
La reacción de algunos gatos frente al cloro o la lejía es un comportamiento frecuente que suele sorprender a sus dueños. Al limpiar con estos productos, no es raro que los felinos se revuelquen, froten su cuerpo o incluso laman las superficies recién fregadas. Aunque este comportamiento recuerda al que tienen con sustancias como la hierba gatera o la valeriana, puede representar un riesgo para su salud.
La explicación está relacionada con la forma en que los gatos perciben ciertos compuestos químicos. Según especialistas, el cloro activa zonas del cerebro que se estimulan de manera similar a las feromonas felinas. Esto provoca respuestas intensas que van desde la excitación hasta conductas como lamer o restregarse en el suelo.
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Si bien esta atracción resulta llamativa, el contacto directo con el cloro o la lejía puede ser tóxico para los animales. Los expertos recomiendan tomar precauciones en el hogar para evitar accidentes y proteger la salud de los felinos.
El olor del cloro y la respuesta felina

De acuerdo con Pancho Cavero, veterinario con más de 500 mil seguidores en Instagram (@panchocavero), “algunos componentes del cloro y la lejía imitan compuestos presentes en feromonas felinas. Esto provoca una respuesta intensa, parecida a la que tienen con la hierba gatera. Por eso se frotan, se revuelcan o se excitan cuando detectan ese olor”.
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Aunque estas conductas puedan parecer inofensivas, la ingesta o inhalación excesiva de cloro representa un riesgo para los mininos. Cavero recomienda: “Evita que tu gato tenga contacto directo con superficies recién limpiadas con productos fuertes. Usa limpiadores seguros para mascotas y mantén los espacios bien ventilados”.
Como alternativa, los especialistas sugieren el uso de productos sanitizantes enzimáticos. Estos desinfectantes, elaborados a base de enzimas y detergentes con pH neutro, permiten limpiar de forma más segura y reducen la posibilidad de que los gatos asocien las superficies tratadas como lugares de interés. Aun así, se recomienda enjuagar después de su aplicación, ya que pueden resultar irritantes si se ingieren
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Recomendaciones y síntomas de intoxicación

Para reducir el riesgo de intoxicación se aconseja:
- Mantener a los gatos alejados de las áreas recién limpiadas con cloro o lejía.
- Mantener la tapa de los inodoros cerrada, ya que algunos felinos pueden beber de la taza.
- Evitar dejar recipientes con cloro o lejía al alcance de las mascotas.
- Limpiar rápidamente y ventilar los espacios tras usar estos productos.
- Nunca mezclar lejía con otros limpiadores, ya que puede generar vapores dañinos.
Los síntomas de exposición directa incluyen babeo constante, vómitos, dolor o dificultad para tragar y malestar estomacal. Ante cualquiera de estas señales, se recomienda acudir de inmediato a un veterinario para una valoración profesional.
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