
Viajar a la playa durante las vacaciones de verano siempre es buen plan. Pero esto también tiene un gran inconveniente: la masificación turística. Es por ello que, quienes desean escapar de las aglomeraciones, a menudo buscan espectaculares pueblos como Palau-Sator. Ubicado en pleno corazón del Baix Empordà, en Girona, es una preciosa villa medieval que a menudo pasa desapercibida para buena parte de las personas que visitan la provincia. Pero su riqueza patrimonial, los restos de un antiguo castillo y el hecho de que su conjunto histórico sea Bien Cultural de Interés Nacional desde 2017, hacen que merezca la pena conocer este precioso lugar.
Son muchos los pueblos del interior de España que muestran en sus calles y plazas el paso de la historia, tal y como sucede en Palau-Sator. De ahí que este sea el destino ideal para los turistas que quieren disfrutar de una escapada de un fin de semana o de unos días de desconexión. La tranquilidad y la paz que se respira en este pueblo permite experimentar las tradiciones y la cultura catalana en su máximo esplendor.
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Con una población de poco más de 300 habitantes, esta pintoresca villa catalana se ha convertido en un rincón bien conservado que suele quedar relegado a un segundo plano por Peratallada, el pueblo vecino que atrae gran cantidad de turistas durante todo el año. Pero lo cierto es que dar un paseo por sus calles, deleitarse con su maravilloso casco histórico y disfrutar del silencio que hay en ellas, hace que las personas que recorren el municipio se sientan como las protagonistas de un cuento.
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Palau-Sator, testimonio directo de la historia

Un documento del año 994 proporciona la primera referencia sobre la existencia de Palau-Sator y el posible origen de su nombre. En dicho texto, se menciona la Església de Sant Pere y la gran Torre de Palau, identificada con el topónimo saTor, un término arcaico que significa torre y que hacía referencia a la antigua fortificación, la cual aún destaca en la localidad.
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Los descubrimientos arqueológicos en los alrededores del municipio sugieren que Palau-Sator tiene un origen romano. En un documento del año 878, la localidad se menciona bajo el nombre de Palatii Murorum. El castillo de Palau-Sator fue propiedad de Bernat Miquel, secretario de Pedro el Ceremonioso, y permaneció en manos de sus descendientes desde 1380 hasta finales del siglo XVI.
El término municipal de Palau-Sator alberga importantes elementos históricos que reflejan la vida de sus habitantes a lo largo de los siglos. Entre los aspectos relevantes de la población se encuentra la copla de La Principal de la Bisbal, una agrupación musical en la que participaron numerosos vecinos del municipio, subrayando así su vínculo inseparable con esta comunidad.
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Los restos de un castillo, una gran torre y una iglesia del siglo XIII: qué ver en este espectacular pueblo catalán

El pueblo rural de Palau-Sator, cuya principal actividad económica es la agricultura y la ganadería, se dedica principalmente al cultivo de hortalizas, cereales y maíz, así como a la cría de ganado y aves de corral.
El núcleo urbano de la localidad conserva su arquitectura medieval, destacando el recinto amurallado que, aunque ligeramente inclinado, mantiene su estructura original. La entrada principal se realiza por la calle del Portal, donde sobresale la Torre de las Horas, una construcción de 20 metros de altura que formaba parte del antiguo castillo de Palau-Sator. Esta torre, de origen románico y que data entre los siglos X y XI, cuenta con un gran arco apuntado, varias aspilleras y una espadaña en su parte superior. Su nombre proviene de la instalación del reloj público en este lugar desde tiempos antiguos.
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La Iglesia parroquial de Sant Pere de Palau Sator, en cambio, fue edificada fuera del perímetro amurallado. Construida en el siglo XIII, durante el periodo románico, consta de una sola nave con ábside semicircular y cuatro capillas laterales, dos a cada lado. En los siglos XVI y XVII se añadieron el coro y las sacristías. En su interior destaca una lápida medieval esculpida y una cruz procesional de plata del siglo XVI. En el altar mayor se encontraba un retablo barroco de 1707, que fue destruido en 1939.
Cómo llegar a Palau-Sator
Para llegar a Palau-Sator, desde Girona, se puede optar por el coche. En tal caso, hay que tomar la AP-7 en dirección a Barcelona y, posteriormente, la salida 6 en dirección a Palamós/La Bisbal d’Empordà. Luego, seguir por la C-66 hasta llegar a La Bisbal d’Empordà. Desde allí, seguir las indicaciones hacia Palau Sator por la carretera GI-644. El trayecto dura aproximadamente 40 minutos.
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Desde la estación de autobuses de Girona, es posible tomar un autobús que lleve a La Bisbal d’Empordà, y desde allí, coger otro autobús o un taxi para llegar a Palau Sator. El tiempo total del viaje es de aproximadamente 1 hora y 30 minutos, dependiendo de las conexiones.
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