
Perder a un ser querido es un proceso doloroso que a menudo viene acompañado de incertidumbre financiera y legal.
En medio de este escenario, el juicio sucesorio intestamentario surge como el mecanismo que da claridad en un momento de caos, estableciendo un orden donde no lo hay.
Sin embargo, es vital recordar que este proceso es considerablemente más largo y costoso que haber contado con un testamento, una realidad que refuerza la importancia de la cultura de la prevención para proteger el patrimonio y la tranquilidad de quienes se quedan.
Cuando una persona fallece sin testamento en la Ciudad de México o el Estado de México, la ley debe intervenir para repartir los bienes.
Según expertos, este juicio puede extenderse de seis meses a dos años, con costos que oscilan entre los $20,000 y $100,000 pesos (o más), dependiendo del valor de los bienes y la complejidad del caso.

Los 5 pasos para organizar la herencia
Aunque legalmente el proceso se divide en cuatro secciones, estos son los pasos prácticos que enfrentarán los familiares:
- Denuncia y búsqueda de testamento: Se notifica el fallecimiento ante un Juez de lo Familiar. El juez solicita informes al Archivo General de Notarías y al Registro Nacional de Avisos de Testamento para confirmar que no exista ningún documento previo.
- Declaratoria de herederos y designación de albacea: Se presentan actas que acrediten el parentesco (nacimiento, matrimonio). El juez reconoce quiénes tienen derecho a heredar y se nombra a un albacea, quien será el responsable de administrar los bienes y representar la sucesión.
- Inventario y avalúo: El albacea debe listar detalladamente todas las propiedades, cuentas bancarias y deudas del fallecido. Se requiere un peritaje para determinar el valor comercial real de cada activo.
- Administración y liquidación de deudas: Antes de repartir, se deben pagar impuestos pendientes (como predial o agua) y deudas del fallecido. El albacea debe rendir cuentas claras de cualquier movimiento de dinero.
- Adjudicación y escrituración: Es la etapa final. Una vez aprobado el plan de reparto, los bienes se entregan formalmente. En el caso de inmuebles, es necesario acudir ante un notario, como los de la Notaría 23 del Edomex, para realizar las nuevas escrituras.

Requisitos y agilidad del proceso
Para iniciar, se necesitará el acta de defunción, actas de nacimiento de los interesados, acta de matrimonio (si aplica) y los documentos que acrediten la propiedad de los bienes.
Un dato clave: Si todos los herederos son mayores de edad y están de acuerdo, se pueden evitar los juzgados y realizar el trámite ante un notario público, lo cual es mucho más rápido.
Si hay desacuerdos o menores de edad involucrados, el caso se resolverá obligatoriamente en un juzgado.
El nuevo Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares busca que estos procesos sean más ágiles mediante audiencias orales, pero la mejor herramienta sigue siendo la prevención: un testamento siempre será más sencillo que cualquier juicio.
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