Un penalti para acabar con 34 años de sequía: el día que la Real Sociedad ganó al Athletic para proclamarse campeón de la Copa del Rey

Este miércoles, los ‘txuri-urdines’ volverán a enfrentarse a los leones en la competición copera

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Los jugadores de la Real
Los jugadores de la Real Sociedad celebrando el gol de Oyarzabal (Foto: Twitter@RealSociedad)

La Real Sociedad vuelve a cruzarse en el camino hacia la final de la Copa del Rey con el Athletic Club. Ambos protagonizarán un duelo vasco en las semifinales de la cita copera. No es la primera vez que ambos se cruzan en este torneo. La última vez fue en 2021, para disputar la final, donde los txuri-urdines se alzaron con la copa. Fue gracias a un penalti que transformó Oyarzabal y que permitió a la Real romper la sequía de títulos que llegaba arrastrando desde hacía 34 años. Ahora vuelven a encontrarse, esta vez en semifinales donde tratarán de acceder a la siguiente ronda, la definitiva, donde se encontraría con el ganador del duelo entre el FC Barcelona y el Atlético de Madrid.

La Real Sociedad volvió a escribir su nombre en la historia del fútbol español después de treinta y cuatro años de espera. El equipo donostiarra conquistó la Copa del Rey ante el Athletic Club en el estadio de La Cartuja de Sevilla, en una final marcada por la tensión, la igualdad y un desenlace desde el punto de penalti. Fue la noche del 3 de abril de 2021, la cual quedó grabada en la memoria de la afición txuri-urdin, que vio como su equipo alzaba el trofeo por tercera vez, sumándose a los títulos de 1909 y 1987, en una final aplazada que debió disputarse en 2020, pero el coronavirus retrasó un año.

El partido comenzó bajo una intensa lluvia, con el cielo de Sevilla cubierto de nubes que parecían conectar la capital andaluza con el País Vasco. El clima, con episodios de granizo y viento, añadió un componente épico a una final ya histórica por el carácter vasco de ambos contendientes. Los primeros compases del encuentro reflejaron la tensión propia de una cita tan esperada. El Athletic, con más experiencias recientes en finales, intentó aprovechar los nervios de su rival y se hizo dueño de la iniciativa. Raúl García protagonizó el primer disparo tras una jugada con Williams y Muniain, aunque el remate no puso en apuros a Remiro, guardameta de la Real Sociedad.

La Real Sociedad al ganar
La Real Sociedad al ganar la Copa del Rey (RFEF/Handout)

Durante los primeros veinte minutos, la Real Sociedad apenas logró inquietar a la defensa rojiblanca. El equipo de Imanol Alguacil apostó por la posesión, moviendo el balón en campo propio pero sin traducir ese dominio en llegadas peligrosas. El Athletic, por su parte, esperaba la oportunidad de robar y lanzar una transición rápida. Sin embargo, la defensa donostiarra, sostenida por Zubeldia, Le Normand y Zubimendi, se mostró sólida y supo contener los intentos de avance bilbaínos.

Con el avance de la primera parte y la disminución de la lluvia, el conjunto de San Sebastián empezó a ganar confianza. Isak, delantero de la Real, comenzó a buscar espacios y a poner a prueba la zaga rival, especialmente a Yeray e Íñigo Martínez. Aunque las ocasiones claras seguían sin aparecer, la Real Sociedad logró equilibrar el partido y mostrar una imagen más reconocible en ataque. A pesar de ello, la primera parte concluyó sin grandes sobresaltos en las áreas. Íñigo Martínez fue protagonista de uno de los pocos acercamientos con peligro, pero Remiro respondió enviando el balón a córner.

La decisión del Var y un penalti para la Real

El paso por vestuarios no modificó la dinámica de un duelo cerrado, aunque la polémica se hizo presente nada más arrancar la segunda mitad. Estrada Fernández, árbitro de la final, señaló una mano de Íñigo Martínez tras un centro de Monreal. La intervención del VAR fue necesaria para revisar la acción, pero las imágenes no aportaron la claridad suficiente y se decidió no otorgar penalti. El encuentro siguió muy igualado, con ambos equipos priorizando el orden defensivo y esperando el error del rival.

Los hinchas de ambos equipos disfrutaron juntos antes de ir al estadio San Mamés

La jugada decisiva llegó en el minuto 58. Mikel Merino filtró un pase al espacio para Portu, que fue derribado por Íñigo Martínez dentro del área. Estrada Fernández señaló penalti y mostró la tarjeta roja al central del Athletic, pero el VAR corrigió la expulsión y permitió que Martínez continuara en el campo. Mikel Oyarzabal asumió la responsabilidad desde los once metros y no falló, superando a Unai Simón y desatando la alegría entre los jugadores y aficionados de la Real Sociedad. El gol supuso un golpe del que el Athletic Club no logró recuperarse. El equipo de Marcelino intentó reaccionar, pero la Real Sociedad mantuvo la concentración y defendió su ventaja con disciplina. Los minutos finales, incluidos los ocho de añadido, no alteraron el marcador. El Athletic apenas inquietó a Remiro y sus opciones de forzar la prórroga se desvanecieron con el paso del tiempo.

El pitido final desató la euforia entre los jugadores, el cuerpo técnico y la afición de la Real Sociedad. Tras más de tres décadas, el club donostiarra volvió a levantar una Copa del Rey, logrando un éxito que premia años de trabajo y una apuesta clara por el fútbol de cantera y el talento local. La Real Sociedad se proclamó campeona con justicia y puso fin a una larga sequía en una noche que quedará para siempre en la historia del club. Ahora vuelve a enfrentarse al Athletic. Esta vez en semifinales de la competición copera, pero con el mismo objetivo: ganar el derbi vasco. Un duelo que será a doble partido y que arranca con el cruce en San Mamés, para cerrarlo semanas después en Anoeta.