El ‘Amazonas de Galicia’: un parque natural con 9.000 hectáreas, rutas de senderismo y un monasterio del siglo XII

El Parque Natural Fragas do Eume, en A Coruña, se considera el bosque atlántico costero mejor conservado de Europa

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Pontedeume es la puerta de entrada al Parque Natural de las Fragas del Eume. (Shutterstock España)
Pontedeume es la puerta de entrada al Parque Natural de las Fragas del Eume. (Shutterstock España)

No hace falta viajar hasta la Amazonia para conocer un símbolo ambiental de calibre internacional, basta con visitar el noroeste de España. En el centro de Galicia, oculto entre la vegetación de La Coruña, se halla un espacio protegido que ha sido identificado como el bosque atlántico costero mejor conservado de Europa. El Parque Natural Fragas do Eume ofrece más de 9.000 hectáreas de naturaleza, caminos forestales y patrimonio histórico.

El Parque Natural gallego, ubicado en una zona de menos de 10 hectáreas con un total que no alcanza los 500 residentes, atesora una biodiversidad que incluye más de 20 variedades de helechos y 200 de líquenes. Este enclave es conocido como un referente en cuanto a conservación de ecosistemas atlánticos, situándose en el entorno del río Eume, según recoge ElPeriódico.

Aunque la selva amazónica, repartida entre Brasil, Venezuela y Colombia, alcanza una superficie de 6,7 millones de kilómetros cuadrados y reúne características únicas, la sensación de libertad y abrigo de la naturaleza también puede experimentarse en este rincón gallego. El término local fragas se refiere a un bosque espeso y denso, donde especies autóctonas caducifolias como robles, chopos, fresnos o alisos conviven en un entorno húmedo y fresco. El río Eume, eje vertebrador del parque, realiza un recorrido de 100 kilómetros, formando un cañón profundo que estructura la geografía y enriquece la flora característica del lugar.

El monasterio de San Xoán de Caaveiro, en A Coruña (Shutterstock).
El monasterio de San Xoán de Caaveiro, en A Coruña, en el Parque Natura Fragas do Eume. / Shutterstock

Qué se sabe del monasterio de San Juan de Caaveiro: ubicado entre ríos y en mitad del bosque

En el corazón de este bosque se sitúa el monasterio de San Juan de Caaveiro, un edificio de origen románico fundado en el siglo X y restaurado recientemente tras un largo periodo de abandono y deterioro estructural. El conjunto inicial incluía la iglesia principal de Santa Isabel, estancias como celdas, sacristía, cabildo, almacenes o archivo y una fachada ajedrezada que alterna pizarra y granito. Si bien muchas de estas edificaciones han desaparecido, el enclave conserva una presencia destacada entre los ríos Eume y Sesín. Además, en este entorno se encuentra el monasterio de Santa María de Monfero, un edificio de mayor tamaño que aún permanece en estado de abandono.

El Parque Natural Fragas do Eume forma parte, además, de uno de los tramos alternativos más apreciados por los peregrinos que recorren el Camino de Santiago Inglés. Existen dos variantes: la que se inicia en Ferrol, de 112 kilómetros divididos en cinco etapas, pasando por Pontedeume —punto de nacimiento del río Eume— y la ruta que parte desde Coruña. Ambas travesías ofrecen la posibilidad de conocer la fraga gallega y disfrutar de parajes donde la naturaleza y la historia se entrelazan.

El valor paisajístico y las rutas de senderismo del parque

El itinerario senderista por Fragas do Eume abarca recorridos como el Camino de Os Cerqueiros, de 8,5 kilómetros, que discurre desde los pinares hasta el mirador de Carbueira y permite admirar las vistas aéreas de todo el parque junto a las aguas azuladas del río. A esta propuesta se suman el Camino da Ventureira, orientado a contemplar el monasterio de Caaveiro desde diferentes perspectivas, y el Camino dos Encomendeiros, conocido por su popularidad y variedad de trayectos. Los senderos atraviesan presas antiguas, puentes colgantes y molinos, y nutren de opciones tanto a peregrinos como a visitantes ocasionales.

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La combinación entre patrimonio natural, diversidad botánica y riqueza monumental convierte a las Fragas do Eume en una referencia imprescindible entre los espacios protegidos del noroeste peninsular. La comparación con el Amazonas subraya la singularidad de este bosque gallego, que compite en belleza y riqueza ecológica sin necesidad de alcanzar su extensión.