
Antes de embarcarse en cualquier viaje en avión, examinar detenidamente las políticas de equipaje se vuelve tan esencial como preparar la propia maleta. Aunque todas las aerolíneas se rigen por una normativa internacional básica, cada compañía aplica sus propios criterios, lo que implica diferencias a menudo notables en lo que respecta al tamaño, peso y coste del equipaje de mano y facturado. Tener claras estas condiciones evitará sorpresas desagradables y costes añadidos al llegar al aeropuerto, especialmente en rutas internacionales y compañías con tarifas variables según la clase de billete.
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) fija como referencia para las maletas de cabina unas dimensiones máximas de cincuenta y cinco por treinta y cinco por veinte centímetros, incluyendo ruedas o asas. Sin embargo, este estándar es únicamente orientativo, pues cada aerolínea determina sus propios límites. Por ello, revisar la normativa concreta antes de cada vuelo resulta imprescindible. Maletas que excedan ligeramente las medidas estipuladas pueden obligar a facturar el bulto, lo que implica un reto logístico y económico en el último momento.
No solo la cuestión del tamaño resulta relevante. El peso también juega un papel clave, ya que sobrecargar la maleta de mano puede acarrear el pago de tasas extra o incluso la imposibilidad de llevar el equipaje consigo en cabina. Un consejo práctico para el viajero es incluir únicamente los enseres indispensables, priorizando la optimización del espacio y evitando bultos innecesarios.
Equipaje facturado: franquicia y tarifas en Air France
Las condiciones para facturar maletas pueden variar sensiblemente dependiendo de la aerolíena y, dentro de la misma, según la clase seleccionada. En el caso de Air France, la franquicia gratuita para el equipaje de bodega está definida por la tarifa:
- En cabina Economy y Premium Economy, el pasajero puede despachar entre cero y dos maletas de veintitrés kilogramos cada una, en función del trayecto contratado.
- Para quienes viajan en clase Business, la franquicia se amplía a una o dos maletas, pero elevando el peso individual hasta los treinta y dos kilogramos.
- Los pasajeros con billete en la prestigiosa La Première pueden facturar hasta tres maletas de treinta y dos kilogramos, sin incurrir en sobrecostes.
En todos los casos, se exige que la suma de las dimensiones de cada pieza (largo, ancho y profundidad) no rebase los 158 centímetros. Superar este límite de volumen significará asumir cargos adicionales, incluso si el peso está dentro de la franquicia permitida. Resulta importante saber que quienes adquieren billetes bajo tarifas denominadas Light o Basic no disponen de equipaje facturado gratuito. Todo bulto que se desee enviar a bodega deberá abonarse por separado y a los precios fijados para tal efecto.
Exceso de equipaje y equipaje especial: costes a considerar
El exceso de equipaje supone uno de los costes imprevistos que más quebraderos de cabeza genera entre los pasajeros. Air France aplica recargos variables en función de la ruta y la categoría de billete. En vuelos dentro de Europa, el precio por superar la franquicia en clase Turista o Turista Premium es de setenta euros. Para conexiones entre Europa y Estados Unidos o Canadá, la tarifa por exceso asciende hasta ochenta y cinco euros.
Existe además una penalización sustancial en los casos de maletas con dimensiones superiores a los 158 centímetros. En vuelos europeos este importe puede ir de setenta y cinco a trescientos euros, mientras que para trayectos hacia América del Norte la cifra oscila entre doscientos cincuenta y trescientos diez euros, según el aeropuerto y las circunstancias del viaje.
Cabe destacar un límite incontestable: ninguna maleta o bulto individual debe superar los 32 kilogramos. Sobrepasar este peso, independientemente del tipo de billete, lleva a la negativa por parte de la aerolínea a transportar ese equipaje, dirigido tanto a proteger la integridad del material como a garantizar la seguridad de los trabajadores de tierra.
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