El increíble palacio renacentista mandado construir por Felipe II donde se graba ‘Sueños de Libertad’: está a menos de una hora de Madrid

Este rincón madrileño se sitúa muy cerca de El Escorial y representa en la ficción la residencia de la familia De la Reina

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La finca a una hora
La finca a una hora de Madrid donde se graba 'Sueños de Libertad' (Montaje. Infobae).

Los seguidores de Sueños de Libertad, la serie de éxito en Antena 3 ambientada en la España de 1958, no solo se han dejado atrapar por sus increíbles tramas, sino que también han descubierto escenarios llenos de historia y belleza. La producción, que lidera su franja horaria, apuesta por rodajes en exteriores, mostrando al espectador rincones patrimoniales de la Comunidad de Madrid y alrededores que rara vez aparecen en la televisión. Entre barrios transformados, bosques y palacetes, la serie ha convertido cada localización en un personaje más, enriqueciendo la ambientación y el realismo de la ficción.

Pero hay un enclave que ha despertado una curiosidad inusitada entre el público: una finca histórica del siglo XVI situada cerca de El Escorial, concebida como refugio real por un monarca español. Este lugar, oculto durante siglos y hoy rescatado para la pequeña pantalla, sirve en la serie como residencia de la poderosa familia De la Reina y se ha convertido en un protagonista silencioso gracias a su atmósfera única. Hablamos de la Finca de La Granjilla, una joya arquitectónica y natural que reúne arte, historia y naturaleza en cada rincón.

El secreto renacentista de Felipe II

La conocida como Finca de La Granjilla, situada a poco más de 50 kilómetros de Madrid, fue mandada construir entre 1561 y 1569 por Felipe II. El monarca buscaba un retiro privado junto al Monasterio de El Escorial, donde pudiera conectar con la naturaleza y disfrutar del descanso lejos de la corte. El resultado fue un conjunto de jardines, estanques, canales y edificaciones renacentistas rodeados de frondosa vegetación, un paraíso de esparcimiento para la familia real durante más de tres siglos.

En sus orígenes, La Granjilla fue escenario de cacerías, paseos a pie y en barca, y reuniones cortesanas que marcaron la vida social de la monarquía española. Cuando cayó en desuso a mediados del siglo XIX, la finca pasó a manos privadas: en 1870, Félix Borrel y su familia adquirieron el conjunto y emprendieron una ambiciosa restauración que ha permitido conservar su esencia histórica.

La finca a una hora
La finca a una hora de Madrid donde se graba 'Sueños de Libertad' (Web de la finca).

Hoy, La Granjilla ha encontrado una nueva vida como espacio versátil y multifuncional. Sus rincones —como la Casa de los Frailes, el claustro de orden toscano, los salones y sus célebres jardines— acogen desde rodajes de series y películas hasta bodas y eventos culturales. Además de Sueños de Libertad, la finca ha sido elegida para producciones como La vida breve (Movistar Plus+, sobre el reinado de Luis I) y escenas de El secreto de Puente Viejo. La combinación de arquitectura renacentista y naturaleza dota a cada grabación de una atmósfera singular, difícil de igualar en otros lugares de la región.

La majestuosidad de sus jardines y estanques, junto con la elegancia de sus interiores, han convertido este enclave en uno de los más codiciados por las productoras audiovisuales. Pasear entre sus setos y fuentes es adentrarse en un escenario donde el arte y la historia dialogan con la ficción.

Un patrimonio exclusivo, pero accesible en ocasiones

Aunque La Granjilla no está abierta al público de forma permanente, sí es posible conocerla en ocasiones especiales o concertando una visita para eventos privados, reuniones o rodajes. La finca dispone de una página web propia donde se detallan las condiciones de acceso y se pueden gestionar solicitudes para celebraciones o producciones. Esta exclusividad contribuye a mantener el halo de misterio y el perfecto estado de conservación del conjunto.

El impresionante palacio barroco que es uno de los más bonitos de Portugal.

Para quienes consigan cruzar sus puertas, La Granjilla ofrece la oportunidad de descubrir un capítulo poco conocido del patrimonio madrileño, en el que la vida de la corte, el arte renacentista y la naturaleza se entrelazan. La finca muestra cómo los palacios de la Comunidad de Madrid van más allá del Monasterio de El Escorial, ocultando verdaderas joyas que la televisión está ayudando a rescatar del olvido.