Estos son los mejores y peores yogures naturales del mercado, según Profeco

Un estudio de Profeco analizó yogures naturales y reveló cuáles son los mejores, cuáles no se recomiendan y cuál incumple la norma mexicana

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El yogurt natural sin azúcar
El yogurt natural sin azúcar es una de las mejores opciones para una alimentación balanceada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El yogurt es uno de los alimentos más consumidos en México y el mundo. Presente en desayunos, colaciones y hasta como antojo nocturno, este producto lácteo se ha consolidado como un básico en la alimentación diaria de millones de personas. Sin embargo, no todos los yogures naturales son iguales, y algunos incluso incumplen la norma mexicana, de acuerdo con un estudio de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).

Aunque el yogurt natural suele ser menos popular por carecer de saborizantes, esta característica lo convierte en una opción ideal para combinar con frutas, semillas o cereales, elevando su valor nutricional sin añadir azúcares innecesarios.

Con el inicio de un nuevo año, muchas personas buscan mejorar sus hábitos alimenticios, pero elegir productos verdaderamente saludables puede ser complicado. Por ello, Profeco publicó en la Revista del Consumidor un análisis de diversos yogures naturales disponibles en el mercado mexicano, revelando cuáles cumplen con los estándares de calidad… y cuáles no tanto.

Los mejores yogures naturales del mercado

El estudio de Profeco analizó ocho yogures naturales, evaluando aspectos como contenido neto, acidez, etiquetado e ingredientes. De estos, varios destacaron por cumplir con la normativa y ofrecer una mejor calidad al consumidor.

Entre los mejores yogures naturales se encuentran:

  • Bové sin azúcar, orgánico (1 kg)Precio aproximado: 66 pesos
  • Lala sin azúcar (900 g)Precio: 52 pesos
  • Alpura con endulzantes (125 g)Precio: 9 pesos
  • Danone con endulzantes (900 g)Precio: 46 pesos
  • Lala endulzado (120 g)Precio: 9 pesos
Profeco analizó yogures naturales disponibles
Profeco analizó yogures naturales disponibles en el mercado mexicano. Créditos: X/@Profeco

Estos productos destacaron por cumplir con el contenido declarado, presentar niveles de acidez adecuados —entre 0.7 y 1.2 %, como establece la norma— y ofrecer información clara en su etiquetado.

Los peores yogures naturales, según Profeco

Aunque Profeco señaló que todos los productos analizados cumplieron con el contenido neto y la acidez permitida, algunos llamaron la atención por incluir endulcorantes no recomendables, especialmente para niñas y niños.

Entre los peores evaluados se encuentran:

  • Alpura deslactosado sin grasa (900 g)Precio: 52 pesos
  • Yoplait Doble Cero, sin grasa y sin azúcares añadidos (125 g)Precio: 8 pesos

Ambos contienen endulcorantes artificiales, un ingrediente que, aunque permitido, no es recomendable para menores de edad y puede generar una falsa percepción de producto saludable.

Otro caso relevante fue el de Yoplait con probióticos (125 g), que incurre en un incumplimiento normativo. De acuerdo con Profeco, el producto hace referencia a una norma inexistente:

“La NOM-181-SCFI/SAGARPA-2018 no establece la denominación ‘yogurt sabor natural’, por lo que el producto incumple la norma”, señala la dependencia.

No todo yogurt natural es
No todo yogurt natural es saludable: el etiquetado y los ingredientes sí importan. (Crédito: Freepik)

¿Por qué es mejor consumir yogurt natural?

El yogurt natural sin azúcares añadidos es una de las recomendaciones más frecuentes de nutriólogos y médicos, debido a sus múltiples beneficios para la salud.

Al ser un alimento fermentado, contiene bacterias vivas como Lactobacillus y Bifidobacterium, que:

  • Equilibran la microbiota intestinal, especialmente tras el uso de antibióticos
  • Mejoran la digestión, reduciendo inflamación, estreñimiento y malestar intestinal
  • Fortalecen el sistema inmunológico, ya que gran parte de las defensas del cuerpo se alojan en el intestino

Consumir yogurt natural de forma regular puede contribuir a una mejor salud digestiva y metabólica, siempre que se elijan productos bien etiquetados y sin ingredientes innecesarios.