El Metropolitano cree en la final: el Atlético de Madrid se hace fuerte en casa y vence con firmeza al Manchester United en Champions

Un gol de Barrios en el primer minuto encamina la victoria que certifica Lookman tras una buena lectura de cambios del Cholo

Celebración del gol del Atlético de Madrid contra el Manchester United. (REUTERS/Susana Vera)
Celebración del gol del Atlético de Madrid contra el Manchester United. (REUTERS/Susana Vera)
Guardar

Volvía la Champions al Metropolitano. Volvía a ser Julián Álvarez titular frente a su gente. Esas eran las dos noticias que había que tener en cuenta. El estadio de la final ‘debutaba’ en la edición. Y el delantero argentino también partía desde el inicio por primera vez en la temporada en dicho feudo. Con minuto de silencio para la madre de Koke, sería su pupilo y heredo quien adelantara a los suyos nada más empezar. Entre palos y revisiones de VAR la cosa no se iba a mover mucho más. Tuvo que agitar el avispero Simeone para buscar la sentencia. A diferencia de otras ediciones en las que el Atleti quería y podía llegar lejos, ahora el técnico argentino sí puede mirar a la banda.

No es ningún secreto cuál es el mayor anhelo del aficionado rojiblanco, que va a volver a tener la oportunidad de ver la final (y quién sabe si a su equipo) en poco más de ocho meses el 5 de junio. La derrota en Anfield obligaba a sumar algo positivo. Y así fue desde el minuto uno, literalmente. Porque un ‘tuya-mía’ entre el Cuti y Hancko acabó siendo una salida de balón de manual, encontrando a Kang-In Lee, revolviéndose el coreano y poniendo a Álex Baena a correr. Recorte y pausa dentro del área para esperar a las ayudas y en el otro lado, solo, apareció Barrios. La suerte sonreía a los del Cholo.

PUBLICIDAD

El Atlético de Madrid se sentía cómodo. Jugaba, presionaba, recuperaba rápido y atacaba. Grimaldo por dentro, Julián viniendo a recibir, Marcos y Giuliano amenazando el espacio. Al Manchester le quemaba el balón en los pies. Todo, gracias al press tras pérdida que hacían los dos medios, Pablo y Jonny. Esos que el Cholo nota cuando faltan y en los que la directiva tiene apuesta su para muchos años.

La celebración del gol de Barrios. (REUTERS/Violeta Santos Moura)
La celebración del gol de Barrios. (REUTERS/Violeta Santos Moura)

El caso es que con el paso de los minutos el United fue despertando. Hasta que, de golpe, Mbeumo se topó con un balón tras un pase de genio de Bruno Fernandes al que solo otro genio, esta vez bajo los palos, podía repeler. Gigante Oblak, que tuvo que volver a responder al mismo tras una pérdida de balón del Cuti pocos minutos después. A partir de ahí la bola tuvo dueño y señor. De izquierda a derecha y de derecha a izquierda, el Atleti olía que podía pescar entre una defensa cada vez más hundida y desesperada por no tener el balón.

PUBLICIDAD

Y entre una presión ineficaz y unos pases rápidos, Marcos Llorente y Giuliano fabricaban una jugada que acaba en la frontal, donde Barrios dejaba para Jonny y el estadounidense ponía tierra de por medio. Jugadón que bien llevaría el nombre de golazo si no fuera porque el VAR hizo acto de presencia. Mano que solo allí vieron y descanso.

A la vuelta volvían los mismos 22 al césped. Pero con otro aroma. Porque el Manchester United salió a hacerse con el balón y a intentar encontrar el empate. No salió con el cuchillo entre los dientes, como quien dice, pero sí que consiguió embotellar varias veces a los del Cholo.

Sin embargo, la mejor fue para Julián. Pero ‘La Araña’ se estrelló en el palo. Una jugada magistral pegado a la línea de cal de Barrios desembocaba en un centro medido para la volea del 19. Acto seguido avisaría Bruno con una vaselina que se iba llorando a milímetros del poste. La cosa iba de ochos. Los mejores en sus equipos. Pero hasta aquí. El Cholo decidió proteger a su ‘cerebro’ en el campo.

Pablo Barrios y Bruno Fernandes. (REUTERS/Susana Vera)
Pablo Barrios y Bruno Fernandes. (REUTERS/Susana Vera)

Pasaban los minutos sin que nadie pudiera concretar nada. Se acercaba más el Manchester y el Cholo lo leyó. Dentro Lookman y Jonathan David. Ahora el Atleti podía estirar y salir a la contra cuando defendía en bloque bajo. Y sí, la lectura fue maravillosa. Porque después del larguerazo de Bruno a la salida de un córner, la contra ahora sí contaba con efectivos: Grimaldo con Jonathan David y este con Lookman a puerta vacía. Sentencia.

No sin antes quedarse el Manchester con uno menos. A la carrera, otra vez Jonathan David hacía sufrir a los centrales tanto, que Yoro no tuvo otra manera que derribarlo cuando se plantaba solo delante del portero. Jueguen dijo el juez. Pero desde arriba vieron algo más. Roja. Uno menos y la reacción se hacía prácticamente imposible.

Los del Cholo se estrenan en su estadio con victoria y aún mejor, con portería a cero. Pusieron el cerrojo y esa chispa de suerte que se necesita para que los palos no te jueguen una mala pasada. El Metropolitano se divertía y quiere ver a su equipo el 5 de junio de 2027 en el mismo césped. Primer paso dado. Quedan muchos. Pero así sí pueden aspirar a cosas bonitas.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD