Responsables de la Bóveda de Semillas destacan su papel frente al cambio climático

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Oviedo, 20 oct (EFE).- El director ejecutivo del Crop Trust, Stefan Schmitz, la ONG encargada de la gestión de la Bóveda Global de Semillas de Svalbard (Noruega), iniciativa que ha sido galardonada con el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional 2026, ha valorado este martes la importancia del proyecto ante la incertidumbre del cambio climático.

En un encuentro con el público organizado por la Fundación Princesa de Asturias en la antigua Fábrica de Armas de Oviedo, Schmitz ha advertido de que el cambio climático va a obligar a los investigadores a necesitar toda la variedad genética posible de semillas para desarrollar cultivos cruzados resistentes a las situaciones que puedan surgir en el futuro.

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El monocultivo provoca "una erosión genética de las semillas" y presenta mayor vulnerabilidad a las enfermedades, ha explicado el director ejecutivo del Crop Trust.

Por ello, ha insistido en la necesidad de conservar la biodiversidad de las semillas en depósitos como la Bóveda de Semillas de Svalbard, de la que ha destacado su seguridad en comparación con cualquier banco de semillas nacional, por haber sido construido a prueba de terremotos, bombas, erupciones volcánicas o cualquier otro desastre y encontrarse en el remoto archipiélago noruego de Svalbard.

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Schmitz ha recordado que España, como tantos otros países, cuenta con varios bancos de semillas que además de conservar sus propias variedades, ofrecen duplicados a la Bóveda de Semillas de Svalbard.

Además, ha remarcado que en España "hay dos cosechas que están en la 'Liga de Campeones', las manzanas y las judías".

Por su parte, la encargada del proyecto en el Ministerio de Agricultura de Noruega, Grethe Helene, ha señalado que el depósito de Svalbard puede ser útil en situaciones como la pérdida de bancos de semillas locales a causa de desastres o conflictos, y ha citado el caso de Siria, que se vio obligada a restaurar su banco de genes tras la guerra que se libró en el país entre los años 2011 y 2024.

El proyecto recibirá el viernes el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional en reconocimiento a "la cooperación silenciosa de esta infraestructura crítica y estratégica como legado para las generaciones futuras" que ofrece este depósito inaugurado en el año 2008 y que sirve de refugio para más de 1,3 millones de semillas de 6.500 especies de plantas de todo el mundo que contribuyen a la alimentación, según valoró el jurado. EFE

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