El relevo de “El Mayo” en el Cártel de Sinaloa: especialista identifica a familias que podrían asumir el control de sus facciones

Los Salazar y Aureliano Guzmán “El Guano” se perfilan como grupos con capacidad para ocupar espacios de poder en La Mayiza y Los Chapitos ante un eventual debilitamiento de sus actuales liderazgos, asegura el analista David Saucedo

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La condena a cadena perpetua de Ismael “El Mayo” Zambada en Estados Unidos no solo selló el destino judicial de uno de los mayores capos mexicanos, sino que también evidenció la enorme distancia económica que lo separa de su exsocio Joaquín “El Chapo” Guzmán. Crédito: Infobae
La condena a cadena perpetua de Ismael “El Mayo” Zambada en Estados Unidos no solo selló el destino judicial de uno de los mayores capos mexicanos, sino que también evidenció la enorme distancia económica que lo separa de su exsocio Joaquín “El Chapo” Guzmán. Crédito: Infobae

La sentencia contra Ismael “El Mayo” Zambada marcó el fin del liderazgo histórico que durante décadas encabezó el Cártel de Sinaloa. Sin embargo, la caída de uno de sus fundadores no implica la desaparición de la organización criminal: el escenario que enfrenta apunta a una mayor fragmentación y al surgimiento de nuevos liderazgos dentro de una estructura que durante años funcionó bajo alianzas entre distintas familias.

Dos años después de su captura en Estados Unidos, el Cártel de Sinaloa atraviesa una nueva etapa marcada por la disputa entre La Mayiza y Los Chapitos, las dos principales facciones que surgieron tras la ruptura interna. La guerra por el control de territorios, rutas de tráfico y redes criminales continúa redefiniendo el mapa del poder criminal en Sinaloa.

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Desde la detención de Zambada, en julio de 2024, ambas estructuras mantienen un enfrentamiento que, de acuerdo con reportes periodísticos, ha dejado más de 3 mil homicidios, más de 4 mil desapariciones y decenas de familias desplazadas en el estado. La salida del último fundador histórico abrió una disputa por el liderazgo que podría acelerar la transformación del cártel.

En este escenario, el especialista en seguridad David Saucedo explicó que el futuro del Cártel de Sinaloa no depende de la permanencia de una sola figura, sino de la capacidad de sus distintas familias para reorganizarse. En entrevista con el periodista Juan Pablo Pérez-Díaz para Radio Fórmula, señaló que la organización opera como una “confederación de familias” que se han aliado y distanciado a lo largo de los años, por lo que existen grupos con capacidad para ocupar los espacios de poder que dejen debilitadas las facciones actuales.

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“El Cártel de Sinaloa es una confederación de familias que se han unido y se han distanciado a lo largo de los últimos años. Actualmente, en el caso de que hubiera una captura o una erosión de las dos facciones del Cártel de Sinaloa, Los Mayitos y Los Chapitos, ya hay familias dispuestas a asumir el mando”, afirmó.

Como ejemplo, Saucedo señaló que Los Salazar podrían convertirse en una alternativa para asumir el liderazgo de La Mayiza si los hijos de Ismael Zambada fueran detenidos, se entregaran o fueran abatidos. En el caso de Los Chapitos, mencionó a Aureliano Guzmán Loera, “El Guano”, hermano de Joaquín “El Chapo” Guzmán, como uno de los perfiles que buscarían tomar las riendas de esa facción.

Este fue el momento en que las autoridades estadounidenses recibieron al fundador del Cártel de Sinaloa, el 25 de julio de 2024. (Crédito: cortesía Pie de Nota)
Este fue el momento en que las autoridades estadounidenses recibieron al fundador del Cártel de Sinaloa, el 25 de julio de 2024. (Crédito: cortesía Pie de Nota)

La captura de “El Mayo” Zambada abrió una guerra dentro del Cártel de Sinaloa

La caída de Ismael “El Mayo” Zambada ocurrió el 25 de julio de 2024, cuando fue detenido en Estados Unidos junto con Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán. El operativo modificó el equilibrio interno del Cártel de Sinaloa y abrió una disputa entre las dos principales facciones de la organización.

Zambada fue ubicado a bordo de una avioneta en Santa Teresa, Nuevo México, después de décadas en las que mantuvo un perfil bajo y evitó ser detenido por autoridades mexicanas y estadounidenses. Su captura representó uno de los golpes más importantes contra la estructura histórica del grupo criminal.

Después de su arresto, Zambada aseguró que su llegada a Estados Unidos fue resultado de una traición de Guzmán López, a quien identificó como su ahijado. En una carta difundida tras su detención, afirmó que fue llevado bajo engaños a una reunión en Culiacán con el supuesto objetivo de mediar un conflicto y que terminó trasladado contra su voluntad al país vecino.

La versión del fundador del Cártel de Sinaloa profundizó la ruptura entre las familias Guzmán y Zambada, que durante años formaron parte de una misma estructura criminal. La confrontación entre La Mayiza y Los Chapitos evidenció el debilitamiento de los acuerdos internos que permitieron al cártel operar durante décadas como una organización con múltiples grupos bajo una misma identidad.

La disputa por el control de las operaciones criminales provocó una escalada de violencia en Sinaloa. Reportes periodísticos han documentado miles de homicidios, desapariciones y desplazamientos desde el inicio del enfrentamiento, una crisis que continúa después de la sentencia contra el fundador del cártel.

La sentencia de “El Mayo”: cadena perpetua y decomiso de 15 mil millones de dólares

Después de casi dos años de proceso judicial en Estados Unidos, Ismael “El Mayo” Zambada García fue sentenciado a cadena perpetua en la Corte de Distrito Este de Nueva York, donde enfrentó acusaciones por narcotráfico, lavado de dinero, conspiración para cometer asesinato, secuestro y otros delitos relacionados con sus actividades dentro del Cártel de Sinaloa.

Represetación del narcotraficante Ismael "El Mayo" Zambada en el tribunal de Nueva York el 20 de julio del 2026. A la izquierda un alguacil federal y a la derecha su abogado Frank Pérez. (Crédito: AP)
Represetación del narcotraficante Ismael "El Mayo" Zambada en el tribunal de Nueva York el 20 de julio del 2026. A la izquierda un alguacil federal y a la derecha su abogado Frank Pérez. (Crédito: AP)

Zambada evitó llegar a juicio después de declararse culpable de los cargos en su contra y renunciar a la posibilidad de impugnar la condena. La decisión cerró uno de los procesos más relevantes contra un fundador del Cártel de Sinaloa, luego de que durante décadas fuera una de las figuras centrales de la organización junto con Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Durante la audiencia de sentencia, el juez Brian Cogan ordenó además el decomiso de 15 mil millones de dólares, una cifra superior a la sanción económica impuesta a Guzmán Loera en 2019. El monto corresponde a una estimación del Departamento de Justicia de Estados Unidos sobre las ganancias acumuladas por la organización criminal mediante el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.

Antes de conocer la condena, la defensa de Zambada solicitó que fuera enviado a una prisión con atención médica debido a sus condiciones de salud y su edad. El juez recomendó a la Oficina Federal de Prisiones considerar que el capo sea recluido en una instalación donde pueda recibir atención para sus padecimientos físicos y mentales.

La decisión de declararse culpable generó distintas interpretaciones entre especialistas en seguridad. Algunos señalaron que su estado de salud pudo ser un factor determinante para evitar un juicio prolongado, mientras otros plantearon que la resolución también pudo responder a cálculos estratégicos relacionados con su familia y la disputa que mantiene su facción contra Los Chapitos.

El futuro del Cártel de Sinaloa: una organización más fragmentada

La sentencia contra “El Mayo” representa la salida definitiva de uno de los últimos líderes históricos del Cártel de Sinaloa, pero no elimina la red criminal que durante décadas construyó la organización.

La estructura del grupo, basada en células, operadores regionales y alianzas familiares, le permitió resistir la caída de otros dirigentes como Joaquín “El Chapo” Guzmán. Ahora, tras la salida de Zambada, el escenario apunta a una transformación del modelo que durante años permitió la coordinación entre distintos grupos bajo una misma estructura.

Para David Saucedo, la organización podría avanzar hacia una etapa en la que nuevas familias busquen ocupar los espacios dejados por los liderazgos históricos. Más que una desaparición, el especialista prevé una reconfiguración del cártel, con disputas internas y nuevos actores que intentarán consolidar su influencia.

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