Amor en la tercera edad: ¿Cómo sanar tras una ruptura amorosa?

Cambios de identidad, roles familiares y nuevas formas de vincularse se entrelazan en el proceso de superar una ruptura en la tercera edad

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La edad no debe ser
La edad no debe ser un límite para amar ni para rehacer la vida emocional, afirma Latapi.- (Imagen ilustrativa Infobae)

Aunque el amor y el desamor suelen asociarse con etapas como la juventud o la adultez temprana, la psicóloga mexicana Eva Latapi, especializada en duelo y terapia de pareja, plantea que el dolor emocional por una ruptura amorosa en la vejez sigue siendo un tema invisibilizado.

Así lo expresa en su episodio de podcast “¿Demasiado grande para volver a amar? El duelo amoroso en la tercera edad”, donde aborda la complejidad de las pérdidas afectivas en personas adultas mayores.

“Es verdad que cuando hablamos de amor y hablamos de desamor nos quedamos en los dramas de la adolescencia, en el movimiento de los 30 o el divorcio, separaciones de adultos jóvenes”, señala.

Nombrar el dolor para comenzar a sanar

Cada proceso de duelo amoroso
Cada proceso de duelo amoroso en adultos mayores es único y requiere visibilización para sanar.| crédito Freepik - ilustración de Jesús Avilés

Para Latapi, el primer paso para procesar una pérdida amorosa en esta etapa es visibilizarla. “No se puede sanar lo que no se alumbra”, afirma.

La psicóloga advierte que muchas personas mayores no se sienten con permiso de doler ciertas pérdidas, porque la sociedad ha marcado límites arbitrarios sobre qué duelos se consideran válidos. “Y es muy complejo y muy confuso para las personas que lo atraviesan”, explica.

Además, recalca que cada proceso es único: “El duelo que más duele de todos, el más difícil de atravesar, es el tuyo, es el que tú estás viviendo”.

Eva Latapi señala que el duelo amoroso en la vejez no suele llegar solo, sino acompañado de otras pérdidas. “Cuando exploramos el duelo en la tercera edad, es también explorar cuáles son las diferentes pérdidas que está atravesando esta persona”, indica.

A menudo, en esta etapa se sueltan roles familiares, responsabilidades o rutinas que han definido la identidad durante décadas. Estos cambios, combinados con una separación, hacen que el duelo sea aún más desafiante.

Uno de los mensajes centrales de Latapi es que la edad no debe ser un límite para amar ni para rehacer la vida emocional. “Que no sea la edad una limitante para ti. Esa idea no te empodera”, advierte.

Contrario a las relaciones construidas desde la urgencia, en la vejez puede surgir un tipo de vínculo más consciente. “El amor a esta edad ya no sabe a necesidad, sabe a libertad”, afirma con convicción.

El adultismo también duele

El adultismo discrimina a las
El adultismo discrimina a las personas mayores e invalida sus emociones y deseos.

Latapi invita a reflexionar sobre el adultismo, una forma de discriminación hacia personas mayores que invalida sus emociones, decisiones y deseos.

“¿Desde qué lugar vives la vejez?”, pregunta, subrayando que muchas veces sus aportaciones ya no se consideran relevantes.

Además, llama a tener cuidado con los pensamientos limitantes durante un duelo. “Sabemos que nuestra peor enemiga en el duelo puede ser nuestra cabeza. Qué historias te cuenta tu cabeza”, dice, al señalar que muchas personas permanecen en relaciones dolorosas por miedo a la soledad.