
“Vi en redes sociales que la gente que normalmente no se implica en este tipo de causas lo estaba compartiendo y dije: ‘Vale, esto va a ser gordo’”, dice. Se refiere a la manifestación celebrada en Madrid -con un efecto dominó en otras ciudades de España- el pasado 13 de octubre contra los precios de los alquileres y la vivienda. Fue entonces cuando Sincierre, un colectivo de jóvenes comunicadores, diseñadores y publicistas, decidió aportar su granito de arena con unas pancartas que aparecieron en los stories del usuario medio de Instagram.
Blancas y simulando un anuncio de Idealista, sus diseños se colaron entre los más compartidos de la jornada de protesta. “Cogimos un par de frases relacionadas con los metros cuadrados de una casa” y el resto es historia (de las apps). Javier (29) crea Sincierre en 2020 con el ímpetu de aparcar la “frustración” que sentía en sus creaciones laborales, adscritas a una marca o un producto muy concreto. “Llamé a gente que sabía que podía estar en la misma situación que yo y decidimos sacar el colectivo adelante para defender ideas que a nosotros nos importan”, indica a Infobae España.
Formado por “un grupo de WhatsApp” cuyos miembros oscilan según la temporada, Sincierre nace con un ímpetu anónimo y altruista, y cuenta en sus filas con diseñadores gráficos, comunicadores o perfiles dedicados a la publicidad. Todo lo que crean lo comparten en su cuenta de Instagram (@sincierre). “Esto no da dinero, tenemos nuestros trabajos aparte”, cuenta Javier. La primera campaña social que efectuaron se produjo en el marco de la vacunación durante la pandemia. Desde entonces, sus proyectos han ido apareciendo poco a poco, pues tratan de que el producto esté cuidado mientras lo compaginan todo con sus jornadas laborales propias. “Queremos que nuestro talento vaya a causas sociales que merecen la pena y no a marcas sin compromiso”, dice.
Javier y compañía evitan darse demasiada importancia. No quieren que el nombre del colectivo esté por encima de la acción que preparan junto a asociaciones vecinales o movimientos sociales organizados. Lo que Sincierre hace es “donar” sin coste alguno esa parte más artística y curada de las protestas, ya sea a través de pancartas, diversas estrategias de comunicación en redes, ilustraciones o proyectos más concretos relacionados con la imagen. “El mundo activista muchas veces deja de lado el diseño y la estética”, cuenta. “En ocasiones es el plus que les falta” y que el colectivo les aporta con su “bagaje” artístico.

Activismo o anonimato, esa es la cuestión
Javier explica uno de los grandes quebraderos de cabeza del colectivo: la duda eterna de si deben o no firmar sus piezas. “Hasta ahora hemos decidido que sean anónimas, porque puede parecer que te aproveches de una cuestión social para darte publicidad o autobombo”, relata. Por ello también prefiere que no se sepa a ciencia cierta quién forma parte del proyecto y a qué se dedican. Insiste en la privacidad como si de un Banksy se tratase. También porque su labor va más allá de ellos. “Es como los memes o los stickers, los crea alguien y pasan a ser del pueblo, que es quien los va rulando”, dice. “Eso es mucho más bonito que intentar que la gente lo asocie a tu marca”, apostilla.
Además de las pancartas virales, Sincierre tiene preparadas otras iniciativas junto al Sindicato de Inquilinas para ampliar la voz sobre dicha problemática. “La primera idea que tuvimos fue la de colgar una lona en un edificio de Gran Vía para que la gente que formase parte de la manifestación la viera”, dice Javier. También pensaron en llenar de vinilos una estación del Metro de Madrid, una gestión que todavía no pueden cerrar por motivos económicos. “Son muchos miles de euros”, cuenta.

Antes de su ‘idea, lista’, Sincierre elaboró una serie de proyectos para la primera manifestación de plantas de la historia (una acción que tuvo lugar el 15 de julio de 2023 en Madrid). También han trabajado con Extinction Rebellion, un movimiento social mundial que aboga por la justicia climática, y fueron un pilar audiovisual fundamental en la campaña de la vacunación frente al coronavirus. “Nos dimos cuenta de que éramos mucho más fuertes si nos asociábamos con gente que defiende nuestros mismos valores”, explica.
Ahora, Javier quiere que el colectivo vaya más allá de la rebeldía y la insatisfacción callejera. “Me parece una forma básica de protestar y seguiremos yendo a manifestaciones, pero somos mucho más que eso”, cuenta. Además de las acciones convencionales que han estado haciendo hasta la fecha, Sincierre -que como bien indica su nombre, es una organización que no acota sus límites-, estaría dispuesto a ahondar en “el mundo perfomance”, ir por la calle con un megáfono o repartir panfletos diseñados. “Mi ambición sería poder vivir de esto sin perder nuestra esencia y poner el foco de atención en las cosas que necesitan ser escuchadas”, concluye.

Últimas Noticias
Morrissey no actuará en Valencia por culpa de las Fallas: “Las voces tecno a todo volumen le han dejado en estado catatónico”
Mediante un comunicado, el cantante ha declarado que la falta de sueño debido a las fiestas le ha impedido descansar para poder dar una actuación en condiciones

La película que Álvaro Arbeloa le recomendó a los jugadores del Real Madrid antes de ganarle al Manchester City: “No la había visto nadie”
El técnico del equipo blanco ha desvelado cuál fue el título del que habló al vestuario tras la derrota con el Getafe
Andrea Bocelli responde a Timothée Chalamet tras su crítica a la ópera y el ballet: “Algún día descubrirá que vienen de la misma fuente que el cine”
El cantante italiano se ha sumado a la ola de críticas al actor tras sus polémicas declaraciones sobre la relevancia de esas dos disciplinas artísticas

La próxima película de ‘El señor de los anillos’ suma su primer gran fichaje: Kate Winslet se une a ‘La caza de Gollum’
Su personaje aun es todo un misterio, aunque de momento es la principal novedad del proyecto comandado por Andy Serkis

Un influencer abre su propia librería y revela cuánto cuesta mantenerla y cuánto gana por cada libro: “1.000 euros al día para que sea sostenible”
Ariane Hoyos y Beñat Azurmendi han abierto una librería en el centro de Madrid




