Por qué la cúrcuma se ha convertido en un aliado vital contra las enfermedades neurodegenerativas

La curcumina, presente en este rizoma, reduce inflamación y estrés oxidativo, dos procesos ligados al daño neurológico, mientras distintas investigaciones analizan su papel ante Alzheimer y Parkinson

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cúrcuma
Experimentos del Instituto Nacional de Neurología Manuel Velasco Suárez observaron menos daño en modelos animales, un hallazgo que refuerza el interés médico por este recurso natural. Imagen Ilustrativa Infobae

La cúrcuma, utilizada durante siglos en la medicina tradicional asiática, atrae la atención de la comunidad científica por sus posibles beneficios para la prevención de enfermedades neurodegenerativas.

Investigaciones recientes exploran cómo los compuestos activos de este rizoma pueden contribuir a proteger el cerebro frente al deterioro asociado con padecimientos como el Alzheimer y el Parkinson, gracias a sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.

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Ilustración acuarela de raíces de cúrcuma, rodajas, polvo en cuenco y cuchara, sobre mesa de madera con hoja verde, iluminado por una ventana.
La cúrcuma atrae a la comunidad científica por sus posibles beneficios en la prevención de enfermedades neurodegenerativas.

Por qué la cúrcuma se ha convertido en un aliado vital contra las enfermedades neurodegenerativas

La cúrcuma se posiciona como uno de los compuestos naturales más estudiados en la prevención de enfermedades neurodegenerativas por su potencial para reducir la inflamación y el estrés oxidativo en el cerebro.

Diversos equipos científicos destacan que la curcumina, su principal componente activo, actúa sobre mecanismos celulares involucrados en la progresión de padecimientos como Alzheimer y Parkinson.

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Estudios publicados en The Journal of Alzheimer’s Disease señalan que la administración constante de extracto de cúrcuma logra disminuir la formación de placas beta-amiloide, consideradas uno de los principales marcadores en el avance del Alzheimer.

Además, investigaciones citadas por Nature Reviews Neurology muestran que pacientes con deterioro cognitivo leve presentan mejoría en pruebas de memoria tras 18 meses de suplementación controlada.

En experimentos con ratones, equipos del Instituto Nacional de Neurología Manuel Velasco Suárez reportan una reducción de hasta 40% en la pérdida neuronal asociada a enfermedades neurodegenerativas, cuando se administra curcumina en dosis orales.

Según el laboratorio dirigido por María Teresa Romero, la cúrcuma también favorece la regeneración de conexiones sinápticas, lo que impacta en la capacidad de aprendizaje y la memoria a corto plazo.

Una mujer adulta mira hacia adelante frente a una interfaz holográfica que muestra una doble hélice de ADN translúcida y un cerebro con conexiones luminosas en un entorno médico.
(Imagen Ilustrativa Infobae)

La acción antiinflamatoria de la cúrcuma y su efecto en el envejecimiento cerebral

Otro aspecto vital de esta especie es la capacidad de la curcumina para modular la respuesta inmune lo cual se asocia con la reducción de microglía activada, células que, en exceso, generan procesos inflamatorios crónicos en el sistema nervioso central.

Datos del Hospital General de México documentan una disminución de hasta 30% en biomarcadores de inflamación en pacientes adultos mayores que consumen cúrcuma de manera regular.

El doctor Enrique Ramos, citado por Gaceta UNAM, afirma: “La cúrcuma inhibe rutas metabólicas asociadas con el envejecimiento celular, y esto se refleja en una menor incidencia de enfermedades neurodegenerativas en poblaciones que la integran a su dieta diaria”.

Las investigaciones en curso exploran nuevas formulaciones para mejorar la absorción de curcumina, cuyo bajo nivel de biodisponibilidad ha sido el principal obstáculo para su aplicación clínica a gran escala.

Aun así, la evidencia acumulada sugiere que la cúrcuma representa un recurso cada vez más relevante en el control y la prevención del daño cerebral vinculado al envejecimiento.

Recipiente con sal dorada mezclada con cúrcuma y especias, sobre una mesa de madera, junto a cucharas de madera con ingredientes naturales. – (Imagen Ilustrativa Infobae)
La curcumina modula la respuesta inmune y se asocia con menos microglía activada, un factor ligado a la inflamación crónica del sistema nervioso central. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo consumir cúrcuma para obtener su poder antiinflamatorio

La mejor forma de consumir cúrcuma para aprovechar su poder antiinflamatorio es combinarla con pimienta negra, ya que la piperina —el compuesto activo de la pimienta— aumenta hasta 20 veces la absorción de curcumina, el principal componente activo de la cúrcuma.

Se recomienda añadir media cucharadita de cúrcuma en polvo al día a los alimentos, acompañada de una pizca de pimienta negra y una fuente de grasa saludable como aceite de oliva o leche entera, lo cual facilita aún más su absorción.

Las cápsulas de curcumina liposomal o suplementos específicamente diseñados con alta biodisponibilidad son una alternativa para quienes buscan un efecto más potente, ya que la curcumina en su forma natural tiene baja absorción por vía oral.

Las dosis clínicas recomendadas varían de 500 a 2,100 miligramos diarios en suplementos, pero siempre deben ser supervisadas por un médico.

La cúrcuma puede agregarse en sopas, guisos, arroces, batidos o infusiones. Para un beneficio sostenido, su consumo debe ser regular y formar parte de una dieta equilibrada.

Raíces de cúrcuma entera, rodajas y polvo de cúrcuma en cuencos, junto a un mortero con granos de pimienta negra y pimienta molida en un frasco, sobre madera y tela.
La cúrcuma fresca, en rodajas y en polvo, junto con pimienta negra entera y molida, se presentan sobre una superficie rústica de madera, destacando sus usos culinarios y propiedades saludables. (Imagen Ilustrativa Infobae)

No se recomienda su uso en grandes cantidades ni en suplementos sin supervisión médica en menores de edad, mujeres embarazadas o personas con problemas biliares o en tratamiento con anticoagulantes.

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