Interna demócrata en Michigan: Haley Stevens anunció su apoyo al candidato republicano al Senado Mike Rogers

La legisladora tomó distancia de Abdul El-Sayed, vencedor de las primarias de agosto, tras afirmar que el aspirante demócrata le solicitó abandonar su campaña a dos días de los comicios

La representante estadounidense Haley Stevens habla con los medios junto al candidato republicano al Senado de EE. UU., Mike Rogers, a quien ella ha respaldado, tras asistir a la iglesia Perfecting Church en Detroit, Michigan, EE. UU., el 1 de noviembre de 2026. REUTERS/Rebecca Cook
La representante estadounidense Haley Stevens habla con los medios junto al candidato republicano al Senado de EE. UU., Mike Rogers, a quien ella ha respaldado, tras asistir a la iglesia Perfecting Church en Detroit, Michigan, EE. UU., el 1 de noviembre de 2026. REUTERS/Rebecca Cook
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La representante demócrata Haley Stevens anunció este domingo 1 de noviembre su apoyo al republicano Mike Rogers para el Senado de Estados Unidos por Míchigan, dos días antes de las elecciones de mitad de mandato. Stevens perdió en agosto las primarias demócratas ante Abdul El-Sayed, el rival de Rogers, a quien ofreció su apoyo al día siguiente de la derrota.

Lo hizo en un video publicado en redes sociales, después de aparecer por la mañana junto a Rogers y su esposa en la iglesia Perfecting Church, en Detroit. “Nuestro candidato demócrata al Senado, Abdul, ha dicho que ya no soy bienvenida en su campaña y que debería apartarme. Y tiene razón”, afirmó.

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La portavoz de la campaña de Rogers, Abby Ronson, difundió una foto de ambos en el templo. Stevens y Rogers dejaron de responder a los periodistas cuando alguien entre la multitud gritó: “Haley es una traidora”, según CNN.

Las consecuencias fueron inmediatas. Quienes ocupaban la jefatura de gabinete y la dirección de comunicación en la oficina de Stevens renunciaron tras el anuncio, según dos fuentes citadas por CNN. El presidente del Partido Demócrata de Míchigan, Curtis Hertel, la acusó de haber abandonado todo lo que dice defender.

El candidato demócrata al Senado de EEUU, Abdul El-Sayed, se dirige a sus simpatizantes durante un acto de campaña en la sede del sindicato UAW Local 600 en Dearborn, Michigan, EEUU, el 30 de octubre de 2026. REUTERS/Rebecca Cook
El candidato demócrata al Senado de EEUU, Abdul El-Sayed, se dirige a sus simpatizantes durante un acto de campaña en la sede del sindicato UAW Local 600 en Dearborn, Michigan, EEUU, el 30 de octubre de 2026. REUTERS/Rebecca Cook

El choque entre ambos tiene origen en Israel. Stevens se define como demócrata proisraelí. El-Sayed, médico y ex director de salud pública del condado de Wayne, se opone a la ayuda militar incondicional a Israel y ha calificado de genocidio la ofensiva en Gaza. Un grupo afiliado al lobby AIPAC gastó más de USD 30 millones en las primarias para apoyar a Stevens y atacar a El-Sayed. El 4 de agosto ganó él, por 48,5% a 47,5% según la agencia Associated Press, unos 14.000 votos de diferencia.

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La relación se deterioró en octubre. Stevens pidió a El-Sayed que cortara lazos con Hasan Piker, un comentarista de izquierda que dijo en 2019 que Estados Unidos «merecía» los atentados del 11 de septiembre. El-Sayed reprobó esa frase, pero no rompió con él.

El 24 de octubre, el comité de acción política Rebellion PAC, favorable a El-Sayed, difundió un anuncio que vincula la ayuda a Israel con el precio de los alimentos. La campaña de El-Sayed negó cualquier relación con el spot. Stevens lo calificó de alarmismo sobre Israel y le pidió que se disculpara.

Su prometido, que es judío y tiene vínculos familiares con Israel, dijo recientemente que votará por Rogers.

En Detroit, Stevens afirmó que Rogers impulsará la inversión en negocios de propiedad afroamericana. Según Axios, el Partido Republicano intenta atraer a votantes negros y judíos en una carrera que puede decidir el control del Senado.

El candidato demócrata al Senado de los Estados Unidos, Abdul el-Sayed, se marcha después de hablar en una comida de campaña antes de las elecciones de mitad de período en Pontiac, Michigan, EEUU, el 31 de octubre de 2026. REUTERS/Brian Snyder
El candidato demócrata al Senado de los Estados Unidos, Abdul el-Sayed, se marcha después de hablar en una comida de campaña antes de las elecciones de mitad de período en Pontiac, Michigan, EEUU, el 31 de octubre de 2026. REUTERS/Brian Snyder

Donald Trump celebró el respaldo en un mensaje en redes sociales. “¡Guau, esto es GRANDE!”, escribió el presidente, que describió a Stevens como una “demócrata muy respetada” que “perdió por poco” las primarias ante El-Sayed. Según Trump, los demócratas la habían agasajado para que ayudara en su campaña contra Rogers.

“Su base de seguidores es enorme, y el nivel de respeto del pueblo de Míchigan, en especial de nuestras poblaciones afroamericana y judía, es prácticamente inigualable”, afirmó. Añadió que Stevens “dijo lo que pocas personas están dispuestas a decir” y cerró con una valoración: “Es algo que se llama valentía, y pocos la tienen como la que acaba de demostrar la congresista Haley Stevens”.

El-Sayed respondió en redes sociales que Stevens parece querer reabrir el resultado de unas primarias de hace tres meses. Dijo que su campaña se concentra en derrotar a Rogers, exigir cuentas a Donald Trump y sacar el dinero de la política. Una persona cercana al candidato dijo a Axios que el respaldo de Stevens a Rogers refuerza su imagen de candidato antisistema.

El escaño está vacante porque el senador demócrata Gary Peters no se presenta a la reelección. Rogers, ex congresista por Míchigan, cuenta con el respaldo de Trump y perdió por escaso margen la otra elección al Senado del estado en 2024.

Una encuesta de Quantus Insights, realizada el 5 y 6 de octubre a 744 votantes probables, daba 48% a El-Sayed y 47% a Rogers. Cook Political Report califica la carrera de empate técnico, y Sabato’s Crystal Ball la considera favorable a los demócratas.

Los comicios se celebran el martes 3 de noviembre. Míchigan es una de las doce carreras que decidirán si los demócratas recuperan la mayoría del Senado, hoy en manos republicanas.

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