Una de las estaciones de tren más bonitas del mundo se encuentra en Australia y ha sido premiada por su arquitectura

El entorno destaca por innovar en su diseño y en su integración medioambiental, incorporando un jardín en su azotea

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Deer Park Station / Victoria's
Deer Park Station / Victoria's Big Build

La estación de tren Deer Park, situada en la zona occidental de Melbourne, ha sido galardonada con un premio nacional de arquitectura paisajística, convirtiéndola en una de las más bonitas del mundo. Este reconocimiento se ha materializado en la categoría de Infraestructura de los National Landscape Architecture Awards 2025 de Australia.

Enclavada en las líneas de Ararat y Warrnambool, Deer Park Station ha destacado por innovar tanto en su diseño como en su integración medioambiental, siendo la primera estación en el estado de Victoria que incorpora un jardín en su azotea y un espacio exterior concebido para respetar y potenciar un entorno protegido.

Una integración real de la estación con su entorno

El estudio de arquitectos Hassell la creó en 2023 y su construcción se ha enmarcado dentro del proyecto de eliminación del paso a nivel de Mt Derrimut Road. Para lograr una integración real de la estación con su entorno, esta empresa ha trabajado de forma conjunta con Aunty Gmail Smith y Aunty Julieanne Axford, dos ancianas de la Corporación de Patrimonio Cultural Aborigen Wurundjeri Woi-wurrung

Esta colaboración ha resultado fundamental para articular el acceso a la estación y su plaza frontal respetando la franja de tierra protegida que la rodea. En ese enclave perviven animales autóctonos y banco de hábitat para la fauna local, un hecho que ha condicionado tanto la selección de especies vegetales como el diseño general del espacio.

El diseño está inspirado en la noción de “capas del Country”, representado habitualmente como un águila de cola de cuña, figura central en las narraciones de creación del territorio. Según ha expuesto el jurado que ha otorgado el premio: “las intervenciones paisajísticas realizadas en Deer Park Station demuestran el compromiso del equipo de diseño con la protección y regeneración del Country a través de la implicación de la comunidad”.

Además, el jurado ha añadido que la forma en la que se han integrado las referencias culturales en el proyecto “aporta una dimensión suplementaria y permite que las historias del lugar se transmitan a los viajeros”.

Una infraestructura que impulsa la biodiversidad

Una de las características más singulares de Deer Park Station es su jardín elevado, pionero en Victoria. Este espacio está conformado por una gran diversidad de plantas autóctonas que contribuyen al aumento de la biodiversidad en la zona, además de embellecer la infraestructura aportando color al entorno de hormigón.

La vegetación desempeña también un papel clave, ya que ayuda a mitigar el efecto de isla de calor propio de superficies urbanas como la estación y las construcciones próximas, favorece la absorción de aguas pluviales y ayuda a mejorar la calidad del agua en el entorno.

El jardín forma parte de una intervención ambiciosa en términos medioambientales. Se han plantado más de 50.000 nuevos árboles, arbustos y matas tanto en la estación como en las áreas circundantes. La clara intención ha sido transformar un espacio tradicionalmente dominado por el acero, el cemento y los carteles, en un enclave más diverso y resiliente.

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En el corazón del jardín, se han erigido tres rocas monumentales cuyo peso oscila entre siete y diez toneladas. Cada una simboliza un pico emblemático del entorno, que son formaciones que históricamente han servido como referencia geográfica y cultural en las historias de creación aborígenes.

Colaboraciones con las comunidades aborígenes

Desde la perspectiva del jurado, Deer Park Station es una de las iniciativas que confirman que la colaboración con representantes de los pueblos originarios y el trabajo interdisciplinar están impulsando nuevas formas de diseñar espacios públicos, donde se prioriza la resiliencia, la sostenibilidad y el respeto por la memoria del lugar.

“Los proyectos enriquecidos por la colaboración con los Pueblos Originarios y el pensamiento interdisciplinar son un ejemplo de cómo los arquitectos paisajistas están creando lugares resilientes y conscientes del clima que reflejan una comprensión más profunda del Country y la comunidad”, según la presidenta del jurado, Kate Luckraft.