Por qué tu perro huele mal aunque lo bañes seguido: la causa puede estar en sus orejas o dientes

Hay factores poco conocidos, más allá de bañarlo regularmente, que pueden provocar ese aroma desagradable y requerir atención en detalles como orejas y boca

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Primer plano de un veterinario con guantes blancos examinando los dientes de un perro. Los dientes del canino muestran sarro y se usa una herramienta metálica dental.
Descubrir el verdadero motivo del mal aroma implica mirar más allá del baño e identificar señales en la piel, las orejas o los dientes. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Aunque el baño frecuente es parte de la rutina de cuidado de muchos perros, el mal olor puede persistir incluso en mascotas limpias.

Si esto ocurre con tu mascota, es importante prestar atención, ya que las causas suelen estar relacionadas con problemas en las orejas, la boca o la piel, y no necesariamente con una higiene deficiente.

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Identificar el origen del olor es clave para mantener la salud y el bienestar del animal.

Un perro Golden Retriever de color dorado claro yace en un suelo de madera, mirando fijamente, con un cuenco de metal lleno de croquetas a su derecha.
El mal olor en perros puede persistir tras el baño frecuente debido a problemas en orejas, dientes o piel, y no siempre por una higiene inadecuada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por qué tu perro huele mal aunque lo bañes seguido, por qué la causa puede estar en sus orejas o dientes

El mal olor en los perros, aunque los bañes seguido, puede tener varias causas que no siempre se solucionan solo con la higiene exterior.

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De acuerdo con información del Centro Veterinario Mirasierra los problemas en orejas y dientes están entre las razones más frecuentes de ese olor persistente y aquí te contamos las razones

Orejas

Las infecciones en las orejas, como la otitis, son una causa común de mal olor. Los perros con orejas largas o caídas, o con mucho pelo en el canal auditivo, son más propensos a acumular humedad y cerumen, lo que favorece la proliferación de bacterias y hongos.

Esto genera un olor fuerte y desagradable, similar al queso o incluso a podrido, dependiendo del tipo de infección. Si el perro sacude mucho la cabeza, se rasca las orejas o presenta secreción, es probable que haya una infección que requiere tratamiento veterinario.

La limpieza inadecuada o el exceso de humedad después del baño también pueden desencadenar estos problemas.

Mano de veterinario con guante blanco examina con otoscopio la oreja inflamada de un perro de pelaje claro, posiblemente un Golden Retriever, en una clínica.
El exceso de humedad y la acumulación de cerumen en el canal auditivo facilitan la proliferación de bacterias y hongos responsables del mal olor en perros.(Imagen Ilustrativa Infobae)

Dientes

Además de los problemas en las orejas, el mal aliento en los perros también puede deberse a la acumulación de sarro, gingivitis o infecciones bucales. Las bacterias descomponen los restos de comida en la boca, generando compuestos sulfurosos que huelen muy mal.

Si no se realiza una higiene dental regular, el problema se agrava y puede afectar también otros órganos.

En casos avanzados, solo una limpieza profesional soluciona el problema. El mal aliento persistente es un signo de alerta para visitar al veterinario.

Una mano con guante azul abre la boca de un perro para mostrar sus dientes con una notable acumulación de sarro amarillo y encías enrojecidas.
El mal aliento en perros está relacionado mayormente con la acumulación de sarro, gingivitis o infecciones bucales, siendo necesario un control dental regular. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Otras causas del mal olor en tu perro que puedes estar ignorando

  • Uso de champús inadecuados (humanos o no específicos para mascotas), que alteran el pH de la piel y generan desequilibrios o infecciones.
  • Secado incompleto tras el baño, sobre todo en zonas como axilas, ingles, orejas y pliegues de la piel, que favorecen la proliferación de bacterias y hongos.
  • Glándulas anales inflamadas o bloqueadas.
  • Problemas cutáneos, alergias, enfermedades metabólicas o infecciones internas.

Recomendaciones

  • Revisa las orejas y dientes de tu perro con regularidad.
  • Usa productos específicos para mascotas.
  • Seca bien todas las zonas tras el baño.
  • Cepilla el pelaje y mantén la higiene de accesorios y cama.
  • Consulta a un veterinario si el mal olor persiste o va acompañado de otros síntomas.

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