Ofrecen recompensa de 300 mil pesos por información de madre e hija desaparecidas en Torreón, Coahuila

De acuerdo con familiares, las autoridades no han querido activar la alerta AMBER a pesar de que la menor cumple con los requisitos

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En 2017, Liliana y Valeria, madre e hija, desaparecieron - Desaparecidos, Coahuila, Seguridad
Previamente, familiares de las víctimas acusaron a las autoridades de no cooperar en la búsqueda de Liliana y Valeria Crédito: FGE Coahuila

A seis años de la desaparición de Liliana Leticia Ríos Villela y Laura Valeria Ramos Ríos, la Fiscalía General del Estado (FGE) de Coahuila ha decidido ofrecer una recompensa de 300 mil pesos a quien proporcione información que conduzca a la localización de las víctimas. De acuerdo con familiares, la acción se presentó luego de que presentaran un amparo por el caso.

La recompensa se hizo pública el pasado martes 17 de octubre, exactamente a seis años y 10 días de que Liliana y Valeria, de 26 y 1 año, respectivamente, desaparecieran.

De acuerdo con el reporte policial, la última vez que se vio a las víctimas fue el 7 de octubre de 2017, en Torreón, Coahuila. Ambas viajaban a bordo de una camioneta GMC Sierra Denali, modelo 2009 color blanca, misma que contaba con vidrios polarizados y tenía placas EZ50597.

Madre e hija desaparecidas en Torreón
(Foto: Centro para los derechos humanos “Fray Juan de Larios")

Según refiere la hermana de Liliana Ríos Villela —Karla—, desde el primer día la Fiscalía de Personas Desaparecidas del estado se negó a colaborar en la búsqueda, argumentando que la joven se fue por su propia voluntad.

Señaló que la camioneta en la que su hermana y sobrina viajaban aún no ha sido localizada. El vehículo era propiedad de la pareja sentimental de Liliana, quien en ese entonces se desempeñaba como funcionario público. “Fue dado de baja dos semanas después de los hechos sin que hasta ahora conozcamos las razones”, detalló.

En una rueda de prensa organizada por el Centro para los Derechos Humanos “Fray Juan de Larios”, Karla también afirmó que la declaración de él nunca fue indagada a fondo y las autoridades lo descartaron como sospechoso, “aún y cuando fue la última persona en estar con ellas”.

Familiares exigen que la menor tenga alerta AMBER

Aunque Laura Valeria Ramos Ríos contaba con los requisitos para que las autoridades emitieran una alerta AMBER a su nombre, las autoridades se limitaron a difundir una ‘pre alerta’.

“Hemos luchado durante estos seis años y nos hemos topado con los mismos obstáculos de omisión por parte de las autoridades. Seis años exigiendo derechos que les han sido negados, principalmente a mi sobrina, a quien no le han querido activar una alerta AMBER”, declaró Karla

Acusó a la jueza penal Karla Elizabet Martínez Medina, pues el pasado 10 de octubre le negó nuevamente a la familia emitir la alerta al sostener que “no es necesaria la activación”.

“Por esta razón, interpusimos un AMPARO el día de ayer para que las instancias federales emitan una resolución a un derecho negado. Esperamos en los próximos días una respuesta positiva a nuestra petición”, comentó.

Karla, familiar de hermana e hija desaparecidas
Liliana y Valeria no han sido vistas desde el 2017. (Foto: Captura de pantalla | Fray Juan de Larios, A.C.)

En la actualidad, Laura Valeria Ramos Ríos se vería como una niña de siete años. A la pequeña, nacida el 28 de julio de 2016, se le describía en ese entonces de cabello castaño claro y ondulado, con un lunar color café claro en una de sus piernas y otro en uno de sus hombros.

Por su parte, la madre tendría actualmente 32 años. Al momento de su desaparición era de complexión delgada, tez blanca, cabello teñido a la altura de los hombros, labios pequeños y ojos grandes color café.

Como señas particulares se describió la presencia de una cicatriz en forma de círculo en la frente, un lunar debajo del ojo derecho y tres tatuajes: uno en la espalda baja, uno en la muñeca derecha —un infinito con el nombre de Alejandro— y un último en uno de sus dedos.