Este es el alimento que era considerado un manjar para la élite y los dioses en Palenque

El INAH compartió detalles sobre el hallazgo que permitió conocer más sobre la dieta de gobernantes y sacerdotes mayas

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INAH compartió detalles sobre los
INAH compartió detalles sobre los manjares de los que disfrutaba la élite maya en Palenque Foto: INAH

Palenque es —junto a Tikal y Calakmul— una de la ciudades mayas más importantes de la etapa clásica y sede de dinastías notables, ente las cuales está de la que provino Pakal. En ese sentido, es uno de los puntos interés del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que no ha cesado de descubrir nuevos detalles sobre la sociedad preshipánica que habitó la zona.

Entre los recientes hallazgos del INAH se encuentran los restos de un alimento que fue considerado un manjar para la élite y los dioses de Lakamha’, “el lugar de las grandes aguas”, mejor conocido como Palenque.

Un equipo de arqueólogos encontraron indicios sobre la dieta de sacerdotes y gobernantes, mientras llevaban a cabo labores de conservación arquitectónica y de acabados de El Palacio, un conjunto arqutectónico ubicado en la Plaza Central.

Los especialistas hallaron restos de sardinas, langostinos, jutes y cangrejos. Estos últimos, de acuerdo con el INAH, eran consumidos en ceremonias privadas en las que participaban miembros de la élite maya, quienes apreciaban particularmente las tenazas más grandes que concentraban la mayor cantidad de carne.

Los cangrejos de agua dulce
Los cangrejos de agua dulce fueron colocados en ofrendas en el Palacio de Palenque (Foto: INAH)

Sin embargo, los cangrejos no fueron considerados sólo como un manjar para el disfrute de los mortales, sino también de los dioses. Los mayas los colocaron en ofrendas conmemorativas que fueron descubiertas recientemente.

Las quelas (tenazas) de cangrejo eran consideradas signos de regeneración, por la capacidad de este animal para reemplazarlas. En ese sentido fue utilizado en ofrendas de inauguración y en eventos de clausura o inauguración de espacios entre 600-850 d.C.

El INAH detalló que las tenazas encontradas corresponden a cangrejos de agua dulce, principalmente de la especie Odontothelphusa palenquensis, que habitaban ríos cercanos a la zona arqueológica. En 1998, los biólogos Fernando Álvarez y José Luis Villalobos encontraron ejemplares con características similares en el arroyo Motiepá, al oeste de Palenque.

De los mil 365 restos de cangrejos encontrados en el Palacio de Palenque, el 82.3% son de la especie antes mencionada y el resto (17.%) son de Pseudothelphusidae.

Los restos fueron encontrados por el equipo liderado por el arqueólogo Arnoldo González Cruz en depósitos ubicados debajo de una escalera que comunicaba la fachada norte de la Casa C con una plataforma y cerca de la Casa E.

Los restos de cangrejos hallados
Los restos de cangrejos hallados por el INAH son similares a ejemplares localizados en un arroyo cercano a Palenque Foto: INAH

En el segundo depósito había una cabeza antropomorfa de estuco con la probable representación de Pakal II, un vaso cerámico con la representación del dios L y una pipa con la forma de un langostino de río.

Sorprende buen estado de cangrejos de agua dulce, el “manjar de los dioses”

Los cangrejos de agua dulce hallado en Palanque se encuentran en buen estado, pese a su fragilidad. El buen estado en el que se encuentran se debe a la forma en que los mayas los ocultaron.

En palabras del arqueólogo Carlos Varela Scherrer, citadas por el INAH: “Estos depósitos son producto de eventos que se caracterizaron por el consumo y quema de alimentos y otros objetos, los cuales fueron colocados sobre oquedades excavadas en los pisos de ocupación y cubiertos de nuevo con rapidez, lo que permitió una conservación excepcional del material arqueológico”.

El INAH refiere en su comunicado sobre este hallazgo que algunas comunidades choles y tzeltales del norte de Chiapas aún conservan la costumbre de preparar grandes cantidades de alimento en vísperas de festividades los restos en huecos excavados para compartir con las deidades, tal como sucedía antes de la llegado de los españoles.

Los detalles sobre este descubrimiento fueron compartidos durante el seminario “Relaciones hombre-fauna” del INAH, encabezado por Varela Sherrer, quien es jefe de campo del proyecto.

Esta iniciativa de la Secretaría de Cultura, ejecutada por el INAH, fue financiada por el Fondo de los Embajadores para la Preservación Cultural.