La reducción de personal de la TSA por el cierre federal colapsa los aeropuertos de Estados Unidos

El impacto se extiende a terminales clave como Houston, Atlanta y Nueva Orleans, donde los viajeros enfrentan demoras históricas y un clima de incertidumbre

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Aeropuertos como el Hartsfield-Jackson de
Aeropuertos como el Hartsfield-Jackson de Atlanta y el Louis Armstrong de Nueva Orleans recomiendan llegar al menos tres horas antes del vuelo por la escasez de personal. REUTERS/David Gaffen

Filas que superan las tres horas en los controles de seguridad y advertencias para llegar con hasta cinco horas de anticipación marcaron la jornada del domingo en el Aeropuerto William P. Hobby de Houston.

La escena refleja el impacto inmediato del cierre parcial del gobierno federal en la operatividad de los aeropuertos de Estados Unidos, justo cuando se intensifica la temporada de viajes por las vacaciones de primavera.

La reducción de personal de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA), resultado directo del cierre parcial del gobierno federal, ha provocado largas filas y demoras en los principales aeropuertos de Estados Unidos.

Los trabajadores de la TSA continúan en sus puestos sin recibir salario, lo que ha afectado los tiempos de espera y obligado a los viajeros a anticipar su llegada para evitar perder sus vuelos.

La situación en Houston no fue aislada. El Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta, considerado el de mayor tráfico del mundo, y el Aeropuerto Internacional Louis Armstrong de Nueva Orleans también advirtieron a los pasajeros sobre retrasos en los filtros de seguridad.

Pasajeros se reúnen en el
Pasajeros se reúnen en el Aeropuerto Internacional Louis Armstrong de Nueva Orleans, en Kenner, Luisiana. REUTERS/David Gaffen

Ambas terminales recomendaron llegar al menos tres horas antes del vuelo debido a la reducción de personal de la TSA.

Según una publicación en X del aeropuerto de Nueva Orleans, “debido a los impactos del cierre parcial del gobierno federal, hay una escasez de trabajadores de la TSA en el punto de control de seguridad”.

El mensaje añadió que se ha desplegado personal adicional para ordenar las filas y que el aeropuerto mantendrá la coordinación con las autoridades federales mientras se trabaja en una solución.

Las consecuencias del cierre afectan principalmente a los empleados del Departamento de Seguridad Nacional, que incluye a los agentes de la TSA.

Aunque la situación evoca el cierre gubernamental de 2018-2019, en esta ocasión la afectación se concentra en el sector de seguridad aeroportuaria, incrementando los tiempos de espera y las dificultades para los viajeros.

El cierre parcial del gobierno
El cierre parcial del gobierno federal causa filas de más de tres horas en los controles de seguridad del Aeropuerto William P. Hobby de Houston. (Captura de video)

La congestión en los puntos de control de seguridad ha generado preocupación en la industria aérea.

Chris Sununu, director ejecutivo de Airlines for America —organización que representa a American Airlines, Delta, Southwest y United Airlines— instó al Congreso y a la administración a buscar con urgencia una solución que permita la reapertura del Departamento de Seguridad Nacional.

En un comunicado, Sununu señaló: “El personal de seguridad del transporte de Estados Unidos es demasiado importante como para ser utilizado como palanca política”.

Para quienes planean viajar en los próximos días, la recomendación es anticipar la llegada al aeropuerto y prepararse para largas esperas en los controles de seguridad.

El cierre parcial del gobierno mantiene a agentes de la TSA trabajando sin salario, lo que reduce la cantidad de personal disponible y deriva en demoras y filas extensas en varios aeropuertos principales de Estados Unidos.

Trabajadores de la TSA continúan
Trabajadores de la TSA continúan laborando sin recibir salario, lo que impacta los tiempos de espera en los aeropuertos. REUTERS/David Gaffen

Impacto en la industria y contexto internacional

La crisis interna suma presión a un sector que ya enfrenta desafíos externos. Las aerolíneas estadounidenses lidian con la cancelación de miles de vuelos y un alza en los costos del combustible tras los recientes ataques de Estados Unidos e Israel a Irán.

El combustible representa el mayor gasto de las compañías aéreas después de la mano de obra, y las interrupciones internacionales han agravado la situación financiera.

Este escenario complica aún más la operación de las líneas aéreas, que ven cómo la incertidumbre política y los conflictos internacionales repercuten directamente en la experiencia de los pasajeros y en la estabilidad de sus servicios.

Las autoridades aeroportuarias y representantes del sector insisten en la urgencia de una solución política que permita normalizar la plantilla de la TSA y reducir el impacto en millones de viajeros.

Millones de pasajeros experimentan demoras
Millones de pasajeros experimentan demoras y potenciales inconvenientes en plenas vacaciones de primavera por la crisis de la TSA y el cierre parcial del gobierno federal. REUTERS/Annabelle Gordon/File Photo

Hasta que eso ocurra, los pasajeros se enfrentan a un panorama de esperas prolongadas y posibles inconvenientes en sus desplazamientos durante una de las épocas de mayor movimiento en los aeropuertos de Estados Unidos.