Luis de la Fuente, el arquitecto que ha hecho realidad el sueño de la segunda estrella: “No hay mayor felicidad que ver a un país feliz”

España es campeona del mundo tras ganar a Argentina

Guardar
Google icon
Luis de la Fuente. (Kai Pfaffenbach/Reuters)
Luis de la Fuente. (Kai Pfaffenbach/Reuters)

El 25 de mayo de 2026, Luis de la Fuente, seleccionador de España, daba la convocatoria para el Mundial 2026. Al día siguiente, solo se hablaba de las grandes ausencias y de quiénes podían conformar un once en el primer partido cuando ya se sabía que ni Lamine Yamal, Nico Williams, Mikel Merino o Víctor Muñoz llegaban entre algodones. Y es que el plan era que el 10 del FC Barcelona y el 10 del Athletic Club, máximas figuras tras la Eurocopa 2024 y la Nations League 2025, fueran recuperando poco a poco sensaciones. Sin embargo, tras el primer partido, nos dimos cuenta de que el Mundial no espera a nadie.

Hoy, La Roja es campeona del mundo. Y uno de los máximos responsables de ello es De la Fuente. Triplete histórico para un entrenador que ya ha entrado en la historia del fútbol español, culminando un proyecto construido desde la paciencia, la convicción y el trabajo silencioso.

PUBLICIDAD

Todo empezó en Qatar 2022, cuando la Real Federación Española de Fútbol apostó por un perfil muy distinto al de su predecesor, Luis Enrique. No era el entrenador más mediático. Tampoco el que más experiencia atesoraba. Era más bien un “hombre de la casa” que había forjado la cantera. Tal vez sea por eso por lo que hoy conoce a la perfección de lo que es capaz cada jugador de los 26 convocados.

Luis de la Fuente anuncia la lista de los convocados para la Eurocopa 2024 de Alemania.

Una selección hecha a fuego lento

La gran fortaleza de Luis de la Fuente nunca ha estado únicamente en la pizarra. Durante años entrenó a buena parte de los futbolistas que hoy forman el núcleo de la selección: Unai Simón, Rodri y Mikel Merino en el Europeo sub-19 de 2015; Dani Olmo, Fabián Ruiz y Mikel Oyarzabal en el sub-21 de 2019; Pedri, Marc Cucurella, Eric García y Martín Zubimendi en la plata olímpica de Tokio 2020. Solo Gavi, por su ascenso meteórico, se saltó ese recorrido.

PUBLICIDAD

Todos saben lo que tienen que hacer desde los 9 años”, decía Ibrahimovic tras la victoria de España en semifinales contra Francia. Y es que se trata de un grupo que comparte la misma cultura futbolística, la misma idea, y la ha ido desarrollando partido a partido. El propio Luis de la Fuente resumía su forma de entender el liderazgo: había que hablar a “la inteligencia y al corazón”. Una filosofía que se transmitiría al vestuario, reflejándose en el grupo que hoy son, por encima de cualquier individualidad.

Jugadores de la selección española celebrando un gol en el Mundial 2026. (Reuters/Jessie Alcheh)
Jugadores de la selección española celebrando un gol en el Mundial 2026. (Reuters/Jessie Alcheh)

Un entrenador que ya estaba en la historia del fútbol español

Antes del Mundial llegaron dos títulos que cambiaron por completo la percepción del proyecto. La Nations League de 2023 puso fin a once años sin levantar un trofeo. La Eurocopa de 2024 confirmó que aquello no era casualidad: España ganó los siete partidos del torneo y De la Fuente se convirtió en el primer entrenador español en conquistar el Europeo sub-19, el sub-21 y la Eurocopa absoluta.

Con ese bagaje llegó el Mundial. La Roja era una de las favoritas al título a pesar de que había perdido días antes el número uno del ranking FIFA. El equipo empezó con dudas. El empate contra Cabo Verde dinamitaba los planes del seleccionador. Tocaba remar y, con el paso de los partidos, España fue creciendo poco a poco: 4-0 a Arabia Saudí, 1-0 a Uruguay, 3-0 a Austria, 1-0 a Portugal y 2-1 a Bélgica y 2-0 ante Francia. “Son la mejor selección, pero hoy se han enfrentado al mejor equipo del mundo”, dijo De la Fuente tras el pase a la final.

Mundial 2026 - España 2 - Francia 0 - ES

Fe, familia y raíces

Fuera del césped, sigue siendo el mismo entrenador discreto que salió de Haro. Nunca ha escondido el peso que tienen su familia, su pueblo y su fe en su vida. Ha hablado con naturalidad de sus creencias religiosas, de su costumbre de persignarse antes de los partidos y del orgullo que siente por sus raíces riojanas: “Son mis raíces, mis costumbres y mis tradiciones. Allí está mi familia, mis amigos de la niñez y mis mejores recuerdos”.

Ese vínculo con los suyos aflora sobre todo en los momentos de mayor tensión. Antes de la semifinal ante Francia, visiblemente emocionado, recordó a su padre, a su madre y a su hermano Óscar, fallecido hace tres años: “Me acuerdo mucho de mi familia, de mis padres y de mi hermano. Les hubiera encantado disfrutar de esto que estoy viviendo yo”.

Eso sí, esa vida privada, cuando se asoma, muestra a un hombre de costumbres sencillas: aficionado al karaoke y seguidor confeso de Julio Iglesias, casado con una mujer de Camas (Sevilla) y padre de tres hijos, uno de ellos, Alberto, integrado como analista en el propio cuerpo técnico de la selección.

Luis de la Fuente y su cuerpo técnico en un entrenamiento de la selección española. (Reuters/Vincent Carchietta)
Luis de la Fuente y su cuerpo técnico en un entrenamiento de la selección española. (Reuters/Vincent Carchietta)

El arquitecto de una segunda estrella

Ahora sí, España es campeona del mundo. Lo ha hecho destronando a Argentina. Pero sobre todo, con una generación que ha devuelto la alegría a un país gracias a un técnico que no se “desvió ni un milímetro” del plan. Y es que somos campeones del mundo gracias a una idea de juego consolidada. “No hay mayor felicidad que ver a un país feliz”, dijo el jueves pasado. Y hoy, toca celebrar.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD