Cómo llegó “El Wicho” a Morelos, presunto líder de La Familia Michoacana abatido en un auto

Autoridades señalaron que se dedicaba a extorsión, secuestro, robo con violencia y portación de armas de uso exclusivo del ejército

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El Wicho- La Familia Michoacana- 5 de junio
Ante los hechos, elementos de la Policía Estatal acudieron de inmediato y acordonaron la zona, mientras que paramédicos trasladaron a los heridos en condición crítica a un hospital cercano. (Jesús A. Aviles/ Infobae México)

Luis Pineda, mejor conocido como “El Wicho”, presunto cabecilla de La Familia Michoacana, fue abatido el 2 de junio en el municipio de Temixco, Morelos. El ataque armado se registró alrededor de las 13:20 horas en el fraccionamiento Paseo de los Burgos.

De acuerdo con información de medios locales, en el lugar, cuatro individuos fueron agredidos mientras se encontraban al interior de dos vehículos de lujo, un Volkswagen Beetle rojo y un Chevrolet Corvette blanco, como resultado, dos personas perdieron la vida y otras dos resultaron gravemente lesionadas.

Los primeros informes señalan que los responsables se trasladaban en un automóvil Nissan Tsuru, desde el cual abrieron fuego de forma directa contra las víctimas. En las imágenes difundidas se observan múltiples impactos en el parabrisas de uno de los automóviles, lo que apunta a una emboscada dirigida.

Ataque a integrantes de La Familia Michoacana deja a líder sin vida. FOTO: ESPECIAL/CUARTOSCURO.COM
Personal de la Fiscalía General del Estado realizó el levantamiento de los cuerpos y recolectó evidencias en la escena. Los restos fueron enviados al Servicio Médico Forense a la espera de ser identificados oficialmente. FOTO: ESPECIAL/CUARTOSCURO.COM

La presencia de La Familia Michoacana en Morelos

Desde 2020, la organización criminal conocida como La Familia Michoacana comenzó a establecerse en Morelos, impulsada por la estrategia expansionista de sus líderes, los hermanos Hurtado Olascoaga, identificados como Johnny, alias “El Pez” y José Alfredo, alias “El Fresa”.

Tras su repliegue forzado desde Michoacán, la agrupación delictiva se reorganizó en Guerrero y el Estado de México, extendiendo progresivamente su control hacia territorios colindantes. Esta reconfiguración respondió al debilitamiento de su presencia original y al interés por rutas estratégicas que favorecieran sus operaciones ilícitas.

La influencia del grupo en Morelos fue cada vez más visible en la comisión de delitos de alto impacto, caracterizándose por delitos como secuestro, extorsión y el tráfico de fentanilo como parte del repertorio criminal atribuido a esta facción.

Según la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), la organización ha diversificado sus métodos y territorios: “En los últimos años, [La Nueva Familia Michoacana] se ha expandido al tráfico de fentanilo, obteniendo los precursores químicos necesarios, comprando máquinas de prensado de pastillas y produciendo fentanilo a lo largo de México, incluyendo la Ciudad de México, Pineda, Santa Teresa, Ciudad Altamirano, Tejupilco, Arcelia, Cuernavaca, Culiacán, Guadalajara y Toluca”.

En la estructura operativa del cártel, figuran operadores clave que permiten la expansión y el sostenimiento de sus redes criminales. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, en su informe de 2024, identificó a Cuernavaca como uno de los puntos de fabricación de fentanilo.

Además, colocó a Rodolfo Maldonado Bustos como responsable de supervisar la ruta que une Ciudad Altamirano con Zihuatanejo, mientras que Josué Ramírez Carrera, conocido como ‘El Tuerto’, ‘El Colibrí’ o ‘El Ojo de Vidrio’, funge como encargado del lavado de dinero y del tráfico de armamento desde el Valle de Río Grande. Esta estructura refuerza la presencia del grupo en la región y permite su avance constante hacia el centro del país.

El mensaje fue colocado en las afueras del mercado municipal de la colonia la Carolina. (X @Eco1_LVM)
El mensaje fue colocado en las afueras del mercado municipal de la colonia la Carolina. (X @Eco1_LVM)

Narcomantas amenazan a locales antes de la ejecución de El Wicho

Por la mañana del 2 de junio, comenzaron a circular en redes sociales imágenes de varias narcomantas colgadas en puntos estratégicos de Cuernavaca, en las que el grupo autodenominado Los que siempre mandan, liderado por Abel Maya Domínguez, lanzaba amenazas directas contra integrantes de La Familia Michoacana. Estas advertencias, según medios locales, habrían sido una antesala al ataque armado que terminó con la vida de “El Wicho”.

Uno de los mensajes fue localizado en el mercado municipal de la colonia La Carolina, y advertía: “En Cuernavaca no se paga extorsión, denuncien. Hacemos responsable al ‘Mija’, Alberto Mijael Domínguez Araiza de cualquier atentado en contra de los negocios de Cuernavaca o comerciantes”. El texto, escrito sobre una manta blanca, apuntaba directamente a un presunto operador de La Familia Michoacana, responsabilizándolo por actos violentos contra la población civil y actividades de intimidación.

Otro mensaje similar fue encontrado colgado en el puente de la glorieta de la Luna, en Avenida Plan de Ayala. En él, además de señalar a Domínguez Araiza como autor de robo de vehículos y cobro de piso, se incluyó un número telefónico vinculado a un supuesto grupo denominado “La liga de la Justicia”, donde la ciudadanía podría denunciar hechos delictivos.

Esta ofensiva mediática entre bandas ocurre en un contexto donde, según declaraciones de Miguel Ángel Urrutia Lozano, titular de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, al menos nueve organizaciones criminales disputan el control territorial en la zona metropolitana de Morelos, entre ellas Los Mayas y La Familia Michoacana.