¿Dónde puedes dejar a tu mascota si te vas de vacaciones? Estas son una serie de recomendaciones

Despreocúpate por tu mascota y sigue estas opciones para poder disfrutar de tu viaje sin tener que estar al pendiente de tu compañero en casa

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Un hombre sonriente de mediana edad con camisa azul se agacha frente a un Golden Retriever. Junto a ellos, un altavoz inteligente emite luces verdes.
Despreocúpate por tu mascota y sigue estas opciones para poder disfrutar de tu viaje sin tener que estar al pendiente de tu compañero en casa. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Se acercan las vacaciones de Semana Santa y las familias mexicanas ya arman sus planes de viaje, desde playas hasta pueblos mágicos. Sin embargo, para quienes comparten hogar con mascotas surge la gran duda: ¿qué hacer con ellas durante su ausencia?

Algunos prefieren dejarlas en casa con un familiar o amigo de absoluta confianza, que se encargue de alimentación, paseos y cuidados básicos, mientras que otros optan por hoteles especializados para mascotas, donde reciben atención profesional.

Para disfrutar al máximo tus vacaciones sin preocupaciones, sigue estas recomendaciones clave que garantizarán el bienestar total de tu mascota mientras estés fuera.

Opciones para dejar a tu mascota mientras estás fuera de casa

Gato gris peludo acostado entre las piernas de una persona, quien usa jogging oscuro y medias grises, sobre un suelo de madera y alfombra.
La mejor opción variará dependiendo del tipo y personalidad de la mascota. (Imagen Ilustrativa Infobae)

A continuación, te presentamos algunas opciones para dejar a tu mascota, mientras disfrutas del viaje:

Familiares o amigos de confianza

Si cuentas con un familiar o amigo de absoluta confianza, esta es una excelente opción para dejar a tu mascota en buenas manos. Lo ideal es elegir a personas que el animal ya conozca bien, lo que facilita su adaptación al cambio temporal de entorno y reduce el estrés.

Sin embargo, prioriza a quienes tengan experiencia previa en el cuidado de perros, ya que durante ausencias prolongadas pueden surgir imprevistos relacionados con su salud o comportamiento, y esa preparación marca la diferencia para gestionarlos correctamente e incluso salvar su vida si la situación es peligrosa para su salud.

Cuidador a domicilio

Esta alternativa es muy similar a dejar a tu perro con un familiar, pero ofrece una gran ventaja: tu mascota no necesita cambiar de ambiente, lo que resulta ideal si le cuesta adaptarse a nuevos lugares.

Para este caso, tu amigo o familiar de absoluta confianza se quedaría a vivir en tu casa durante tu ausencia, manteniendo todas las rutinas y olores familiares que dan seguridad a tu perro.

No olvides mostrarle dónde guardas la comida, juguetes, correa, medicamentos y demás accesorios. Explícale las rutas habituales de paseo, horarios de alimentación, cepillado y cualquier peculiaridad de su carácter para que todo fluya sin problemas.

Cuidador temporal

Si no cuentas con familiares o amigos de confianza disponibles, contratar un cuidador canino profesional es la alternativa ideal. Estos expertos ofrecen una atención mucho más individualizada que las residencias tradicionales, con un trato familiar y cariñoso que hace que tu perro se sienta como en casa.

Comienza revisando referencias y opiniones en plataformas especializadas. Una vez elegida la persona, visita su hogar para conocerla en persona y observa la reacción de tu perro: debe sentirse cómodo y seguro desde el primer encuentro.

Explica detalladamente las rutinas, alimentación, medicamentos y posibles imprevistos como accidentes o problemas de salud. Si es un servicio pago, confirma que cuenten con seguro de responsabilidad civil canino.

Para este caso, pide fotos y videos diarios para seguir de cerca la felicidad de tu mascota durante tu ausencia.

Residencia para animales

Dejar a tu mascota en una residencia canina es una opción viable, pero requiere evaluar cuidadosamente su edad, raza, temperamento y nivel de socialización.

Considera cómo se lleva con otros canes y su tolerancia a cambios de ambiente, ya que estos factores determinan si será una experiencia positiva o estresante.

Visita las instalaciones en persona para inspeccionar su calidad, busca que tengas buena iluminación natural, espacios amplios y limpieza impecable.

Algunas usan habitaciones individuales tipo jaula ampliada para evitar conflictos, mientras otras prefieren áreas comunes al aire libre, esta última solo conviene si tu perro está perfectamente adiestrado y socializado.

Pregunta sobre la rutina diaria: número de paseos, opción de comida propia, proporción de perros por cuidador, y protocolos de higiene y cepillado.

Lleva a tu perro en la visita para observar su reacción, debe mostrarse relajado. Evita residencias para perros senior o con problemas de salud, que necesitan atención más personalizada.