Estudian pisadas de tortugas para interpretar huellas de animales de hace millones de años

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Santander, 16 oct (EFE).- Un equipo de investigación de la Universidad de Cantabria (UC) estudia la forma de caminar de animales actuales, como tortugas, para obtener información que ayude a interpretar las huellas de especies extinguidas hace millones de años.

La investigación, desarrollada en colaboración con el Parque de la Naturaleza de Cabárceno, gestionado por la empresa pública Cantur y dependiente del Gobierno de Cantabria, ha comenzado con cuatro tortugas de espuelas africanas (Centrochelys sulcata), que es la tercera tortuga más grande del mundo, detrás de las tortugas gigantes de Galápagos y Seychelles.

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A principios de octubre, los investigadores realizaron una primera sesión experimental en la que registraron la presión ejercida por las patas de estos animales al desplazarse sobre una plataforma de sensores.

"Los datos permiten observar la distribución de los apoyos, la separación entre las extremidades y la secuencia de movimientos durante la marcha”, señala el investigador Ignacio Díaz Martínez, que lidera el equipo.

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El trabajo se basa en el principio del actualismo, utilizado en paleontología para interpretar procesos del pasado a partir de fenómenos observables en la actualidad, y en este caso los investigadores buscan establecer relaciones entre la locomoción de animales vivos y los rastros conservados en el registro fósil.

Según los investigadores, las tortugas de espuelas africanas, que pueden superar los 50 kilos de peso y pertenecen a una de las especies de tortuga terrestre de mayor tamaño del mundo, reúnen condiciones adecuadas para realizar las mediciones y presentan interés para el estudio paleontológico.

Díaz Martínez explica que a finales del Pérmico, hace aproximadamente 250 millones de años, ya existían animales con formas de desplazamiento comparables a las de las tortugas actuales.

El estudio de estas últimas puede contribuir a interpretar las huellas fósiles de organismos con características locomotoras semejantes, aunque no exista necesariamente una relación directa de parentesco entre ellos.

La colaboración con el Parque de la Naturaleza de Cabárceno, contempla extender los experimentos a otras especies, seleccionadas por las semejanzas que presentan sus formas de desplazamiento con las de distintos grupos de animales extinguidos.

Entre ellas figuran aves de gran tamaño, como avestruces y emúes, cuyo desplazamiento sobre dos patas puede aportar información para interpretar rastros de dinosaurios bípedos.

Los investigadores también se plantean trabajar con grandes mamíferos, como los rinocerontes, para estudiar la distribución del peso y los apoyos durante la marcha y establecer comparaciones con animales extintos de gran tamaño, entre ellos dinosaurios cuadrúpedos.

Con estos ensayos, el equipo pretende ampliar los datos experimentales disponibles sobre la formación de huellas y mejorar la interpretación de los rastros fósiles como fuente de información sobre la locomoción de especies del pasado. EFE

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