Qué facciones participaron en una de mayores masacres entre los Beltrán Leyva y el Cártel de Sinaloa

Ambas organizaciones criminales se enfrentaron en Sonora y dejaron un saldo aproximado de 70 personas muertas

Guardar
Cártel de Sinaloa - Cártel de los Beltrán Leyva
Foto: Jesús Aviles / Infobae México

Un enfrentamiento entre integrantes del Cártel de Sinaloa y del Cártel de los Beltrán Leyva dejó un saldo aproximado de 70 personas muertas la madrugada del 1 de julio de 2010 en el estado de Sonora.

Ese día, sicarios de ambas organizaciones criminales se enfrentaron en el municipio de Tubutama, situado en la región del desierto, donde las autoridades documentaron 30 cuerpos localizados, pero de acuerdo con datos del periodista Jesús Lemus Barajas, la cifra ascendió a un aproximado de 70 fallecidos.

Las organizaciones que participaron de la mano del Cártel de Sinaloa fueron las de Gente Nueva y Los Salazar, mientras que los Beltrán Leyva estuvieron acompañados por los Zetas y Los Mazatlecos, grupo liderado en ese entonces por Isidro Meza Flores, alias “El Chapo isidro”.

El choque en Tubutama no fue solo una masacre entre bandas rivales. De acuerdo con los periodistas Lemus Barajas y José Luis Montenegro para su podcast Narcomundo, este hecho también marcó el nacimiento del Cártel de Guasave.

Hasta entonces, Fausto Isidro encabezada la célula de Los Mazatlecos, la cual operaba como una célula local ligada a los Beltrán Leyva. Tras la batalla, el grupo encabezado por “El Chapo Isidro” se consolidó como una organización nacional, clave en el trasiego de drogas.

Así fue el enfrentamiento en Sonora

Alrededor de 50 camionetas de los Beltrán Leyva encabezaron la emboscada.(Especial)
Alrededor de 50 camionetas de los Beltrán Leyva encabezaron la emboscada.(Especial)

La madrugada del 1 de julio de 2010, un comando de casi 100 hombres del Cártel de Sinaloa fue emboscado mientras buscaba a Arnoldo del Cid Buelna, alias “El Gilo”, un narcotraficante aliado a Los Zetas y los Beltrán Leyva.

El objetivo de la operación era desmantelar casas de seguridad en la región, tras una ruptura reciente entre ambas facciones criminales, pero terminó con la muerte de 21 sicarios de la organización de Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Las cifras oficiales, proporcionadas inicialmente por la entonces Procuraduría de Justicia del Estado de Sonora y confirmadas por la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), indicaron que todas las víctimas mortales pertenecían al Cártel de Sinaloa, incluido Édgar Romeo Reséndiz Holguín, conocido como “El Navajas”.

Este choque sangriento, recordado localmente como “la balacera de Tubutama”, se distinguió no solo por el elevado número de bajas, sino por la participación de 20 camionetas por parte de Gente Nueva y alrededor de 50 empleadas por quienes respondían a los Beltrán Leyva.

La ruptura entre los cárteles desencadenó la emboscada más violenta

Las camionetas del Cártel de Sinaloa quedaron completamente devastadas por los disparos. (Especial)
Las camionetas del Cártel de Sinaloa quedaron completamente devastadas por los disparos. (Especial)

Este enfrentamiento ocurrió derivado de una creciente rivalidad entre ambas organizaciones criminales, lo que llevó al Cártel de Sinaloa a planear un operativo contra objetivos asociados a Los Zetas y a la facción de Alfredo Beltrán Leyva, conocida como “La Mochomera”.

La emboscada se produjo cerca de las 4:00 horas en un paraje denominado La Reforma, sobre la carretera que une Tubutama y Sáric, donde las camionetas de Gente Nueva quedaron con decenas de impactos de bala.

Lo anterior se sabe debido a que la organización criminal marcaba sus vehículos con la letra “X”, lo que facilitó que los Beltrán Leyva los detectaran y atacaran.

José Larrinaga Talamantes, reconoció que el evento se informó a las autoridades con retraso, pues ocurrió en una zona apartada, sin residentes, lo que dificultó una reacción oportuna.

Los cuerpos de los sicarios de Gente Nueva quedaron tirados en el monte. (Especial)
Los cuerpos de los sicarios de Gente Nueva quedaron tirados en el monte. (Especial)

La declaración de un testigo protegido de la entonces Procuraduría General de la República (PGR) —identificado como “Victoria” y recuperada por Contralínea— señaló que el despliegue del Cártel de Sinaloa estuvo comandado por Félix Adolfo Jáuregui Meza (El Paletero), César Villagrana Salazar (El Placas), Raúl Sabori Cisneros (El Negro) y El Navajas.

Cuando el grupo percibió que caía en una trampa, los hombres de "El Paletero" y “El Negro” se retiraron abruptamente, dejando expuestos al resto de sus compañeros.

En junio de 2015, Luis Heriberto Jiménez Juárez, Mayor del Ejército Mexicano y Pedro Casillas, otro exmiembro, fueron sentenciados a 25 años de cárcel por nexos con Gente Nueva.

<br>