Halle Berry denuncia la falta de oportunidades a pesar de ganar el Oscar y advierte a Cynthia Erivo: “No cambió nada mi carrera”

La actriz se hizo con el galardón por ‘Monster’s Ball’ pero reconoce que a la mañana siguiente “todo seguía igual”

Guardar
Halle Berry denuncia la falta
Halle Berry denuncia la falta de oportunidades tras ganar el Oscar. 2026. REUTERS/Jack Taylor

Halle Berry, primera y única mujer negra en ganar el Oscar a mejor actriz, ofreció una mirada crítica sobre el valor real de este reconocimiento en su carrera y en la industria cinematográfica. En una reciente entrevista con The Cut, la actriz reveló que el premio, obtenido por su papel en Monster’s Ball, no transformó su trayectoria como esperaba y que los prejuicios raciales en Hollywood persistieron tras el galardón.

Berry compartió que, tras recibir el Oscar, imaginó que su carrera experimentaría un giro importante. “Después de ganar, pensé que iba a llegar un camión de guiones a mi puerta”, afirmó. Sin embargo, la realidad fue distinta: “Aunque estaba orgullosa, seguía siendo negra a la mañana siguiente. Los directores seguían preguntando: ‘Si ponemos a una mujer negra en este papel, ¿qué significa para toda la historia? ¿Tengo que contratar a un hombre negro? ¿Entonces es una película negra? Las películas negras no se venden en el extranjero’”. De esta forma, la actriz dejó en evidencia cómo los estereotipos y barreras raciales continuaron presentes incluso después de su histórica victoria.

En diálogo con Cynthia Erivo, actriz nominada al Oscar por Harriet y Wicked, Berry le aconsejó no ver el premio como una meta definitiva ni como fuente de validación profesional. “Lo mereces, pero no sé si va a cambiar tu vida. No puede ser la validación de lo que haces, ¿verdad?”, le expresó. Berry explicó que su experiencia personal le enseñó a no depositar expectativas excesivas en los premios, resaltando que el reconocimiento, aunque significativo, no garantiza igualdad de oportunidades ni un cambio estructural.

La actriz ha manifestado en varias ocasiones su decepción por la ausencia de otras mujeres negras que hayan seguido sus pasos en la categoría de mejor actriz. En declaraciones a Marie Claire en 2024, Berry se declaró “eternamente molesta porque ninguna mujer negra ha llegado después de mí a ese Oscar de mejor actriz. Eso me entristece cada año. Y no es porque no haya habido nadie merecedor”. En más de dos décadas, solo Michelle Yeoh, por “Everything Everywhere All at Once”, se ha sumado al grupo de mujeres de color reconocidas en la máxima categoría.

Halle Berry y Billy Bob
Halle Berry y Billy Bob Thornton en 'Monster's Ball'

Un hito sin continuidad

Berry también ha destacado actuaciones de otras intérpretes negras que, en su opinión, merecieron el reconocimiento de la Academia. En 2020, mencionó a Cynthia Erivo por Harriet y a Ruth Negga por Loving como ejemplos de trabajos dignos del Oscar. Más adelante, sumó a Andra Day por The United States vs. Billie Holiday y a Viola Davis por Ma Rainey’s Black Bottom. “Pensé que había mujeres que, con razón y argumentos, podrían haberlo logrado. Esperaba que lo hicieran. ¿Por qué no ha ocurrido? No tengo la respuesta”, dijo Berry a Variety, calificando su propia victoria como “una de mis mayores desilusiones” por no haber abierto la puerta a más mujeres negras en los premios.

“La mañana siguiente, pensé: ‘Fui elegida para abrir una puerta’. Y luego, al ver que nadie más pasó, me pregunté si realmente fue un momento importante o solo lo fue para mí”, reflexionó Berry. La actriz expresó que esperaba que su triunfo representara un avance colectivo, sobre todo porque, en su opinión, muchas otras mujeres ya debían haber recibido ese reconocimiento antes que ella. “Solo porque gané un premio no significa que, mágicamente, al día siguiente hubiera un lugar para mí. Solo seguí esforzándome por abrir camino donde no lo había”, concluyó.

El testimonio de Halle Berry subraya la persistencia de obstáculos para las mujeres negras en el cine y evidencia la distancia entre los logros individuales y el cambio institucional. Aunque su Oscar marcó un hito, la industria aún enfrenta el desafío de convertir victorias simbólicas en oportunidades reales para la diversidad.