
La cancelación de Be Fri por parte de Pixar, luego de tres años de trabajo y con más de 50 personas involucradas en su desarrollo, marcó un hito inesperado dentro del estudio. Según un extrabajador citado por The Hollywood Reporter, la decisión se tomó porque “Disney pensó que los niños no podrían identificarse lo suficiente con la película”. Esta postura generó un profundo debate interno y expuso las tensiones entre la apuesta creativa del equipo y las prioridades comerciales de la compañía matriz, Disney.
La película, dirigida por Kristen Lester —reconocida por su trabajo en el cortometraje Purl—, estaba inspirada en una vivencia personal de la cineasta: la ruptura de una amistad adolescente. El guion, escrito junto a Blaise Hemingway, proponía la historia de dos chicas que, tras descubrir que su programa de televisión favorito al estilo Sailor Moon es real, debían embarcarse en una misión para salvar a la humanidad. El editor Nicholas C. Smith también formaba parte del núcleo creativo hasta su retiro en 2024.
A finales de 2023, después de cuatro versiones y seis rondas de revisiones internas conocidas como Braintrust, Disney pidió una reestructuración total de la película. El equipo principal, según explica una fuente anónima que participó en el proyecto, “trabajó día y noche durante seis semanas” para reformular la historia conforme a los nuevos requerimientos. No obstante, la compañía decidió finalmente detener el avance cuando el filme estaba listo para pasar a la etapa de animación. De acuerdo con el testimonio recogido, la razón principal detrás de esta cancelación fue la percepción de que “los niños no podrían verse reflejados” en una historia centrada en dos protagonistas femeninas. Según la misma fuente, representantes de Disney expresaron que “no podemos tener una película de poder femenino”. Este criterio contrastó con el reciente éxito de otras producciones del estudio como Del revés 2 y Turning Red, ambas con personajes femeninos al frente.

De ‘BE Fri’ a ‘Elio’
La cancelación de Be Fri coincidió con otras decisiones en la misma línea, como la reconfiguración de la película Elio, que perdió elementos de representación queer en su protagonista tras debates internos. Esta tendencia fue interpretada por algunos empleados como una respuesta a la presión mediática y social tras la polémica en torno a Lightyear, que sufrió críticas por la inclusión de un beso entre personajes del mismo género. El desarrollo de Be Fri se extendió por tres años y requirió la participación de medio centenar de especialistas en animación, guion y storyboard. El equipo pasó por cuatro grandes versiones de la historia, cada una ajustada tras recibir comentarios de los directivos de Disney y Pixar. La última reescritura, realizada en apenas seis semanas, fue descrita por un exempleado como “al nivel de Hoppers”, el más reciente éxito original del estudio.
Fragmentos del material creado para Be Fri circularon en redes sociales, mostrando escenas que evidenciaban la tensión entre las protagonistas y secuencias de acción con elementos sobrenaturales. Pese a la recepción positiva de estos adelantos entre el personal, la decisión ejecutiva fue irreversible. La noticia de la cancelación causó un impacto considerable dentro de Pixar. Según el relato de una de las personas involucradas, los empleados organizaron una especie de “funeral” en memoria del proyecto, colocando notas, dibujos y recuerdos personales en un espacio dedicado a despedir la película. El ambiente reflejaba la frustración y el apego de quienes apostaron por una historia diferente en el catálogo del estudio.
Algunos miembros del equipo manifestaron su decepción por la influencia de las percepciones externas en las decisiones creativas. Una extrabajadora citada en The Hollywood Reporter afirmó que “la broma en Pixar” es que la dirección “no tiene columna vertebral”, en alusión a la falta de firmeza para defender propuestas originales frente a los temores sobre la recepción del público.
El caso de Be Fri fue rápidamente comparado con el éxito de KPop Demon Hunters, producida por Sony Pictures Animation y estrenada en Netflix. Esta cinta, que comparte temáticas de música, aventura y protagonistas femeninas, se convirtió en el título más visto de la plataforma y ganó el premio de la Academia a mejor largometraje animado, superando a Elio. Para quienes trabajaron en Be Fri, la coincidencia entre ambas propuestas refuerza la sensación de oportunidad perdida para Pixar y Disney. Mientras tanto, el estudio muestra signos de recuperación con el lanzamiento de Hoppers, que superó los $330 millones en taquilla global y revitalizó el ánimo interno de cara a próximos estrenos como Gatto y la esperada Toy Story 5. Sin embargo, la cancelación de Be Fri permanece como un recordatorio del delicado equilibrio entre creatividad, diversidad y decisiones corporativas en la animación estadounidense.
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