Los Mossos no ven ideología ni organización en Blocus: efecto espejo y miedo a perdérselo

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Sabadell (Barcelona), 30 oct (EFE).- Los Mossos d'Esquadra no ven por ahora ninguna ideología ni organización extremista detrás del movimiento Blocus, que sembró el caos con los disturbios del pasado sábado en Barcelona, y consideran que se puede tratar de un "efecto espejo" de las protestas en Francia amplificadas por FOMO, el miedo a quedar excluido.

Así lo han indicado fuentes de la policía catalana, que sostienen que, de los investigado hasta el momento, no han descubierto ningún tipo de coordinación ni organización detrás de Blocus, sino como máximo un patrón basado en la réplica de acciones, impulsado por los algoritmos de las redes sociales y el temor de los más jóvenes a perderse un momento único.

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A partir de la información recabada en las más de 130 detenciones y 600 identificaciones y del análisis y monitoraje de la decena de canales de Blocus -cuatro ya cerrados y los demás casi todos inactivos-, los Mossos sostienen por ahora que este fenómeno no tiene detrás a un movimiento organizado ni una ideología.

Por este motivo, consideran que más bien se trata de un "efecto espejo" de los disturbios ocurridos en Francia tras las protestas estudiantiles, despojado aquí de cualquier reivindicación, y que se ha propagado a través de los algoritmos de la redes sociales y ha implicado a jóvenes que acuden a las convocatorias por el miedo a perderse una experiencia que para sus iguales es relevante.

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Podría ser, según los Mossos, que detrás de Blocus no hubiese dirección, sino que los jóvenes que han consumido vídeos de los disturbios en Francia o que son activos en algunos chats de videojuegos reciban la invitación a participar a través de la potencia de los algoritmos.

De hecho, los Mossos han localizado varias incongruencias en el centenar de carteles que se han propagado para convocar actos de Blocus, todos ellos elaborados con Inteligencia Artificial: son en castellano -con algunas expresiones de latinoamérica-, aunque aparecen banderas independentistas, la A de anarquía o símbolos de los Latin Kings.

Asimismo, los Mossos no entran a valorar como hipótesis si se podría tratar de una injerencia extranjera para desestabilizar, ya que es un ámbito en el que no tienen competencias de investigación.

No obstante, advierten de que será muy difícil constatar o descartar que haya habido una injerencia extranjera, una práctica que, según sus datos, acostumbra a estar protagonizada por países como Rusia, Marruecos, Corea del Norte, China, Irán o Israel.

La mayoría de los más de 130 detenidos vinculados a los disturbios de Blocus son menores de edad, proceden de Barcelona y su primera corona metropolitana, son de nacionalidad española y únicamente 14 son chicas. Además, en su mayoría no tenían antecedentes.

La Comisaría General de Información de los Mossos está elaborando un perfil individual de todos los detenidos e identificados para determinar si existe algún patrón de conducta o alguna coincidencia de vecindad o de escolarización.

Asimismo, las fuentes han destacando la colaboración de las plataformas de mensajería, como WhatsApp o Telegram, para cerrar los canales en los que se difunden mensajes que incitan a convocatorias violentas del colectivo Blocus.

Hasta el momento, cuatro de estos canales ya han sido cerrados, todos ellos en Telegram, según los Mossos, que han requerido la ayuda para ello del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO).

De hecho, los Mossos participaron el pasado miércoles en una reunión en el CITCO para analizar la evolución del fenómeno Blocus. EFE

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