¿Lloverá menos en CDMX este verano? Así será la temporada de lluvias 2026 según el SMN

Los organismos oficiales advierten que la transición al fenómeno de El Niño podría modificar significativamente la temporada

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Varias personas con paraguas y capas de lluvia cruzan un paso de cebra mojado en una avenida con tráfico y edificios de fondo, bajo un cielo nublado.
Las previsiones climáticas para el verano 2026 en la capital apuntan a un escenario de lluvias por debajo del promedio. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El verano de 2026 en la Ciudad de México estará condicionado por la evolución de los fenómenos climáticos globales.

Las previsiones oficiales, elaboradas en abril de 2026 por el Comité Nacional para el Desarrollo Sustentable de la Caña de Azúcar (CONADESUCA) y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), señalan que las lluvias serán menores al promedio durante los meses centrales de la estación.

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Esta perspectiva responde a la transición del ENSO de fase Neutra a El Niño, fenómeno que tiende a reducir la precipitación en amplias zonas del país, incluyendo la región central donde se ubica la capital.

Perspectiva oficial para el verano 2026 en Ciudad de México

De acuerdo con análisis recientes, la primavera de 2026 transcurrió bajo condiciones Neutras del ENSO, lo que genera patrones de lluvia variables y contrastes regionales.

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Sin embargo, los modelos climáticos apuntan a que, conforme avance el verano, la instauración de El Niño provocará lluvias por debajo de la normal climatológica en julio, agosto y septiembre.

Esta tendencia se observa con claridad en las áreas agrícolas del centro del país y repercute en la disponibilidad de agua para la Ciudad de México.

A partir de julio, el pronóstico indica una disminución sustancial de la precipitación respecto al promedio, lo que podría afectar tanto los ciclos de cultivo como el suministro hídrico de la capital.

El reporte técnico advierte: “Con El Niño establecido en meses de verano podría ocurrir una situación similar a la del verano 2023, una temporada de lluvias bastante mermada. Se debe vigilar esta situación.”

Además, se subraya que la actividad ciclónica también podría ser menor, reforzando la posibilidad de déficit hídrico.

Vista panorámica de una calle mojada en la Ciudad de México con personas bajo paraguas y vehículos en el tráfico. Un cartel digital gigante muestra una alerta de lluvia para CDMX y Edomex
A partir de julio, el pronóstico indica una disminución sustancial de la precipitación respecto al promedio, lo que podría afectar tanto los ciclos de cultivo como el suministro hídrico de la capital. (Imagen ilustrativa IA Infobae)

¿Qué esperar durante los meses de julio, agosto y septiembre?

El informe oficial enfatiza que la mayor disminución en las lluvias se dará en julio, agosto y septiembre, justo en el corazón del verano.

Este patrón está vinculado tanto con la transición a El Niño como con la influencia de la canícula, periodo seco habitual en el centro del país.

Las precipitaciones no serán nulas, pero sí inferiores a la climatología, lo que implica que podrían darse tormentas intensas de corta duración, aunque el acumulado mensual sea bajo.

Las autoridades recomiendan mantener vigilancia sobre el desarrollo de El Niño y de otros fenómenos como la Oscilación Madden-Julian (MJO), que pueden modificar localmente los patrones de precipitación y originar lluvias puntuales intensas.

En cuanto a la actividad ciclónica, el pronóstico de menor frecuencia de ciclones podría reducir aún más los aportes de agua en la región centro, un factor relevante para la Ciudad de México.

Recomendaciones y manejo preventivo

El pronóstico oficial, actualizado en abril de 2026, destaca la importancia de consultar boletines y avisos periódicos de CONADESUCA y del SMN, ya que la variabilidad climática puede generar cambios abruptos en las condiciones previstas.

Se recomienda a autoridades y ciudadanía de la Ciudad de México:

  • Planificar el uso del agua considerando la probabilidad de déficit de lluvias en verano.
  • Monitorear la evolución de El Niño y otras oscilaciones climáticas.
  • Prepararse ante posibles eventos de lluvias intensas localizadas, aunque los acumulados generales sean bajos.

La experiencia reciente muestra que, bajo condiciones similares, el desarrollo de El Niño suele traer veranos menos lluviosos, con impacto en la disponibilidad de agua para la capital.

Sin embargo, los modelos advierten que no se debe descartar la aparición de lluvias intensas de corta duración, especialmente si algún sistema tropical logra desarrollarse.

Mapa satelital de Norte y Centroamérica mostrando grandes áreas oceánicas en rojo y naranja, un gran huracán blanco y azul, y el año 2026.
El desarrollo de El Niño suele traer veranos menos lluviosos, con impacto en la disponibilidad de agua para la capital. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Se recomienda a la población y a los sectores estratégicos de la Ciudad de México mantenerse atentos a los reportes mensuales de las autoridades para tomar decisiones informadas y mitigar riesgos.

La consulta continua de los pronósticos y la preparación para escenarios de variabilidad serán fundamentales para adaptarse a las condiciones del clima durante el verano 2026 en la capital.

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