
Refrescante, dulce y llena de historia, la pera es una de las frutas que más beneficios aporta a la dieta diaria, además de ser cultivada en distintas regiones de México y apreciada desde la antigüedad.
Más allá de su sabor, la pera destaca por sus propiedades nutricionales y la variedad de formas en que puede disfrutarse. El Poder del Consumidor realizó un análisis sobre este fruto, que aquí presentamos para conocer a fondo qué ventajas ofrece a la salud.
La pera, cuyo nombre científico es Pyrus communis, pertenece a la familia de las rosáceas y presenta una forma singular de bombilla. Su cáscara puede variar entre tonos verdes, amarillos, cafés o rojizos, y encierra una pulpa blanca que puede ser fina o ligeramente granulosa, protegiendo sus semillas en el centro.

Considerada originaria de Asia Menor, la pera tiene una larga tradición: crecía de forma silvestre desde la prehistoria, era muy valorada por griegos y romanos —quienes la usaban fresca, cocida, deshidratada e incluso como base de bebidas fermentadas— y llegó a tener presencia en la mesa de diferentes culturas.
En la actualidad, la cosecha de la pera en México se concentra de julio a octubre, con un pico en septiembre cuando se producen cerca de 7 mil 500 toneladas. Según datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), en 2017 la producción nacional fue de 27 mil 900 toneladas, con Puebla y Michoacán a la cabeza, generando exportaciones hacia países como Estados Unidos, Belice y Emiratos Árabes.
En cuanto a sus beneficios, El Poder del Consumidor destaca que la pera contiene pocas calorías —solo 61 por cada 100 gramos— y es rica en agua y fibra. Esto la convierte en una opción ligera, hidratante y saciante. La fruta es fuente de vitaminas A, C y E, importantes para mantener la salud de la piel, la visión y el sistema inmunológico. Además, aporta vitaminas del grupo B, como la B3, esenciales para el metabolismo energético, así como minerales como potasio, calcio y hierro.

El potasio ayuda a regular la tensión arterial, por lo cual la pera es especialmente adecuada para quienes padecen hipertensión. El calcio contribuye al fortalecimiento de los huesos y tejidos, y el hierro es fundamental para prevenir la anemia y mantener la salud de los glóbulos rojos. Entre los beneficios cardiovasculares, este fruto protege el corazón y ayuda a prevenir enfermedades gracias a su aporte de vitaminas del grupo B.
Además, la fibra de la pera favorece la digestión y es útil en casos de estreñimiento o tránsito intestinal lento. Ayuda a reducir el colesterol y tiene efecto desinflamante en la mucosa intestinal, por lo que resulta benéfica para problemas como gastritis o úlceras.
El modo de consumo más recomendado de la pera es fresco y con piel —donde se concentra gran parte de la fibra— aunque también puede incorporarse en ensaladas, cócteles, mermeladas, ates y diversos postres, o incluso acompañar platos salados y prepararse en licores. Si se pela y se come cruda, es aconsejable rociarla con limón para evitar la oxidación.
Más Noticias
Adiós a la incertidumbre, conoce las condiciones climáticas en Acapulco de Juárez este 28 de octubre
Debido a su localización, que le dan una gran variedad de climas, México es uno de los países con mayor biodiversidad y es hogar de al menos 12% de las especies del mundo

Las últimas previsiones para Mérida: temperatura, lluvias y viento este 28 de octubre
La temperatura más baja registrada en el país fue la del 27 de diciembre de 1997, cuando el termómetro disminuyó hasta los -25 grados

Previsión meteorológica del clima en Puebla de Zaragoza para este miércoles 28 de octubre
La temperatura más baja registrada en el territorio mexicano fue la del 27 de diciembre de 1997, cuando el termómetro disminuyó hasta los -25 grados

Pronóstico del clima en Monterrey este 28 de octubre: temperatura, lluvias y viento
Debido a su ubicación geográfica, que le dan una gran variedad de climas, México es uno de los países con mayor biodiversidad y es hogar de al menos 12% de las especies del mundo

Predicción del clima en Tijuana para este miércoles 28 de octubre
La temperatura más baja registrada en el territorio mexicano fue la del 27 de diciembre de 1997, cuando el termómetro descendió hasta los -25 grados



