El Atlético de Madrid cumple su promesa y denuncia al FC Barcelona ante la FIFA y la RFEF por el “acoso” a Julián Álvarez

El futbolista argentino ya mostró su deseo de abandonar el club colchonero en pleno Mundial 2026

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Julián Álvarez con la camiseta del Atlético de Madrid y Joan Laporta, presidente del FC Barcelona
Lo que le puede costar al FC Barcelona intentar robar a Julián Álvarez al Atlético de Madrid. (Montaje Infobae) (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Atlético de Madrid quiere dejar de ser ese equipo al que le ninguneen. Hace poco menos de una semana, el conjunto colchonero, de la mano de su CEO, Miguel Ángel Gil Marín, puso en sobreaviso al FC Barcelona sobre el ‘caso Julián’. Ahora, tras pensarlo detenidamente, el club ha decidido poner en manos de la FIFA y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) un presunto incumplimiento de la normativa sobre fichajes.

Todo, mientras el futbolista argentino se encuentra concentrado con su selección en el Mundial 2026. La decisión culmina una escalada de tensión entre ambos clubes que empezó el pasado 23 de junio, cuando el consejero delegado del Atlético cargara contra la entidad que preside Joan Laporta.

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El dirigente rojiblanco no se escondió y dejó mostrar el malestar que existía en el Metropolitano: “El Barcelona nos falta al respeto, creen que pueden ningunearnos, que somos débiles o estúpidos”, afirmó a EFE. Y fue más allá, acusando al club catalán de mantener una conducta reiterada en el mercado: “Mienten a nosotros, al jugador, a los medios de comunicación y mienten también a su propia afición”, recordando el episodio vivido la temporada pasada con Nico Williams y el Athletic Club.

El delantero uruguayo del Inter Miami recurrió a su propia experiencia en el Liverpool para analizar el pedido de transferencia del argentino, y dejó abierta la puerta tanto a una reconciliación con el Atlético como a una salida definitiva

Julián echó más leña al fuego

No es ningún secreto que el FC Barcelona sigue los pasos de Julián Álvarez muy de cerca. Desde antes que terminara la temporada, y durante los encuentros entre ambos equipos en Copa del Rey y Champions, el Barça ya había echo público su deseo de contar con el futbolista argentino la temporada que viene.

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Un deseo que se hizo mutuo tras el Argentina-Austria del Mundial. “Lo mejor para todos es una transferencia. Quiero cumplir mi sueño”, declaró Julián Álvarez, a la vez que admitía que ya no podía seguir con los labios sellados. Las palabras del campeón del mundo no sentaron nada bien en el Atlético, sobre todo porque llegaron en una noche en la que, según Gil Marín, el protagonismo debía ser para Lionel Messi y la selección argentina, no para Julián.

El dirigente lamentó el momento elegido por el futbolista, aunque reconoció que la intención ya había sido trasladada de forma privada al club. “Julián tiene un sueño y los atléticos también tenemos sueños. Es cierto que ha hablado con nosotros, pero también lo es que él conoce perfectamente nuestra postura porque hemos sido muy claros: el Atleti no quiere transferir sus derechos”, explicó.

El jugador del Atlético de Madrid Julián Álvarez (REUTERS/Marcelo Del Pozo)
El jugador del Atlético de Madrid Julián Álvarez (REUTERS/Marcelo Del Pozo)

La denuncia: ¿qué sanción podría afrontar el Barça?

La denuncia se apoya en el Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores de la FIFA, que prohíbe a cualquier club negociar con un futbolista en activo sin informar previamente y obtener el consentimiento del club que posee sus derechos. Julián Álvarez sigue dentro de ese marco. El argentino firmó por el Atlético en el verano de 2024, procedente del Manchester City, cuando tenía 24 años, lo que le otorga una protección de tres temporadas completas todavía vigente.

Entonces, si la FIFA o la RFEF concluyeran que el Barcelona indujo al futbolista a romper su contrato, las consecuencias podrían ser devastadoras para la entidad. En lo económico, el Atlético podría reclamar una indemnización que incluya el valor residual del contrato, la pérdida de valor de mercado del jugador, el coste de incorporar un sustituto y otros perjuicios derivados de la salida. En total, entre 300 y 350 millones de euros.

En lo deportivo, el Barça, además de pagar la compensación, no podría fichar durante dos mercados de fichajes consecutivos. Incluso, Julián podría ser suspendido cuatro meses sin disputar partidos oficiales, sanción ampliable a seis si se apreciaran circunstancias agravantes.

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