¿Por qué los hombres son más propensos a padecer hígado graso en comparación con las mujeres?

Las diferencias hormonales y la forma en que se distribuyen los lípidos explican esta tendencia, revelando detalles sobre el papel de los estrógenos y otros factores de riesgo

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Los cambios hormonales tras los
Los cambios hormonales tras los 50 años inciden en la salud hepática, y nuevas pautas recomiendan adaptar la prevención según cada etapa de la vida.

La incidencia del hígado graso, una de las enfermedades hepáticas más frecuentes a nivel mundial, presenta diferencias marcadas entre hombres y mujeres.

Factores hormonales, metabólicos y de distribución de la grasa corporal hacen que esta afección tenga una mayor prevalencia en hombres que en mujeres, aunque muchas personas desconocen este dato y tal como señala un estudio publicado en la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

Estas diferencias subrayan la importancia de considerar el sexo y la edad en la prevención y el abordaje del hígado graso.

La combinación de hábitos saludables
La combinación de hábitos saludables y controles médicos puede reducir considerablemente el peligro de esta afección en personas adultas. (RS)

¿Por qué los hombres son más propensos a padecer hígado graso en comparación con las mujeres?

Los hombres son más propensos a desarrollar hígado graso (esteatosis hepática) en comparación con las mujeres debido a una combinación de factores hormonales, metabólicos y de estilo de vida.

De acuerdo con el estudio antes mencionado, entre las razones principales destacan las siguientes:

  • Hormonas sexuales: Los estrógenos, presentes en mayor cantidad en las mujeres premenopáusicas, parecen ejercer un efecto protector sobre el hígado. Estos hormonas favorecen un metabolismo de las grasas más eficiente y disminuyen la acumulación de lípidos en el hígado.
  • Distribución de la grasa corporal: Los hombres tienden a acumular más grasa visceral, es decir, alrededor de los órganos internos, mientras que las mujeres tienden a acumular grasa subcutánea. La grasa visceral se asocia a un mayor riesgo de enfermedades metabólicas, incluido el hígado graso.
  • Frecuencia de factores de riesgo: Los hombres suelen presentar con mayor frecuencia factores asociados al hígado graso, como obesidad abdominal, consumo de alcohol, diabetes tipo 2, hipertensión y dislipidemia.
  • Cambios tras la menopausia: Tras la menopausia, la incidencia de hígado graso en las mujeres tiende a igualarse o superar a la de los hombres, debido a la disminución de los niveles de estrógenos y la redistribución de la grasa corporal.

Estos factores explican por qué en la edad adulta temprana y media, los hombres presentan una prevalencia superior de hígado graso, mientras que en mujeres el riesgo aumenta después de la menopausia.

La acumulación de grasa visceral
La acumulación de grasa visceral en hombres está vinculada a un mayor riesgo de enfermedades metabólicas y aparición de hígado graso. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo pueden prevenir los hombres la aparición de hígado graso tomando en cuenta sus factores de riesgo

Los hombres pueden reducir el riesgo de desarrollar hígado graso adoptando medidas enfocadas en los factores que aumentan su vulnerabilidad. Entre las recomendaciones más efectivas se encuentran:

  • Mantener un peso saludable: Controlar el peso corporal mediante una alimentación equilibrada y ejercicio regular disminuye la acumulación de grasa en el hígado.
  • Reducir el consumo de alcohol: Limitar o evitar el consumo de bebidas alcohólicas protege la función hepática y previene la progresión a enfermedades más severas.
  • Controlar la diabetes y la resistencia a la insulina: Monitorear los niveles de glucosa y seguir las indicaciones médicas ayuda a prevenir la acumulación de grasa en el hígado.
  • Adoptar una dieta balanceada: Priorizar frutas, verduras, cereales integrales, proteínas magras y evitar el exceso de grasas saturadas, azúcares y alimentos ultraprocesados.
  • Realizar actividad física de forma regular: Al menos 150 minutos semanales de ejercicio aeróbico o combinado con fuerza contribuyen a reducir la grasa visceral y mejorar la salud metabólica.
  • Monitorear y tratar factores de riesgo cardiovascular: Mantener bajo control la presión arterial y los niveles de colesterol y triglicéridos disminuye la probabilidad de desarrollar hígado graso.
  • Evitar la automedicación: Algunos medicamentos pueden afectar el hígado, por lo que es importante tomarlos solo con indicación médica.
Reducir el diámetro de la
Reducir el diámetro de la cintura reduce el riesgo de desarrollar hígado graso. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Estas acciones, acompañadas de controles médicos periódicos, son clave para reducir la incidencia de hígado graso en hombres y minimizar las complicaciones asociadas a esta enfermedad.