De la Ley Zaldívar a fan de Taylor Swift: así fue el paso del ministro por la SCJN

El expresidente de la Suprema Corte renunció a su cargo y aseguró que buscará impulsar la transformación de México

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Arturo Zaldívar-SCJN-México-7 de noviembre
El ministro de la Suprema Corte dejó su cargo tras 14 años (Cuartoscuro)

Arturo Zaldívar Lelo de Larrea renunció a su cargo como ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), tras 14 años de haber sido nominado por el expresidente Felipe Calderón Hinojosa, ratificado por el Senado de la República y ocupado el lugar vacante que dejó el ministro en retiro Genaro Góngora Pimentel.

De acuerdo al texto que envió al mandatario Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y que hizo público, tomó la decisión al considerar que su paso por el Poder Judicial terminó, pudiendo impulsar criterios vanguardistas a favor de los derechos humanos; sin embargo, expuso que seguirá trabajando por la transformación del país.

En su paso por el máximo tribunal del país, Zaldívar se volvió popular por ser presidente de la SCJN de enero de 2019 a diciembre de 2022, así como la polémica ley que permitía que se reeligiera y a la cual se le puso su nombre; sin embargo, su nombre sobresalió más allá del tema político o judicial, debido a su fanatismo por Taylor Swift, los Pumas de la UNAM o su acercamiento a las generaciones más jóvenes mediante las redes sociales.

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Zaldívar renunció a la Corte (X/@ArturoZaldivarL)

¿Cómo le fue en 14 años al frente de la Suprema Corte?

Su experiencia académica, previo a su ingreso al máximo tribunal del país, se remonta a su paso como estudiante y egresado de la Escuela Libre de Derecho, además de contar con un doctorado en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México.

Desde la academia o desde la abogacía como postulante, Zaldívar comenzó a generarse un nombre al interior del mundo jurídico, tanto así que participó en la redacción del proyecto de Ley de Amparo como miembro de la comisión que creó la SCJN a finales del siglo XX.

Ya en 2009, 10 años más tarde, fue propuesto por Calderón en una terna con Jorge Adame Goddard y Eduardo Ferrer MacGregor para que se ocupara el lugar que dejaba Góngora Pimentel, el Senado lo votó y ratificó como el entonces nuevo ministro de la Suprema Corte.

En su paso por la Sala Superior se destacó por trabajar en asuntos referentes a la libertad de expresión, la igualdad de género, la libertad sexual y reproductiva de las mujeres, la no discriminación, principios para establecer principios para dictar responsabilidad en casos de bullying, por mencionar algunos.

(Foto: Arturo Zaldívar/SCJN)
Arturo Zaldívar arribó a la SCJN en 2009 (Arturo Zaldívar/SCJN)
  • Ley Zaldívar

Sin embargo, su periodo al frente de la Suprema Corte se vio manchado debido a la famosa Ley Zaldívar, con la cual se pretendía alargar su periodo hasta noviembre de 2024 como presidente debido a una reforma al Poder Judicial, con lo que muchos aseguraron que se trataba de una maniobra para que el mandatario mexicano tuviera a un presidente a modo.

Aunque el Congreso de la Unión había aprobado la reforma, tras impugnaciones, la propia Suprema Corte invalidó el movimiento y declaró inconstitucional las modificaciones, con lo cual Arturo Zaldívar tuvo que abandonar su cargo en diciembre de 2022.

  • Fanático de Taylor Swift

En medio de la polémica, el ministro se convirtió en un personaje reconocido por las generaciones jóvenes debido a que comprendió la importancia de socializar el conocimiento mediante las redes sociales, tanto así que explicaba desde el trabajo hecho en la Suprema Corte en la presente semana, así como sus aficiones en el futbol con el Club Universidad Nacional o su gusto por la música de Taylor Swift.

Es sobre ésta última que el jurista sobresalió, principalmente, en los medios de comunicación, ya que sufrió por no alcanzar boletos durante las fechas que ofreció en la Ciudad de México, platicar sobre sus canciones favoritas o intercambiar pulseras de la amistad con otras fanáticas.

“Me gusta Taylor Swift porque su música es un grito de rebeldía, en un mundo en el que se dice a las mujeres que deben quedarse calladas. Porque sus letras retratan lo que implica ser mujer y creer en una sociedad machista y patriarcal (…) porque en sus canciones denuncian el machismo, la cosificación, los dobles estándares y la violencia de género que enfrentar todos los días. Y porque nos recuerda que lo personal, también es político”, redactó en una columna de opinión cuando fue cuestionado.