
En un mundo inundado por pantallas y teclados, la escritura a mano conserva un valor incuestionable para el desarrollo del cerebro. Aunque las aplicaciones digitales han transformado la manera en que registramos información, especialistas como la doctora Catalina Alatorre Cruz, del Instituto de Neurobiología de la UNAM, destacan cómo el acto de escribir sobre papel genera beneficios que van más allá de la nostalgia y representan una auténtica herramienta para fortalecer el aprendizaje y la cognición.
Al escribir con un bolígrafo o lápiz, no solo se plasman ideas, sino que se activan distintas regiones cerebrales que trabajan en conjunto. Según la doctora Alatorre, la escritura manual exige que el cerebro procese información de manera fonológica, grafémica y motora, lo que significa que interpretamos sonidos, los convertimos en símbolos y, finalmente, los ejecutamos físicamente sobre el papel. En contraste, la redacción digital deja de lado parte de esta complejidad.
Uno de los principales beneficios de esta práctica es el fortalecimiento de la memoria. La escritura a mano favorece la consolidación de la información, pues estimula más áreas del cerebro que el copiar y pegar digital o tomar fotografías de los apuntes.

Un aspecto relevante es la contribución de la escritura manual al desarrollo del control motor fino. Este beneficio es clave en la infancia, cuando el cerebro se encuentra en uno de sus periodos más plásticos y receptivos. Ejercitar la coordinación mano-ojo y la destreza de los dedos alimenta el desarrollo de otras habilidades cognitivas, como la organización y la planificación. Estudios mencionados por la UNAM han encontrado que los niños con mejor destreza motriz presentan también mayor avance en sus capacidades intelectuales.
Escribir a mano aporta, igualmente, ventajas en el desarrollo del pensamiento abstracto. Esta actividad en la infancia impulsa la integración de diversas áreas cerebrales, como las visuales, sensoriales, motoras y lingüísticas. El resultado es una transición más fluida entre lo concreto y lo conceptual, lo cual es fundamental a la hora de aprender a razonar y resolver problemas complejos.

La escritura cursiva, tradicionalmente valorada en la educación, también juega un papel destacado. Al requerir movimientos continuos y precisos sin levantar el instrumento de escritura, fortalece el autocontrol y la inhibición de respuestas impulsivas. Este tipo de escritura fomenta la coordinación y demanda planificación, lo que redunda en mejoras de las funciones ejecutivas, especialmente en estudiantes.
Cabe destacar que los beneficios de la escritura manual no se detienen en la infancia o en la juventud. Mantener la costumbre durante la vida adulta contribuye a preservar la reserva cognitiva, un factor que ayuda a combatir el deterioro mental asociado al envejecimiento. Mantener activos los procesos cerebrales vinculados a la escritura refuerza la salud mental y promueve una mayor calidad de vida en la vejez.
Más Noticias
Freddy Ortega defiende a Maribel Guardia de Imelda Tuñón: “Es una dama, merece tranquilidad”
El comediante habló sobre el tiempo que convivió con la actriz costarricense

Día Internacional de la Lengua Materna: UNAM advierte que la IA acelera el desplazamiento de lenguas originarias
Ioana Cornea señaló que la inteligencia artificial desplaza reproduce prejuicios históricos al no ser neutral

Manifestaciones, accidentes y bloqueos en CDMX y Edomex hoy 21 de febrero: Francisco Morazán registra carga que no deja de avanzar a Circuito Interior
Mantente informado en tiempo real sobre el acontecer del Valle de México

¿Es mejor la miel que el azúcar para diabéticos? Expertos aclaran el mito
Aunque suele considerarse un endulzante “natural” y más saludable, especialistas explican por qué no es una alternativa libre

Temblor en Chiapas: se registra sismo de 4.0 en Tonalá
Los datos preliminares del sismo fueron proporcionados inmediatamente por el Servicio Sismológico Nacional


