respiren. Las suculentas necesitan sustratos porosos y bien drenados, como mezclas con arena, perlita o grava.
  • Falta de luz: Ponerlas en lugares oscuros o con poca luz hace que se debiliten, pierdan color y se “estiren” buscando luz (etiolación). La mayoría requiere sol directo o al menos buena luz indirecta.
  • Riego sobre las hojas: Al mojar las hojas de forma constante, sobre todo si no se secan rápido, pueden aparecer hongos o manchas.
  • No adaptar el riego a la temporada: En invierno, la mayoría de las suculentas entra en reposo y requiere mucho menos agua. Mantener la frecuencia de riego como en verano puede matarlas.
  • Temperaturas extremas: Exponerlas a heladas o calor excesivo sin protección puede dañarlas o matarlas. Muchas suculentas no toleran el frío intenso.
  • Falta de circulación de aire: Mantenerlas en lugares cerrados y húmedos favorece la aparición de hongos y plagas.
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Una infografía de Infobae detalla los descuidos más frecuentes que afectan la salud de las suculentas y pueden causar su muerte. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuáles son los mejores abonos naturales para las suculentas

Para un mejor cuidado de tus suculentas siempre es bueno conocer cuáles son los mejores abonos naturales para ellas.

Los más efectivos serán siempre los que aporten nutrientes sin saturar el sustrato ni aumentar demasiado la retención de humedad. Algunas opciones recomendadas:

  • Composta madura: En pequeñas cantidades, aporta nutrientes de forma gradual. Es importante que esté bien descompuesta para evitar hongos y plagas.
  • Humus de lombriz: Rico en nutrientes y microorganismos benéficos. Se recomienda mezclar una pequeña cantidad en la capa superior del sustrato o diluirlo en agua para riego.
  • Té de plátano: Agua en la que se han hervido cáscaras de plátano. Aporta potasio y puede usarse ocasionalmente, siempre en poca cantidad.
  • Ceniza de madera: Aporta potasio y algo de calcio. Se debe usar solo una pizca y mezclar bien con el sustrato para evitar alcalinizarlo demasiado.
  • Cáscaras de huevo molidas: Aportan calcio, aunque su absorción es lenta. Es útil usarlas bien trituradas y mezclarlas en el sustrato o espolvorear una pequeña cantidad sobre la tierra.
  • Fertilizante líquido casero de lentejas: Agua donde se remojaron o germinaron lentejas, rica en hormonas de crecimiento natural. Se puede aplicar diluida y solo de vez en cuando.
(Imagen Ilustrativa Infobae)
(Imagen Ilustrativa Infobae)

Recomendaciones:

  • Usar abonos naturales con moderación. Las suculentas requieren pocos nutrientes y el exceso puede quemar raíces o favorecer el crecimiento desordenado.
  • Fertilizar solo en temporada de crecimiento (primavera-verano) y evitar en invierno.
  • Siempre asegurarse de que el sustrato drene bien y no quede apelmazado tras abonar.

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