¿Qué es la “sextorsión” con inteligencia artificial y cómo protegerse? La guía oficial de la Fiscalía CDMX

Ciberdelincuentes toman imágenes públicas, las manipulan con IA para crear contenido falso y exigen dinero o material íntimo real a cambio de no difundirlas

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Adolescente de piel morena con cabello oscuro y chaqueta de mezclilla, cubriendo su rostro con una mano mientras mira un teléfono celular, apoyada en una pared clara.
Una adolescente de piel morena, visiblemente preocupada, cubre su rostro con una mano mientras sostiene un teléfono celular, recostada contra una pared texturizada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La "sextorsión" con inteligencia artificial se convirtió en una amenaza real en México: ciberdelincuentes toman fotos del rostro de sus víctimas desde redes sociales y las insertan en cuerpos ajenos para fabricar imágenes comprometedoras. La Unidad de Inteligencia Cibernética de la Policía de Investigación de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México emitió una serie de recomendaciones para enfrentar este tipo de extorsión digital.

¿Cómo opera el engaño?

El esquema comienza con un mensaje directo en redes sociales. El remitente muestra a la víctima una imagen manipulada con su rostro y amenaza con distribuirla entre sus contactos, familiares o grupos cercanos.

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El ciberdelincuente afirma conocer el domicilio de la persona para aumentar la presión. El objetivo es que la víctima ceda y envíe contenido íntimo real, lo que profundiza el ciclo de extorsión.

Primer plano de un adolescente moreno con sudadera azul oscuro, mirando su celular con expresión de preocupación; iconos de enojo, exclamación y calavera flotan sobre la pantalla.
Un adolescente mira su teléfono con signos de angustia, con iconos de insultos digitales flotando alrededor, reflejando el impacto del ciberacoso en su bienestar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El material que el delincuente usa como amenaza no es real: fue creado con inteligencia artificial a partir de fotografías públicas. Este detalle es clave, debido a que muchas víctimas creen que el contenido existe de forma genuina y actúan por miedo.

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Lo que no se debe hacer ante un mensaje de este tipo

La primera regla es no proporcionar ningún dato personal al remitente. Cualquier información entregada se convierte en una herramienta adicional para el extorsionador.

No se deben realizar depósitos bancarios bajo ninguna circunstancia. El pago no garantiza que el delincuente cumpla su palabra ni que detenga el hostigamiento.

Tampoco se debe ingresar a ningún enlace que llegue en esos mensajes. Los vínculos pueden instalar programas maliciosos o redirigir a páginas diseñadas para robar contraseñas y datos financieros.

Primer plano de las manos de un hombre en suéter gris sosteniendo y usando un teléfono celular negro sobre una mesa de madera. El rostro no es visible.
Un hombre con ropa oscura, de quien no se ve el rostro, sostiene y utiliza un teléfono celular con ambas manos, reflejando el uso extendido de dispositivos móviles. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Medidas preventivas para reducir el riesgo

La configuración de privacidad en redes sociales es la primera barrera de protección. Solo las personas de confianza deben tener acceso a las publicaciones con imágenes personales.

Compartir fotografías en internet siempre implica un riesgo difícil de controlar. Una vez que una imagen circula en la red, resulta imposible determinar quién la recibe ni qué uso le da.

Por eso, la Unidad de Inteligencia Cibernética recomienda evitar la publicación de imágenes que puedan comprometer la integridad física o emocional de una persona. La prevención en la fuente es más efectiva que cualquier acción posterior.

¿Dónde acudir si ya ocurrió?

Cualquier persona que reciba este tipo de mensajes puede contactar a la Unidad de Inteligencia Cibernética de la PDI al (55) 5242-6489. También está disponible el correo electrónico ciberneticapdi@fgjcdmx.gob.mx para reportar casos o recibir orientación.

Primer plano de un hombre de 56 años en perfil, con la cara parcialmente visible, sosteniendo un smartphone brillante con ambas manos en un ambiente oscuro.
Un hombre de 56 años sostiene un teléfono celular con ambas manos, concentrado en la pantalla brillante en un entorno oscuro. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Denunciar el hecho ante las autoridades es el paso más importante que una víctima puede dar. El silencio favorece al delincuente y permite que el esquema continúe contra otras personas.

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