¿Cuál es el mejor aceite para cocinar sin dañar al hígado? Esto dice la ciencia

Cocinar con ingredientes naturales no solo garantiza un mejor sabor, sino que ayuda a fortalecer la salud de los órganos

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La elección de los insumos
La elección de los insumos de cocina puede tener un impacto relevante en la salud de algunos órganos. Foto: (Jesús Tovar Sosa/Infobae)

La elección del aceite para cocinar no solo influye en el sabor de los alimentos, sino también en la salud del hígado, órgano fundamental para el metabolismo de las grasas y la desintoxicación del cuerpo. Diversas investigaciones científicas han demostrado que el tipo de aceite y la forma en que se utiliza pueden tener efectos positivos o negativos en la función hepática.

Los aceites con alto contenido de grasas monoinsaturadas y estabilidad térmica son los más recomendables para cocinar sin afectar al hígado. Entre ellos, el aceite de oliva extra virgen destaca como la mejor opción respaldada por evidencia científica.

Estudios publicados en revistas como The Journal of Hepatology y Nutrients señalan que este aceite contiene antioxidantes naturales, como los polifenoles, que ayudan a reducir la inflamación y el estrés oxidativo en el hígado.

La salud del hígado puede
La salud del hígado puede verse comprometida si se usan ciertos productos. Foto: (iStock)

El aceite de oliva extra virgen es especialmente benéfico cuando se utiliza para cocinar a temperaturas bajas o medias, ya que mantiene su estructura química sin generar compuestos tóxicos.

Además, se ha demostrado que su consumo regular se relaciona con una menor incidencia de hígado graso no alcohólico, una de las enfermedades hepáticas más comunes en la actualidad.

Otra opción considerada segura es el aceite de aguacate, el cual también es rico en grasas monoinsaturadas y presenta un punto de humo alto, lo que lo hace adecuado para salteados y cocciones a temperaturas moderadas-altas. Estudios nutricionales indican que este aceite favorece el perfil lipídico y reduce la acumulación de grasa en el hígado cuando se consume con moderación.

En contraste, los expertos advierten sobre el uso frecuente de aceites refinados ricos en grasas poliinsaturadas, como el aceite de maíz, soya, girasol o canola, especialmente cuando se reutilizan o se someten a altas temperaturas.

El aceite de oliva extra
El aceite de oliva extra virgen y el de aguacate son esenciales para el bienestar del hígado. (Infobae México/ Jesús Aviles)

Investigaciones del National Institute of Health señalan que al calentarse en exceso, estos aceites pueden oxidarse y generar aldehídos y radicales libres, sustancias que el hígado debe procesar y que pueden contribuir a daño hepático e inflamación a largo plazo.

Asimismo, las grasas trans, presentes en aceites parcialmente hidrogenados y productos ultraprocesados, están directamente asociadas con alteraciones metabólicas y mayor riesgo de enfermedades hepáticas, por lo que su consumo debe evitarse.

Los especialistas recomiendan no solo elegir aceites saludables, sino también evitar freírlos repetidamente, controlar las temperaturas de cocción y priorizar métodos como el horneado, salteado ligero o consumo en crudo. Además, una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras y fibra, complementa los beneficios de una correcta elección del aceite.

En conclusión, la evidencia científica indica que el aceite de oliva extra virgen, seguido del aceite de aguacate, son las mejores opciones para cocinar sin dañar al hígado, siempre que se utilicen de forma adecuada y dentro de una alimentación balanceada. Elegir bien el aceite es una decisión sencilla que puede marcar una diferencia significativa en la salud hepática a largo plazo.