Almodóvar recuerda a Azcona en su centenario: "Ha sido el gran guionista del cine español"

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Madrid, 24 oct (EFE).- Pedro Almodóvar considera que Rafael Azcona, de cuyo nacimiento se cumplen cien años este sábado, "ha sido el gran guionista de cine español y el mejor cronista que ha tenido nuestra sociedad en el siglo XX", sin que haya dejado en esta tarea "ningún heredero", ha asegurado a EFE el director de cine.

Almodóvar, que también es guionista y escritor -el próximo jueves se publicará su primera novela, 'El hombre que solo escribía en los aviones'- llegó a conocer a Azcona (Logroño 1926-Madrid 2008), alguien que a su juicio ha influido a toda su generación.

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"Yo le admiraba muchísimo. En algún momento estuve a punto de pedirle escribir algo, pero no me atreví. Me entró la timidez ante el maestro. Y ahora me arrepiento de no haber tenido una experiencia con Rafael Azcona, porque además él era encantador, una persona divertida, amena y muy asequible", ha relatado.

Para Almodóvar, nadie como Azcona radiografió tanto la vida del español medio como la aristocracia y en general, la condición humana a través de todos los géneros. "Todo lo que hizo con Berlanga, Ferreri o Trueba le dio un currículum admirable", ha remarcado.

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Con esos tres directores, Azcona hizo joyas del cine como 'Plácido' (1961), 'El verdugo' (1963) y 'La escopeta nacional' (1978) en el caso del primero; 'El pisito' (1958, estrenada en 1959) y 'El cochecito' (1960) con el italiano y El año de las luces (1986), 'Belle Époque' (1992) y 'La niña de tus ojos' (1998) con Trueba.

Su estilo muy personal, basado en la ironía, la sátira y una mirada crítica sobre la sociedad española quedó también patente en su trabajo junto a Carlos Saura, con quien colaboró en títulos como 'La prima Angélica' (1973) y '¡Ay, Carmela!' (1990) y con José Luis Cuerda en 'El bosque animado' (1987) y 'La lengua de las mariposas' (1999).

Textos y guiones que combinaban humor ácido, distorsión de la realidad, ternura hacia los personajes y una gran capacidad para retratar el absurdo cotidiano. Él mismo resumía parte de su enfoque como "escribir cosas divertidas sobre cosas tristes".

Una fina inteligencia y una gran habilidad para estructurar historias que le llevó a ocupar el lugar más alto de una profesión, la de guionista, que según destaca Almodóvar es ahora mismo la más escasa en cuando a número de profesionales cinematográficos en España.

"Cuando inauguré la sala con mi nombre en la escuela de cine en la ESCAC (Escuela Superior de Cine y Audiovisuales de Cataluña) me dijeron que sin duda era la profesión de la que menos estudiantes había", relata Almodóvar, y por ello "muchísimos directores y directoras que debutan lo hacen escribiendo sus propias historias", subraya. EFE

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