El acusado de estrangular a su mujer en A Coruña lo niega pero admite que la dejó en el suelo toda la noche: "La quería"

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El septuagenario acusado de matar en A Coruña, en agosto de 2024, a su esposa, presuntamente tras vejarla y estrangularla, ha negado que fuese el autor de su muerte, aunque ha admitido, en su declaración, que la dejó en el suelo toda la noche hasta llamar al día siguiente a emergencias.

"La quería con locura, no soy capaz de hacer eso", ha señalado a preguntas de la Fiscalía y las acusaciones, pero también de su defensa. "Se cayó y se mató", ha sentenciado al asegurar que ella estaba en la habitación y cayó de la cama, negando que ambos estuvieran juntos en el dormitorio, como sostuvo, le ha recordado la fiscal, ante la jueza en su primera declaración.

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Además, ha indicado que escuchó el golpe y se fue hasta la habitación donde le preguntó a la mujer si quería que llamara a emergencias y que no lo hizo porque le dijo que no. Después, ha explicado, la movió lo que pudo, la apoyó contra una mesilla y le puso una almohada. Luego ya al día siguiente cuando volvió a la habitación, según su relato, fue cuando llamó a emergencias.

Así lo ha expuesto en la última sesión del juicio celebrado en la Audiencia Provincial de A Coruña, con Tribunal del Jurado, previamente a la lectura de las conclusiones por las partes personadas: Fiscalía; acusación popular, ejercida por la Xunta; tres acusaciones particulares en representación de otros tantos hijos del matrimonio y la defensa.

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NIEGA MALTRATO

En su declaración, el hombre ha negado que fuese una persona "fría", como han sostenido sus hijos, aunque ha reconocido que lo primero que pensó, ante el fallecimiento de su mujer, era cómo iba a pagar el entierro. Esto en una declaración con contradicciones respecto a lo que expuso ante la Policía y la jueza, aspecto en el que ha incidido la fiscal.

En cuanto a los moratones o golpes que, según se relató en el juicio presentaba en ocasiones la mujer y que atribuía a caídas -- han precisado sus hijos --, ha aseverado que su esposa -- con la que llevaba casado 55 años -- "se pasaba más tiempo en el suelo que andando". "Nunca la maltraté", ha añadido tras insistir en que su mujer consumía alcohol de forma habitual y que no se divorció porque "la quería demasiado". "Ese fue mi error", ha indicado.

Previamente, en la jornada del jueves forenses han descartado que la mujer falleciese por causas naturales o ahogada en su propio vómito tras caer de la cama, argumento planteado por su marido, que sostiene que su esposa -- de 74 años, él tenía 76 en el momento de los hechos -- había consumido mucho alcohol.

En el juicio, tanto el hijo como otras dos dos hijas -- una cuarta no ejerce la acusación y no quiso declarar -- han señalado que su madre estaba "sometida" y sufría "maltrato" por parte de su marido tanto físico como verbal.

HECHOS

En concreto, al hombre se le imputa un delito de asesinato, un delito contra la integridad moral y un delito continuado de injurias y vejaciones. En los primeros delitos, las acusaciones aprecian la concurrencia de las agravantes de género y de parentesco.

Según expone el Ministerio Fiscal, la convivencia del matrimonio en su vivienda de A Coruña se encontraba "muy deteriorada" debido al trato vejatorio y denigrante que el acusado dispensaba de forma habitual a su esposa, quien nunca llegó a denunciarlo.

Tambien especifica que fue hacia las 23.30 horas del 1 de agosto de 2024 cuando ambos mantuvieron una discusión a gritos en la que el varón profirió faltas de respeto contra la víctima. Durante la madrugada del 2 de agosto, la mujer se cayó al suelo del dormitorio bajo los efectos del alcohol, quedando inmovilizada entre la cama y el mobiliario.

El acusado, añade, aprovechó la situación para grabarla en vídeo con su teléfono móvil, dirigiéndole insultos y burlas sobre su incapacidad para levantarse mientras no le prestaba auxilio.

Posteriormente, entre las 03.00 y las 05.00 horas de esa misma madrugada, el investigado la estranguló con sus propias manos aprovechando, sostiene el Ministerio Público, su total indefensión, provocándole la muerte por asfixia mecánica.

PETICIÓN DE PENAS

Por todo ello, se piden 30 días de localización permanente por el delito de injurias y vejaciones; un año y seis meses de prisión, con inhabilitación durante ese tiempo para el ejercicio de sufragio, por el delito contra la integridad moral; y 25 años de prisión por el delito de asesinato.

También inhabilitación absoluta el tiempo de condena y prohibición de residir en el término municipal de A Coruña durante 35 años, junto al pago de indemnizaciones a los hijos y las hermanas de la fallecida.

Estas penas las piden tanto Fiscalía como la representación legal de la Xunta y las acusaciones particulares por cada uno de los tres hijos personados. La defensa reclama absolución u homicidio imprudente, de forma alternativa, y admite un delito de vejaciones e injurias leves.

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