Este video documenta una confrontación en Temoaya, Estado de México. Dos mujeres se encuentran en un entorno rural con un perro negro. Un grupo de residentes se congrega alrededor de ellas y el animal. El perro, visiblemente mojado y con una correa, es el punto central de la interacción entre las personas. Una cerca rústica de madera y vegetación verde delimita el espacio. La escena muestra la reunión de un grupo de individuos frente a las dos mujeres y el animal, en lo que parece ser la cobertura de un evento.
Entre la tarde del lunes 4 de mayo, dos turistas originarias de la Ciudad de México visitaron Temoaya en el Estado de México y ante el calor visitaron un manantial, pero todo se salió de control cuando las acusaron de hacer supuestos rituales de “brujería” y las intentaron linchar golpeándolas agresivamente decenas de personas.
Las visitantes fueron retenidas y golpeadas por una turba de habitantes en la zona de Tres Ojuelos tras ser acusadas de contaminar un manantial protegido y de querer realizar presuntos rituales. El incidente detona un intento de linchamiento que rebasó operativamente a las autoridades locales y generó daños a instalaciones municipales y múltiples heridas a las dos mujeres.
PUBLICIDAD
Habitantes acusan a turistas por contaminar manantial y realizar supuestos rituales
El origen del conflicto se sitúa en el manantial conocido como Los Ajolotes, en la comunidad de San Pedro, un espacio resguardado por la comunidad otomí para el abastecimiento de agua. Las dos mujeres, acompañadas de un perro — de pelaje negro y collar verde —, fueron sorprendidas por vecinos de Tres Ojuelos mientras su perro ingresó al cauce debido seguramente al calor. La presencia del perro fue percibida como una violación a las normativas comunitarias, que prohíben la entrada de animales al manantial por considerarlo un sitio de uso restringido y dedicada exclusivamente al consumo humano.
Este video documenta una confrontación en Temoaya, Estado de México. Dos mujeres se encuentran en un entorno rural con un perro negro. Un grupo de residentes se congrega alrededor de ellas y el animal. El perro, visiblemente mojado y con una correa, es el punto central de la interacción entre las personas. Una cerca rústica de madera y vegetación verde delimita el espacio. La escena muestra la reunión de un grupo de individuos frente a las dos mujeres y el animal, en lo que parece ser la cobertura de un evento.
El hallazgo presuntamente de basura y de un vaso de veladora cerca de la orilla avivó el malestar entre los pobladores. Lo interpretaron como posible evidencia de prácticas rituales, lo que incrementó la tensión. Las propias mujeres intentaron explicar a los presentes que la veladora estaba hecha de cera de abeja y no significaba contaminación, además que el destino de la vela era en la iglesia, pero no consiguieron calmar los ánimos.
PUBLICIDAD
En videos difundidos por los mismos habitantes, se observa a la comunidad reclamando enérgicamente a las visitantes el respeto a los usos y costumbres, y a las reglas establecidas por el comité del santuario, un órgano que agrupa a 16 comunidades. Un poblador reclama: “No pueden hacer esto, es algo que nosotros estamos cuidando, hay letreros que niegan el ingreso con animales”.
La retención y agresión en la comandancia de Ejido de Dolores
Tras la confrontación inicial, elementos de la policía municipal trasladaron a las dos mujeres a la comandancia de policía del Ejido de Dolores. Permanecieron retenidas varias horas, mientras crecía la inconformidad en la comunidad. El procedimiento, que debió centrarse en conciliación o sanción administrativa, derivó en un motín al caer la noche.
PUBLICIDAD
La tensión escaló cuando corrió el rumor de que las autoridades pretendían liberar a las mujeres, al no identificarse un delito formal que ameritara su presentación ante el Ministerio Público. Decenas de habitantes se congregaron alrededor de la comandancia, bloquearon el acceso e irrumpieron en las instalaciones.

El grupo inconforme destruyó vidrios, destrozó mobiliario y provocó un incendio parcial en el inmueble. La policía municipal fue superada. La turba sacó a las mujeres, aún esposadas, y las agredió físicamente en el exterior, de acuerdo con grabaciones tomadas durante los hechos. Ni la identidad de las víctimas ni detalles de su estado de salud han sido informados oficialmente.
PUBLICIDAD
Sin postura oficial ni detenidos tras los disturbios
Hasta la tarde del 5 de mayo, el Ayuntamiento de Temoaya permanece en silencio sobre los hechos. No hay información institucional sobre detenidos, daños a la infraestructura municipal o apertura de carpetas de investigación por parte de la autoridad competente. La Fiscalía General de Justicia del Estado de México tampoco ha difundido detalles sobre partes médicos, identidad de las afectadas ni acciones legales contra quienes participaron en la agresión.
La ausencia de información oficial añade incertidumbre y profundiza el descontento social ante la inoperancia de la autoridad local. Plataformas ciudadanas han exigido capacitación para la policía municipal y han condenado el grado de violencia ejercido, señalando que “la situación no ameritaba golpearlas hasta casi matarlas”. El mismo espacio advierte que la actuación violenta solo genera más culpables y marca un riesgo ante la proliferación de la justicia por propia mano.
PUBLICIDAD
La defensa comunal del agua y la tensión turismo-comunidad
Temoaya es reconocida como la cuna de la cultura otomí en el Estado de México. Para sus habitantes, la defensa del agua y del territorio es una de las principales prioridades. El conflicto revela la sensibilidad existente ante cualquier acción que se perciba como una amenaza al resguardo comunitario de los recursos naturales.
La presencia de turistas o visitantes considerados ajenos a los usos y reglas de la comunidad genera tensión constante, especialmente cuando existe un historial de problemas ambientales o de profanación de sitios ceremoniales. El episodio vivido en Los Ajolotes señala un punto de quiebre, donde la reacción de los habitantes terminó por desbordar los cauces legales y administrativos.
PUBLICIDAD
Sin soluciones institucionales claras, el riesgo de que este tipo de conflictos se repitan o escalen en el futuro permanece latente. Ni las víctimas ni los responsables de la agresión cuentan, hasta el momento, con certezas legales sobre su caso.
- Dos mujeres originarias de la Ciudad de México fueron agredidas tras ser acusadas de contaminar un manantial protegido y realizar supuestos rituales en Temoaya.
- Al menos decenas de pobladores irrumpieron en la comandancia de Ejido de Dolores, superaron a la policía municipal y ocasionaron daños, incluyendo un incendio parcial.
- Hasta el 5 de mayo, las autoridades no han informado sobre detenidos, estado de salud de las víctimas ni acciones legales emprendidas.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
Sheinbaum destaca relación comercial con Estados Unidos pese a tensiones por caso con Rocha Moya
La mandataria desestimó rumores sobre que la relación con el país norteamericano va mal tras estas acusaciones

Ernesto D’Alessio rompe el silencio y revela dura caída financiera tras su divorcio: “Pasé tiempos económicos difíciles”
El cantante expuso un episodio personal marcado por dificultades financieras y revela el peso emocional que enfrentó mientras priorizaba a su familia

Por conseguir boletos para concierto de El Buki, abuela dejó a nieto en auto a 45° en Morelia, Michoacán
Autoridades lograron rescatarlo al percatarse de que ya llevaba varios minutos en el vehículo y en inminente peligro

Fiscalía de Zacatecas descarta participación de policías en caso de siete asesinados en Tepezalá, Aguascalientes
El fiscal Cristian Paul Camacho afirmó que acusaciones que circulan en redes sociales son falsas y atribuyó la difusión a grupos delictivos; la investigación sigue en curso

Liguilla: dónde ver todas as transmisiones de los partidos de vuelta de los Cuartos de Final del Clausura 2026
Chivas, Tigres, Cruz Azul, Atlas, Pachuca, Toluca, Pumas y América son los ocho equipos que clasificaron a la llamada “Fiesta Grande” del futbol mexicano

