Hijos de migrantes de Guatemala y Honduras sufren el impacto de las detenciones en EE.UU.

Un estudio reciente advierte sobre la alta proporción de progenitores de origen centroamericano entre los afectados, mientras crece la incertidumbre sobre el futuro de los niños involucrados

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Lee sostiene a su hijo mientras protesta horas después de que Liam Conejo Ramos, de cinco años, y su padre, Alexander Conejo Arias, regresaran a casa luego de que un juez ordenara su liberación del centro de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en el Centro Residencial Familiar del Sur de Texas en Dilley, Texas, EE. UU., el 1 de febrero de 2026. REUTERS/Kaylee Greenlee
Lee sostiene a su hijo mientras protesta horas después de que Liam Conejo Ramos, de cinco años, y su padre, Alexander Conejo Arias, regresaran a casa luego de que un juez ordenara su liberación del centro de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en el Centro Residencial Familiar del Sur de Texas en Dilley, Texas, EE. UU., el 1 de febrero de 2026. REUTERS/Kaylee Greenlee

La política migratoria implementada en Estados Unidos ha provocado una ola de detenciones que afecta de manera considerable a familias originarias de Guatemala y Honduras. Según un informe publicado por el centro de pensamiento Brookings Institution, más de 22,000 niños han experimentado la separación de ambos progenitores. Una parte significativa de estos casos corresponde a padres guatemaltecos y hondureños: los de Guatemala representan 15 % de los adultos detenidos que han dejado a sus hijos en situación de vulnerabilidad, mientras que los de Honduras alcanzan 10.7 %.

El estudio, difundido este lunes y citado por EFE, muestra el impacto de las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) sobre estas comunidades y estima que 146,635 menores estadounidenses han vivido la detención de al menos uno de sus padres desde el inicio de la segunda administración Trump. Además, advierte que la cifra real podría ser mucho mayor.

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La investigación señala que el mayor porcentaje de los menores afectados corresponde a niños de corta edad: 36.5 % son menores de seis años y 36.1 % tienen entre seis y 12 años. El resto pertenece al grupo de adolescentes entre 13 y 17 años. EFE subraya, citando el informe, que la política migratoria aplicada desde enero de 2025 ha intensificado el trabajo del ICE, lo que ha generado protestas y preocupación entre organizaciones de derechos civiles y comunidades latinoamericanas en todo el país.

Jaslyn Hernandez y Kimberly Hernandez, hijas de un trabajador de un lavadero de autos detenido por el ICE, hablan con los medios de comunicación desde el lavadero de autos Culver City Express, donde fue detenido, en Culver City, California, EE. UU., el 11 de junio de 2025. REUTERS/Mike Blake
Jaslyn Hernandez y Kimberly Hernandez, hijas de un trabajador de un lavadero de autos detenido por el ICE, hablan con los medios de comunicación desde el lavadero de autos Culver City Express, donde fue detenido, en Culver City, California, EE. UU., el 11 de junio de 2025. REUTERS/Mike Blake

Niñez separada por detenciones masivas

Washington D.C. y Texas concentran las tasas más altas de niños ciudadanos estadounidenses con al menos un progenitor detenido, superando los cinco casos por cada mil. Este dato, incluido en el análisis de Brookings Institution, revela la magnitud del fenómeno en regiones con fuerte presencia de migrantes centroamericanos. El informe subraya que no existen cifras precisas sobre el destino de los menores una vez separados de sus padres, lo que incrementa la incertidumbre sobre su bienestar.

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Asimismo, la Brookings Institution advierte que la nacionalidad mexicana sigue siendo la más afectada, con 53.7 % de los padres detenidos, pero el impacto sobre las familias de Guatemala y Honduras adquiere relevancia en el contexto de la migración centroamericana. El documento detalla que muchas familias quedan fragmentadas tras los operativos, y que las recomendaciones de las asociaciones migratorias apuntan a la elaboración de planes familiares de emergencia.

El informe citado por EFE señala: “Las asociaciones animan a los padres que desean que sus hijos permanezcan en Estados Unidos a designar a un amigo o familiar cercano que se haga cargo del niño si ellos no pueden hacerlo”.

Las consecuencias de las separaciones trascienden el ámbito familiar. Según la Brookings Institution, la mayoría de los padres detenidos evita el contacto con el sistema de bienestar infantil, incluso cuando las opciones de cuidado disponibles no garantizan condiciones adecuadas para los menores. El análisis puntualiza: “En muchos de estos casos, el gobierno desconoce la existencia de niños que se quedan atrás”.

Un niño, hijo de una madre migrante detenida, reacciona mientras agentes federales de inmigración interrogan al padre para obtener más documentación, en el tribunal de inmigración de Estados Unidos en Manhattan, Nueva York, EE. UU., 22 de agosto de 2025. REUTERS/David 'Dee' Delgado
Un niño, hijo de una madre migrante detenida, reacciona mientras agentes federales de inmigración interrogan al padre para obtener más documentación, en el tribunal de inmigración de Estados Unidos en Manhattan, Nueva York, EE. UU., 22 de agosto de 2025. REUTERS/David 'Dee' Delgado

El informe de la Brookings Institution también señala que el número de menores estadounidenses que enfrenta la amenaza de separación familiar supera ampliamente los casos ya contabilizados. “Se calcula que más de 4.6 millones de niños ciudadanos estadounidenses viven con al menos un progenitor en riesgo de deportación, incluidos casi 2.5 millones ante la posibilidad de que ambos padres sean detenidos”, advierte el estudio.

En este contexto, la cifra de personas detenidas por el ICE se sitúa en torno a 60,000, mientras que cerca de 400,000 han sido trasladadas a centros de detención, según la información obtenida por EFE y reflejada en el informe.

La situación de los niños de origen guatemalteco y hondureño continúa generando preocupación entre expertos y defensores de derechos humanos, quienes alertan sobre el futuro incierto de miles de familias afectadas por la política migratoria estadounidense.

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